Avanza la creación del Polo Informático para las empresas de software
En un encuentro que tuvo lugar en el salón de usos múltiples de la Secretaría de Desarrollo Económico Local, fue dado a conocer la iniciativa elegida por el jurado presentado por los arquitectos Carlos Costa y Martín Casanovas, que contó con la colaboración de Gonzalo Juárez, Milagros Carbajal, Luciano Fischer, Iñaki Harosteguy y Luciana Lembo.
Además estuvo presente el intendente Miguel Lunghi; el jefe de Gabinete, Marcos Nicolini; el secretario de Desarrollo Económico Local, Pedro Espondaburu; el secretario de Gobierno, Matías Civale; y el secretario de Obras Públicas, Mario Civalleri.
Por la CEPIT participó Ernesto Mordenti, y Fermín Rodríguez Errecart por el colegio de Abogados.
El proyecto se llevará adelante en los terrenos que la comuna adquirió a mediados de 2011, ubicados en las inmediaciones del Campus Universitario de la Unicén, donde se concentrarán más de 50 empresas vinculadas a la industria del software y que ya cuentan con unos 1.500 empleados.
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La resolución “en tres grupos de cinco oficinas organizadas en torno a un patio propio, con su correspondiente sala de reuniones y espacios conectores, permite no sólo dividir en etapas la construcción del edificio, sino que además facilita su funcionamiento y mantenimiento. La posibilidad de cierre de estos módulos favorece la gestión de los mismos”, expusieron.
En efecto, esta iniciativa “significa más desarrollo económico y social, empleo y mejor calidad de vida”, remarcó y recordó que “uno de los ejes que estratégicos que hemos planteado es que se consolide como una ciudad del conocimiento, la educación y la cultura”.
“Por eso desde el Municipio hacemos una fuerte apuesta por avanzar junto a las empresas y la Universidad hacia la construcción del nuevo Polo Informático”, concluyó. u
Detalles del proyecto ganador
En base a lo establecido en el programa de necesidades, se hizo hincapié en la necesidad de contar con “módulos repetitivos” para empresas de unos 100 metros cuadrados, conectados por medio de una sala de reuniones. Además se proyectó la creación de un salón de usos múltiples, un restaurante y una administración.
Al mismo tiempo, debía resolver algunas cuestiones vinculadas a la actividad que desarrolla el sector del software, como el tendido de cables, conexiones y la ubicación del servidor.
“Era un programa bastante cerrado y poco versátil porque se repetían mucho esos módulos que se van a ofrecer para el alquiler o venta para empresas”, evaluó Carlos Costa.
“Tienen unas asociaciones bastante particulares que hacen que se puedan agrupar de hasta en grupos de cinco, cerrarlas y que terminen siendo propias para una empresa”, acotó Carlos Costa.
Luego expresó que atendieron especialmente un punto relacionado a la “calidad de los espacios”, algo que muchas veces no recibe la atención necesaria. “Entonces decidimos abordar ese tema y que la gente que vaya a trabajar al lugar esté bastante contenta”, dijo.
Y en ese sentido, la vinculación entre la estructura y el contexto tuvo especial consideración dado que “nos parecía básica”. Al respecto, indicó que el desarrollo de los 3 mil metros cuadrados propuestos fue en una planta, “con un edificio muy perforado donde la relación paisaje edificio tiene una comunión única e inseparable”.
“Planteamos un edificio austero y sobrio porque entendemos que la imagen institucional mucho tiene que ver con eso”, concluyó el arquitecto. u
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