Ayuda al suicida
Hasta no hace mucho tiempo anduvo escorchando el Consejo Profesional de Boxeo, formado por un conjunto de dirigentes aventureros y boxeadores perimidos, enfrentando a la Federación Argentina de Box. Lograron transmitir algunas peleas por Fox Sport, pero la ancianidad y la abolladura que a esas alturas presentaban sus ?estrellas? lo relegaron al olvido? ¡gracias a Dios! Cuando parecía que todo iba a volver a sus cauces apareció algo así como una Asociación con fines de lucro de ayuda al suicida. Me voy a expresar mejor porque puede darse a equívocos. Esta gente ayuda a que los boxeadores se suiciden. Se llama Comisión Mundial de Boxeo y organizaron un festival en la localidad bonaerense de Luis Guillén donde, como no podía ser de otra manera, lo que abundaron fueron las irregularidades ante la indiferencia y la complicidad de terceros.
Esta organización debería contemplar en sus reglamentos la presencia además de un médico, de un cura provisto de los elementos para dar la extremaunción y junto con la ambulancia, personal de la cochería más cercana.
En una de las peleas combatió Eduardo Jesús Rojas de 31 años con 17 ganadas, 14 perdidas y 7 empates, hasta aquí un record como el de cualquiera. La sorpresa, y lo que nos hizo escribir la introducción fue su rival. Un bonaerense llamado Carlos Díaz que debutaba, raro contra alguien que tiene 38 peleas, pero? ¡de 45 años!… y, repito, debutando. Perdió por nocaut en el primer round, aunque afortunadamente bajó del ring por sus propios medios.
Sigamos, Hugo Daniel Sclarandi con 43 años ya retirado, enfrentó a Pedro Monzón Moyano, supuesto hijo del campeón, que tiene la licencia cancelada definitivamente por prescripción médica, estado físico peligroso que suponemos que tampoco le hubiera preocupado a Al Capone. Empataron, probablemente en los camarines arreglaron el teatro que permitieron que Monzón no recibiera los últimos golpes que le faltan para deteriorar su físico más allá de lo que ya lo tiene.
Seguidamente, Walter Rojas de 21 años con un record de 9 ganadas por nocaut, un empate y una perdida, lógicamente noqueó en el primero a otro debutante llamado Santiago Roldán.
Como postre, pareció que la pelea entre Matías Gómez de 22 años que venció por nocaut a Miguel Angel Rodríguez estaba dentro de las normativas nacionales. Pero? ¡tampoco! El tal Rodríguez cuenta con sólo 18 años y la edad reglamentaria para la obtención de la licencia profesional va desde los 20 a los 30.
Por suerte en nuestra ciudad la férrea actitud de la Comisión Municipal de Box, amparada por la Ordenanza pertinente no podrá permitir que estos irresponsables personajes, lacras del boxeo, puedan andar haciendo sus fechorías por estos pagos. Y puedo asegurar que ya han impedido la presentación de impresentables, que hubieran tirado abajo todo el trabajo que se está haciendo por el boxeo en Tandil, que está a punto de asistir a la apertura del octavo gimnasio y que ha logrado que Marcelo Mesa, que ya llegó a Comodoro Rivadavia junto a su entrenador Oscar Cela, represente a Tandil en el torneo Nacional para Juveniles, luego de muchos años de ausencia de nuestros boxeadores en los campeonatos organizados por la Federación Argentina de Box.
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