Banderas, soles y deidades
Entre los cientos de manifestaciones culturales que este año se realizan para celebrar el Bicentenario, la muestra “País caído y otras obras” -de la artista plástica y periodista Gabriela Pedro- se destaca por su capacidad para reflejar el lado más triste de la Argentina: sus marginados y sus vidas.
A través de esculturas de las cuales emergen manos con trastos y utensilios vacíos -voraces de hambre y solidaridad-; banderas que drapean tristes pero que esconden una esperanza mediante la multiplicidad de sus soles; pancartas que podemos ver en el día a día de cualquier reclamo y fotografías de las zonas más pobres de Tandil (de donde es oriunda Gabriela), la exposición nos muestra el talento y sensibilidad de la artista para captar -casi como si fuera una crónica periodística- la realidad actual del país. Su gran logro, a través de una técnica mixta, reside en no dejar desesperanzado al visitante: las banderas, por más caídas que parezcan, denotan en sus dobleces una vigorosa voluntad de flamear al viento.
El resto de la muestra lo conforman las “otras obras”: “Deidades color”. En ella, mujeres desafiantes, amantes unidos en un beso, imágenes urbanas y marinas vibran mediante un vital y talentoso manejo del color.
Este, el puntapié inicial de Gabriela Pedro fue dado en Tandil. Y es, apenas, una parte de la totalidad de su muestra, que se trasladará próximamente a Buenos Aires.
La organización de la muestra -a cargo de la Asociación de Trabajadores de la Unicén, y con el apoyo y auspicio de la Asociación de Docentes de la Universidad, más el patrocinio de la empresa Parsecs- se realizó entre el 9 y el 12 de abril en el Salón de los Espejos del Centro Cultural Universitario de la Universidad de Tandil. (Por Soledad Uranga)
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