Baradero: investigadores buscan a un testigo que dijo haber filmado el accidente con su celular
Fuentes vinculadas a la investigación revelaron hoy a Télam que ese testigo se comunicó inicialmente con la policía para informar que tenía las imágenes, aunque luego no pudo ser localizado para declarar y entregar el material al fiscal del caso, Marcelo Manso, quien procuraba ahora localizarlo. Pero los pesquisas ya lo tienen identificado, por lo que se mostraron optimistas en poder ubicarlo en las próximas horas y llevarlo ante el fiscal. Mientras tanto, Manso trabaja en la incorporación de nuevos testimonios al expediente y aguarda los resultados de los análisis de las muestras de sangre y orina tomadas al inspector de tránsito imputado en la causa, para luego indagarlo por doble homicidio culposo. Fuentes judiciales informaron que las muestras del inspector Jorge Minucci fueron remitidas hoy a la ciudad de San Nicolás, desde donde serán enviadas a La Plata para que sean analizadas por peritos de la Procuración de la Corte bonaerense. La intención de los estudios -que se estima estarán listos en 20 días- es determinar si el acusado había ingerido alcohol u otras sustancias al momento del hecho. Según las fuentes judiciales, por el momento la mayoría de los testigos se inclinaron por la versión de un accidente de tránsito. Además de la pesquisa por las muertes de los jóvenes, el fiscal Manso investiga los daños causados en la municipalidad de Baradero y la destrucción de la camioneta de los inspectores municipales. Paralelamente y en el ámbito interno, durante una sesión del Concejo Deliberante local, los legisladores acordaron crear una comisión investigadora para establecer responsabilidades políticas en lo sucedido. Entre los puntos acordados figuran investigar la responsabilidad del jefe comunal Aldo Carossi y de la cadena de mando en la muerte de los dos jóvenes y si hubo negligencia al no tomarse medidas para proteger las dependencia públicas durante la pueblada posterior. Todo se inició el domingo a la madrugada en el cruce de las calles Gallo y Anchorena, del centro de Baradero, por donde Portugal y Giménez, que eran novios, se trasladaban a bordo de la moto del primero. Al llegar a esa esquina, el rodado de los chicos colisionó con una camioneta Ford F100 de la Dirección de Tránsito municipal. Ante esa situación, la moto golpeó contra el cordón, los dos ocupantes salieron despedidos e impactaron contra el suelo, lo que le provocó la muerte casi en el acto a Giménez y posteriormente la de Portugal. Tras el hecho, familiares, amigos y vecinos de las víctimas fueron hasta el Palacio Municipal y comenzaron a protestar, ya que culpaban a los inspectores de tránsito por lo sucedido. Es que, según algunos testigos, los inspectores perseguían a la moto y la encerraron para detenerla y labrar una infracción a los tripulantes porque no llevaban cascos. En esas circunstancias, sumadas a versiones de que los inspectores habrían modificado la escena, los manifestantes realizaron una quema de neumáticos en la calle y luego arrojaron piedras a las dependencias municipales, que fueron incendiadas. Los más enfurecidos apedrearon también las oficinas de la radio El Tiempo, linderas con el Palacio Municipal, y después se dirigieron hasta la casa del director de Tránsito, situada a pocas cuadras, y quisieron prenderla fuego. A raíz de la pueblada, se enviaron a Baradero refuerzos policiales de otras ciudades vecinas, que todavía permanecían custodiando las dependencias municipales de la ciudad.
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