Becarios del Conicet en Tandil protestaron contra el recorte impulsado por la Nación
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En el marco de una movilización nacional, un grupo de becarios e investigadores de las distintas unidades ejecutoras del Conicet, que integran el Centro Científico Tecnológico (CCT), el último miércoles llevaron adelante una protesta en el Campus contra el recorte del 60 por ciento de las vacantes para ingresar a la carrera de investigador.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde temprano por la tarde, alrededor de medio centenar de investigadores encabezados por la agrupación Jóvenes Científicos Unicén realizó, en un sector entre el comedor y la biblioteca central, un velorio simbólico al sistema científico en una medida que busca “concientizar sobre el destino que tendrá si se sigue la vía del ajuste”.
A la protesta asistieron en su mayoría becarios, que son “los primeros perjudicados”, pero también representantes de los distintos escalafones del organismo.
Durante la actividad, se manifestaron las principales dificultades que padece la dependencia como consecuencia del ajuste presupuestario en el área de Ciencia y Tecnología llevado a cabo por el Gobierno nacional.
En esa línea, calificaron como el punto “más alarmante” el recorte del ingreso a la carrera de investigador científico, que de los 943 nuevos investigadores que se incorporaron en 2016, en 2017 pasará a tener 385, lo que implica una reducción del 60 por ciento respecto del año anterior.
Este hecho, sumado al recorte del 25 por ciento en nuevas becas y al reciente criterio que no permite a los grupos de investigación acceder a más de una línea de financiamiento en simultáneo, “son claras muestras del avasallamiento del sistema científico nacional”.
“Como tantas otras veces en la historia, el Estado argentino recorta y ajusta al sector científico, esta vez, con el agravante de ir en contra del Plan Estratégico Argentina Innovadora 2020, elaborado y discutido por la gran mayoría de la comunidad científica hace solo tres años e impulsado por los mismos funcionarios que hoy justifican y avalan el ajuste”, objetaron.
En esa línea, ratificaron que “las y los científicos no queremos una nueva fuga de cerebros, queremos trabajar en nuestro país, lo cual era una posibilidad real hasta hace muy poco tiempo. No podemos dejar que nos vuelvan a quitar ese derecho”.
Contexto actual
Al abordar las razones que promovieron la medida, uno de los becarios de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicén, Diego Velázquez, contextualizó que en los meses de tratamiento del presupuesto nacional para el próximo ejercicio “la propuesta del Ejecutivo venía con un ajuste significativo en el área de Ciencia y Técnica”.
Pese a la fuerte discusión que permitió alertar sobre esta circunstancia “finalmente el presupuesto que se aprobó tiene un ajuste significativo respecto de 2016”, lo cual trajo consecuencias inmediatas.
En el Conicet, después de un concurso en el que se analizan los perfiles y propuestas académicas, se realizan las designaciones a la carrera de investigador científico. “Ese ajuste presupuestario lo que provocó fue que el directorio del Conicet se vio forzado a dar solamente ingreso a 385 personas cuando el año pasado habían sido alrededor de 940”, planteó en referencia al recorte “del 60 por ciento de un año para el otro”.
En diálogo con El Eco de Tandil el licenciado en física que realiza un doctorado en esa rama de la ciencia sumó al esquema otro “agravante” al referirse a que tanto Lino Barañao, el ministro de Ciencia y Técnica que continuó en la gestión pese al cambio de gobierno, como el titular del Conicet, Alejandro Ceccatto, “participaron en la redacción del Plan Argentina Innovadora 2020”.
Según indicó, en ese programa “el Conicet planteaba como meta crecer un 10 por ciento en su planta por año, para llegar a una cifra de cinco investigadores cada mil habitantes, que es intermedia entre los países en desarrollo y los desarrollados”.
“Estos dos mismos actores hoy están justificando este ajuste del 60 por ciento de un año para el otro que va a contramano del plan de desarrollo del cual participaron”, cuestionó.
“Preocupación
y alerta”
Velázquez expresó que este escenario genera “un estado de preocupación y de alerta” entre los integrantes de la comunidad científica, ya que “no es la primera vez que pasa en la historia argentina que se recorta presupuesto en el área de ciencia y técnica”.
Y advirtió que una de las principales consecuencias “es lo que se conoce como fuga de cerebros”, en referencia a personas que, por su formación profesional, son tentadas para desarrollarse en otros países.
Por último, Velázquez expresó sorpresa por las repercusiones que logró la movida y contó que, entre las acciones impulsadas por el grupo, promueven la realización de declaraciones de los distintos consejos académicos de las facultades de la Unicén en rechazo al ajuste que “seguramente llegarán al Consejo Superior y al CCT, que es la representación del Conicet en Tandil”.
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