Bernardo Quaranta, con la ilusión de estar en Los Pumitas
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Bernardo Quaranta regresó el último jueves de una nueva concentración con el Preseleccionado Nacional de Menores de 19, que se realizó en Carcarañá, Santa Fe. Cansado por el viaje y tres duros días de entrenamiento, y con un golpe en el hombro que arrastraba desde el partido con Mar del Plata, y que lo dejó afuera de la victoria ante Pueyrredón, en la última fecha, el juvenil tercera línea de Los 50 no piensa aflojar en su ilusión de quedar en el seleccionado definitivo, que jugará el Sudamericano este año y el Mundial, en 2012. Sabe que tiene muy buenas chances de estar entre los definitivos, y cuenta con el estímulo de integrar este año la primera división de su club, de muy buena campaña en el Clasificatorio de la Unión de Mar del Plata.
“Fueron tres días durísimos. Empezábamos a la mañana temprano y estábamos todo el día con diferentes trabajos. El tercer día nos dividieron en tres equipos, Azul, Celeste y Blanco, y jugamos entre nosotros. El año pasado éramos 120 y ahora somos 60. A fin de año, después del Sudamericano, va a haber otro corte para que queden 40 y espero estar.
¿Cómo se manejan los entrenadores con tantos jugadores de diferentes lugares?
Los entrenadores son Facundo Soler y el tucumano Bernardo Urdaneta, que es un fanático del juego. Llevan todos los datos de cada jugador. Tienen los promedios de cada cosa que hiciste en la cancha y los videos de cada jugada. Para ellos, lo fundamental es respetar las banderas del rugby argentino, que son el tackle, el scrum y el line. El modelo de juego que pretenden es el de los Pampas que ganaron la Vodacom en Sudáfrica.
Urdaneta no se destacó demasiado como jugador, pero es un gran formador de juveniles. Te motiva muchísimo con las charlas, y de vez en cuando le hace una pregunta a alguno de los jugadores sobre algo puntual de su puesto. Para él es fundamental el grupo que se forma, y siempre nos pone de ejemplo a Los Pumas de 2007.
¿Qué chances crees que tenés para quedar en el grupo?
Los entrenadores no nos dan muchas pistas. En el plantel somos tres octavos, y de ahí supongo que quedarán dos. Lo que me perjudica un poco en la preparación es que todavía no estoy en el PladAr. Como Mar del Plata estaba hasta el año pasado en Ascenso, no entraba en el plan. Entonces estoy un poco desconectado por las distancias. Los viajes son muy largos y llegas muy cansado para entrenar cuando hay concentraciones. Por suerte este año empecé a jugar en Primera y eso me ayuda a subir el nivel.
¿Quién sigue tu evolución?
En Mar del Plata está Carlos López Silva, que trabaja en el PladAR y les pasa informes sobre todo lo que hago. Igual mi entrenamiento es muy personal. Tengo todo programado por ellos, el plan alimenticio, los suplementos vitamínicos, el trabajo en el gimnasio. Me estoy acomodando a todo eso, trato de seguirlo al pie de la letra y seguramente empezaré a ver los resultados.
¿Cómo fue tu adaptación a la primera división?
Al principio me sentí muy bien, no me costó adaptarme, pero a medida que van pasando los partidos se sienten los golpes y es más difícil recuperarse. Para esta concentración fui un poco golpeado, pero siempre querés estar. Los entrenadores nos dicen que si tenemos molestias o algún tipo de lesión les avisemos. Pero todos quieren estar, y te tienen que sacar en camilla para no seguir en la cancha, porque queremos mostrarnos y estar sea como sea. Además, ellos se fijan en cómo te manejás con eso, si le das para adelante o salís al primer golpe.
¿Pensás en cambiar de club para seguir evolucionando?
Este año termino el secundario, pero no tengo muchas ganas de irme afuera. Estoy muy entusiasmado con lo que está pasando en el club, la manera en que se está trabajando en todas las divisiones, las obras nuevas. Estoy desde los 4 años en Los 50, mi familia está metida en el club, mis hermanos juegan conmigo, tengo a todos mis amigos, y sería muy difícil dejar todo eso. Igual más adelante se verá, sobre todo si aparecen oportunidades con el PladAR, seguramente tendré que pensar en seguir en algún club de la URBA. Pero por ahora no pienso demasiado y trato de disfrutar este momento.
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