Besoy festejó en casa y Vivarelli heredó el triunfo
Se levantó el telón de una nueva temporada, y el capítulo Nº19 para la divisional de la Federación Regional Mar y Sierras. Más 50 autos cumplieron con el trámite inicial del año en una jornada agradable, aunque con muchas tierra, que hizo peligrar la continuidad del espectáculo. El tandilense Carlos Besoy ganó en la clase B y Augusto Vivarelli heredó el triunfo en la A, luego de que Guillermo Machin, el piloto de Nicanor Otamendi que había ganado en la pista, fuera desclasificado por irregularidades técnicas en su máquina. Más de tres mil personas le dieron calor y color a la primera carrera del año.
El gallego Besoy vivió un día inolvidable. ?Quería ganar y si era posible en Tandil. Son muchas las sensaciones que pasan por mi corazón. Este auto tiene mucha historia, hace algunos años, estuve sentado en la butaca derecha acompañando a ?Tingo? Fernández en el Turismo Carretera. El apoyo de mi familia es fundamental para seguir en esta actividad, y los chicos que hacen todo para estar en cada carrera. Por eso mi alegría, todavía no caigo?, decía con mucha emoción Besoy después de bajarse de su Chevrolet, un auto que guarda muchos recuerdos del automovilismo de Tandil. Fue una tarea sin errores del hombre local, que estuvo cerca en otras oportunidades, pero los imponderables, que son moneda corriente en este deporte, le habían impedido la victoria.
Ayer fue el gran día del Gallego en La Cascada. Mazzotti fue digno escolta del serrano, peleando durante gran parte de la carrera con Carlos Buduba. Para remarcar la soberbia labor de Daniel Bayala, haciendo su debut en la divisional, con la Chevy adquirida a Hugo Garrigó, accediendo al tercer escalón del podio. Destacables también los despliegues de Javier Fernández, que perdió rendimiento en la parte final, Adrián Junco y el ?Gringo? Celiberti. Entretenida realización a pesar de la incertidumbre con la tierra, y las bienvenidas apariciones de nuevos aspirantes que le entregaran atracción a la divisional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailVivarelli no lo esperaba
Cuando puso en pista la Dodge en la antevíspera, no había dudas de que Guillermo Machín era candidato de fierro a la carrera. Le caía perfecto el trazado tandilense al experimentado piloto de Otamendi. En los últimos tiempos fue protagonista en Tandil de peleas y luchas ardorosas, pero la suerte no estuvo de su lado. Ayer, parecía que todo cambiaba, y que por fin podía pisar el escalón más alto del podio en La Cascada, pero lo esperaba una revisión técnica que desmintió lo que había sucedido en la pista. Machín había marcado claras diferencias, manejando con gran astucia el trámite de una carrera que a ciencia cierta, no podía vislumbrarse si iba a contar con un ritmo veloz, si el auto de seguridad sería el invitado especial, o si el trámite podía tener variables sustanciales porque la pista a esa hora de la tarde tenía otro comportamiento. El de Otamendi se quedó con la carrera de punta a punta y superó por un amplió margen a Augusto Vivarelli, que unas horas más tarde se enteraría, ya lejos del circuito, de que era el ganador oficial de la competencia. No fue la mejor manera de ganar, pero el reglamento lo coronó. Germán Orsi, que terminó tercero en la pista, ascendió al segundo lugar. Diego Castañino resultó el mejor tandilense clasificado, con un auto que mermó rendimiento en las vueltas finales (terminó 4º y quedó 3º). En su reaparición gratificante fue la tarea del otrora campeón Marcelo Fernández con el Valiant II (subió al 4º puesto) y destacado lo de César Donati que estableció un lucido sprint, para insertarse en la sexta posición (5º).
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