?Bienvenidos a la sede de la convención?
Por Daniel Revol (*)Ads
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAhora suena fuerte la posibilidad de contar con algo “soñado” por operadores y prestadores turísticos del “lugar”: El Centro de Convenciones.
Voy a partir de la buena fe, aunque soy escéptico por naturaleza y me reservo el beneficio de la duda de todo aquello que provenga de la boca de un político. Pienso que el megaproyecto presentado por Lunghi, que según sus funcionarios ya tiene varios interesados, no fue hecho a medida de ninguno de ellos.
Voy a creer que la presentación es legítima, la licitación será transparente y los oferentes honestos, sin intenciones de lavar activos. Entonces, ¿por qué alguien invertiría 29 millones de dólares, entre tierras e infraestructura, para desarrollar un proyecto que viene cerrado?
La lógica indica que un Gobierno debe provocar estímulos y condiciones para que los inversores privados generen empleo genuino y la actividad económica se derrame en el resto del sector, con competencia pero sin deslealtad comercial.
El Gobierno se desprende de tierras valuadas por martilleros, en un lugar inmejorable, para que quien las compre sólo ejecute por ordenamiento lo que está proyectado. Esa es la condición mínima y luego agregue lo que quiera… o lo que le dejen. La cifra a invertir equivale hoy aproximadamente, a un tercio del Presupuesto local 2015.
¿No sería más razonable que el Estado municipal ponga las tierras y se asocie al inversor? Esto, sin cuestionar el uso que dará el Municipio a los recursos por la venta del actual predio de Vialidad y que ya ha advertido el Bloque del PJ-FPV, que debe debatirse en el Concejo.
Analicemos datos concretos sobre congresos, coloquios, foros y convenciones. Mar del Plata tiene salones para recibir entre 2 mil y 5 mil asistentes. Rosario tiene hasta 3 mil. Ambas ciudades cuentan con varios vuelos comerciales, ómnibus cada 30 minutos desde Retiro y servicio ferroviario diario. A la Feliz se va por Autovía y a la Cuna de la Bandera por Autopista.
Buenos Aires es sede de congresos mundiales científicos, médicos, financieros, políticos y empresarios. Tiene vuelos directos o con conexiones a todo el planeta. Tiene instalaciones para convenciones de hasta 15 mil personas en Palermo, 5 mil en el centro de la ciudad o 2 mil en Pilar o Los Cardales.
Si alguien me planteara ya mismo que ninguno de esos destinos tiene sierras en su paisaje, sumemos Córdoba. Infraestructura para convenciones de 3 mil personas. La distancia es el doble que a Tandil. Es verdad, son 700 km pero… todos por Autopista, en 6 horas. Naturalmente, también tienen servicio aéreo, de ómnibus y ferroviario. Todos los destinos mencionados tienen hoteles 5 estrellas con un promedio de 150/200 habitaciones y variada gastronomía de excelencia.
Voy a excluir por razones paisajísticas obvias, 5 destinos corporativos más lejanos de buena infraestructura y conectividad aérea: Iguazú, Salta, Ushuaia, Mendoza y Bariloche.
Veamos nuestro lugar en el mundo. En Tandil tenemos un impresionante aeropuerto, sin vuelos comerciales. Desde el principal centro emisor (CABA y GBA) recorremos 60 km de Autopista y 35 de Autovía, para luego vivir el vértigo del sobrepaso de camiones en la Ruta Nacional 3 y esquivar baches en la Ruta Provincial 30, entre Las Flores y Rauch. O bien podemos deleitarnos con la bucólica soledad de la Ruta Provincial 29 y recorrer Ayacucho para no hundirnos en un pozo entre la rotonda de la Ruta Provincial 50 y el cruce con la Ruta Provincial 74. O podemos venir por la Autovía 2, hacer 70 km de más y romper el tren delantero en la 74, entre Las Armas y Ayacucho. Tenemos 2 trenes por semana y 12 servicios de ómnibus por día.
Me parece que no corremos con mucha ventaja. Tandil está estratégicamente ubicada pero parece cada vez más lejos de todo. Estamos hablando de una inversión que apunta a un público corporativo que es exigente, viajado, conocedor y le da un valor importante a su tiempo y a su integridad física.
Hablamos de competirle a otros destinos para llevarnos una porción de la torta de los congresos, quizás, con la única ventaja de ser vistos con mayor interés por las entidades del sector agropecuario.
Hay más: actualmente la hotelería de cadena sólo funciona como management, para operar un edificio que tiene dueños. Y para un centro de convenciones de 1000 personas, se requiere de un hotel de al menos 160 habitaciones, el doble que lo planeado, con derrame del excedente a otros establecimientos y una logística compleja para cubrir las distancias en la dinámica de un congreso. Debe ocuparse al 60 por ciento promedio anual sólo para cubrir gastos operativos, cuando en Tandil, durante 2013, el promedio hotelero fue del 70 por ciento y en el presente año es todavía menor. Calculemos el tiempo que demandaría recuperar más de 300 millones de pesos para comenzar a obtener rentabilidad.
La principal inversión que debe hacerse, por el bien de todos, visitantes y habitantes, es en infraestructura para salir y llegar de manera segura, fácil y cómoda. Eso sí está en manos de los Gobiernos, más aún, cuando hay tan buen diálogo entre la gestión comunal y provincial. Tandil siempre estará esperando a sus visitantes. Sólo hagamos lo posible para que puedan llegar.
(*) Locutor y periodista. En Tandil desde 2008. @DanielRevolArg. Danielrevol@speedy.com.ar
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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