¡Bochornoso!
El 24 de octubre de 1829 -no hay error, hace casi 180 años- un diario anterior al Heraldo, editado en inglés, publicaba sin dar precisiones que un inglés le ganó a un norteamericano un match de box.
El incansable Julio Ernesto Vila había encontrado la primera pelea que se realizó en el país, anulando así la fecha del 12 de julio de 1892, que se tomaba como de iniciación del boxeo en Argentina.
Posteriormente, los combates se realizaron por la zona de Retiro, pero las continuas peleas y escándalos entre los concurrentes, más el aporte al desorden que regalaban los ahogados en whisky o ginebra, obligaron a los cultores del boxeo a emigrar hacia el sur, hasta que se instalaron por Dock Sud.
Allí esperaban el arribo de los barcos y en los galpones del puerto se trenzaban a golpes con los marineros extranjeros. El 7 de septiembre de 1892 se suspendió la práctica del boxeo en la capital, razón por la que los combates empezaron a hacerse en la provincia o bien en lugares secretos por invitación muy reservada. Hubo una excepción, en 1903, cuando pelearon Paddy Mc Carty y Abelardo Robassio. El permiso se consiguió al invitar al jefe de policía a actuar como cronometrista.
Una vez que se creó la Federación Argentina de Box, todavía pasaron algunos años hasta que el intendente de Buenos Aires, luego de los triunfos de Firpo y un arreglo entre entidades antagónicas, levantó la prohibición el 13 de noviembre de 1923. Desde ese año la entidad rectora ha venido con aciertos y desaciertos tratando de mejorar las reglamentaciones para proteger la salud de los boxeadores. El puntilloso reglamento actual fue redactado primordial y principalmente con ese espíritu.
Haciendo historia tandilense, en la década del ?20 se llevaron a cabo dos combates privados. Uno en la casa de Francisco Erausquin, donde se pusieron en juego cien cigarros Santos, y el otro en el club Independiente, que figuran en detalle en el libro ?Historia del Boxeo de Tandil?.
Luego de un período oscuro, lleno de transgresiones y desaciertos, con la aplicación y la docencia sobre el reglamento actual, se creía que el camino estaba marcado y que se caminaba por la buena senda.
Lamentablemente, las últimas noticias indican que no todo está tan bien como se suponía. Las actuaciones que está llevando a cabo la Comisión Municipal de Box apuntan a un hecho que, según el informe, ocurrió el sábado en el club Brandsen.
Allí funciona en el primer piso el gimnasio del club Deportivo Tandil, que ya ha organizado dos exitosos festivales. Según se supo, se detectó que se estaba realizando un encuentro boxístico en contramano de todos los reglamentos y de la ética deportiva. Al parecer, dos muchachos, desconocidos entre los planteles de boxeadores, atendidos por segundos y con un púgil de la institución de referí, estaban protagonizando un combate con todas las de la ley, aclaremos, una ley trucha.
Obviamente los contrincantes carecían de licencia, de revisación médica y todo lo demás estaba fuera de reglamento.
Lo más curioso y lo que más llamó la atención a quien descubrió la actividad fue la inusual cantidad de público que presenciaba el ?guanteo?. Uno de los concurrentes habría manifestado que le cobraron cinco pesos la entrada.
De acuerdo a la fuente, se encontraban en el recinto donde se llevaban a cabo estos combates que podrían calificarse de promiscuos, el presidente del club Deportivo Tandil, otro miembro de la subcomisión de boxeo, el entrenador de la institución y boxeadores, actuando de árbitros y segundos.
La gente de la Comisión Municipal se desvivió para que este club pudiera realizar su primer festival y arrancara con el pie derecho. Un hecho como el que se está ventilando constituiría una falta total de respeto hacia esas personas y un desprecio hacia el propio deporte -que dicen fomentar- más allá de una actitud irresponsable e indigna, de comprobarse todas estas irregularidades que dan para pensar en peores y disimulados manejos que nada tienen que ver con el boxeo.
Ante una situación semejante, nadie puede prohibir que se piense mal.
Ahora todas las actuaciones están en la Comisión Municipal de Box, que luego de recibir los descargos, tomará una decisión que, si las explicaciones no convencen, debe ser ejemplar y definitiva. Por lo pronto, ya se han girado varias suspensiones temporarias hasta que se llegue a un dictamen final.
Menos mal que no tenemos puerto para esperar a los marineros…
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios