Boqueteros ingresaron a una parrilla y se llevaron la caja fuerte con unos 15 mil pesos
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Los delincuentes hicieron dos boquetes en distintas partes del techo. El primero no dio en el lugar donde se encontraba la caja fuerte, por eso realizaron el segundo intento y lograron encontrar el lugar donde estaba depositado el dinero en efectivo.
Ya en el interior del local, rompieron la pared donde estaba empotrada la caja de seguridad, llevándosela con la recaudación de todo el fin de semana que iba a ser destinada al pago de proveedores y personal.
El propietario, José Luis González, relató que si bien el comercio dispone de alarma, los delincuentes procuraron no ser detectados por el sensor, por lo que su sospecha es firme. Convencido, dijo que se trató de alguien que trabajó en el lugar o que conoce bien dónde estaban las cosas. Con preocupación, consideró así que los delincuentes habían hecho un trabajo de inteligencia previo.
“Entre la 1 y las 6 de la mañana, calculo yo -la chica vino a limpiar a las 8.30-, lo habrán hecho. Hicieron dos boquetes en el negocio, uno en la cocina y al ver que le habían errado de lugar, se corrieron dos metros más e hicieron un boquete justo arriba de la caja fuerte”, relató el dueño en diálogo con El Eco de Tandil.
González describió que era una caja fuerte “chiquita, empotrada en la pared, o sea, entraron, bajaron y con un cortafierro o con algo rompieron la pared, salieron por el mismo boquete –chiquito- y se llevaron la caja fuerte completa y cerrada, con pedazo de pared y todo. Bien estudiado venía”.
“Alguien que
conoce el lugar”
Precisó que los boqueteros se llevaron “la recaudación del fin de semana, plata para proveedores, del alquiler y demás”. En dinero, estimó que “andará en unos 14 ó 15 mil pesos, y venían bien dateados”.
El propietario del local advirtió que “le habían errado primero, hicieron un agujero en la cocina, sabían porque vieron que no era el lugar donde está la caja fuerte, advierten que estaba la cocina ahí e hicieron un agujero al lado, o sea, fue alguien que conoce el lugar, que trabajó acá adentro o le pasaron el dato. Es más, es una persona que anduvo en el local porque sabe que en la cocina no estaba la caja fuerte y sabe que si entraba por ahí, le saltaba la alarma”.
Insistió en que “si bajan en el primer boquete, le suena la alarma, así que sabía que había alarma, sabía todo”.
“No es la
primera vez”
González recordó luego que no es la primera vez que el comercio resulta blanco de un delito, pero en esta última “gracias a Dios, pasó sin los chicos adentro. Nos han robado dos veces ya con los mozos adentro, con mi hijo adentro. La última vez fue hace dos años en la fiesta de los médicos, le partieron la cabeza a mi hijo, estaba el doctor Gallo, los encerraron a todos en el baño”.
En cuanto a la labor policial tras el robo de ayer, explicó que los efectivos fueron al lugar pero no pudieron tomar huellas dactilares por la chapa y la madera, y ratificó que haría la denuncia.
Con desazón tras lo ocurrido, expresó que ahora lo único que resta es “seguir trabajando para poder recuperar la plata que se llevaron tan fácilmente, no queda otra”.
Sobre la ola delictiva que se vive en la ciudad, el comerciante expresó que si bien en su caso particular “veníamos bastante tranquilos”, analizó que “no estamos ajenos a la inseguridad del país, Tandil es una ciudad que ha crecido mucho, viene mucha gente y es un problema social que está viviendo la Argentina y nosotros no estamos ajenos a ese problema, no podemos escapar, no es un problema de Tandil, de Mar del Plata. Es un problema a nivel nacional y no estamos ajenos a los problemas nacionales”. u
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