Boqueteros intentaron robar en un estudio jurídico, pero la alarma los puso en fuga
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa empresa de alarmas le avisó al abogado Cifuentes, quien llegó minutos después y se encontró con los daños, aunque no comprobó faltantes en la propiedad.
De inmediato, la policía inició un rastrillaje por los patios de las casas linderas para intentar dar con los boqueteros. Sin embargo, las tareas fueron en vano, ya que los delincuentes lograron escapar sin dejar rastros.
Rápido rastrillaje
En diálogo con El Eco de Tandil, el abogado Javier Cifuentes confirmó que cerca de medianoche lo llamaron de la empresa de alarmas. “Vinimos para el estudio. Ya cuando llegamos estaba, además del móvil de la empresa, personal de la Comisaría Primera, tres móviles con personal”.
Al ingresar a las oficinas, “vimos que efectivamente había un boquete en el baño del estudio, pero suponemos que por la ubicación de los sensores de las alarmas y demás, ni bien salieron del baño fueron captados por el infrarrojo, se disparó la alarma. Suponemos que a partir de ahí, inmediatamente han huido”.
Agregó que comprobado el intento de robo, con gran despliegue la policía comenzó a revisar el vecindario. Cabe destacar que el estudio linda con otras oficinas y con una casa de familia.
“El personal policial trabajó muy bien en el sentido de rastrear y rastrillar el pulmón de manzana para ver qué había en el resto de las casas”, rescató Javier Cifuentes.
A pesar del trabajoso hueco que realizaron los ladrones sobre la cubierta de la casona, los vecinos sólo escucharon el sonido de la alarma, cuando los ladrones ya estaban en retirada.
Por otro lado, el letrado indicó que aún no descubrió faltantes en la propiedad y agregó que no cuenta con caja de seguridad o estructuras de ese tipo que pudieran despertar la sospecha de que había valores en el lugar.
“Imposible” pensar
que hay dinero
Al analizar lo sucedido, Cifuentes se mostró “un poco desorientado porque es prácticamente imposible pensar que en un estudio contable, jurídico o alguno de este tipo de profesiones se tengan valores en las oficinas. Para nosotros prácticamente es imposible, no existe, todas las operaciones están bancarizadas, básicamente por una cuestión de seguridad”.
Por ese motivo, expresó que “no entiendo el sentido de entrar a una oficina así. Salvo por documentación, que tampoco me parece algo muy razonable”.
Además, destacó que “llama la atención el trabajo de remover toda una reja, un ventiluz que estaba soldado, remover la hoja del ventiluz, y no tener un dato muy básico como que había alarma colocada. La verdad, uno se queda un poco perplejo frente a eso”.
Javier Cifuentes, que ya contabiliza tres robos en dos décadas en las oficinas de Belgrano al 900, radicó la denuncia y entregó fotos del boquete que servirán a la investigación.
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