Boqueteros intentaron violentar el cajero automático de Gardey
El hecho fue cometido por delincuentes que habían realizado un boquete en el techo del reciento en el cual está instalado el expendedor de dinero.
Extrañamente, sobre el caso no hubo ninguna información policial, pese a que la fuerza de seguridad tomó inmediato conocimiento del inusual hecho y comenzó la correspondiente investigación.
Sin embargo, un acontecimiento de tal magnitud ganó prontamente la calle en la localidad, máxime cuando el cajero está instalado en un lugar cedido por la Delegación municipal.
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Un pueblo sorprendido
El delegado municipal en Gardey, Matías Meli, confirmó a El Eco de Tandil que “el jueves a las 11 de la mañana llegó el camión de caudales y cuando abrieron la parte de atrás del cajero se encontraron con que estaba violentado el techo del lugar”.
Como es norma, el cajero está ubicado en una habitación que no contiene otros elementos, en tanto que el frente da a la calle.
El intento de robo contra un cajero es el primero de la historia de la localidad.
“No me informaron si hubo faltantes, lo estaban investigando. Si lo hay no sería mucho, por lo que hablaban”, acotó el funcionario municipal.
Cabe indicar que el personal del Banco Provincia realiza la recarga de dinero unas dos veces al mes y habitualmente son los únicos con acceso al lugar.
De acuerdo a las primeras estimaciones el frustrado golpe habría sido cometido “como mínimo dos días antes”.
Quienes descubrieron la situación “no sabían si habían logrado abrir el cajero, ya que estaba rota la cerradura y no podían hacer arqueos y determinar si hay faltantes”.
El sábado todavía continuaban las tareas de un cerrajero tandilense para destrabar el sistema de apertura, dañado por el accionar con autógenas, agujereadoras y amoladoras.
Como es norma, el cajero está ubicado en una habitación que no contiene otros elementos, en tanto que el frente da a la calle.
El intento de robo contra un cajero es el primero de la historia de la localidad.
“No me informaron si hubo faltantes, lo estaban investigando. Si lo hay no sería mucho, por lo que hablaban”, acotó el funcionario municipal.
Cabe indicar que el personal del Banco Provincia realiza la recarga de dinero unas dos veces al mes y habitualmente son los únicos con acceso al lugar.
De acuerdo a las primeras estimaciones el frustrado golpe habría sido cometido “como mínimo dos días antes”.
Quienes descubrieron la situación “no sabían si habían logrado abrir el cajero, ya que estaba rota la cerradura y no podían hacer arqueos y determinar si hay faltantes”.
El sábado todavía continuaban las tareas de un cerrajero tandilense para destrabar el sistema de apertura, dañado por el accionar con autógenas, agujereadoras y amoladoras.
Sin testigos
Consultado acerca de la probabilidad de que vecinos hayan escuchado ruidos extraños, Meli dijo que era muy difícil, ya que el cajero está rodeado “por el centro de salud y del otro lado y enfrente hay comercios. No hay muchas posibilidades de escuchar”, máxime si el intento de golpe fue cometido en la madrugada, como estima.
Las versiones circulantes en el pueblo es que se trataría de gente foránea que estaba muy preparada.
Sin embargo, los vecinos no advirtieron la presencia de vehículos extraños, lo que suma un indicio más para fortalecer la especulación acerca de una acción concretada en horas de la madrugada.
Pero un elemento no menor es que “la gente del Banco y la Policía están un poco sorprendidos porque no funcionó ningún sistema de seguridad, ni las alarmas sísmicas ni los sensores de movimiento”, acotó el delegado comunal.
El sistema de alarmas debería haber dado aviso a las dependencias policiales de “Gardey, Tandil y Azul, de donde dependen los cajeros. Pero nadie admitió hacer recibido algún alerta”.
Finalmente, Meli dijo que la seguridad en Gardey “está como en todos lados. Ha habido algunos delitos, pero son aislados”.
Las versiones circulantes en el pueblo es que se trataría de gente foránea que estaba muy preparada.
Sin embargo, los vecinos no advirtieron la presencia de vehículos extraños, lo que suma un indicio más para fortalecer la especulación acerca de una acción concretada en horas de la madrugada.
Pero un elemento no menor es que “la gente del Banco y la Policía están un poco sorprendidos porque no funcionó ningún sistema de seguridad, ni las alarmas sísmicas ni los sensores de movimiento”, acotó el delegado comunal.
El sistema de alarmas debería haber dado aviso a las dependencias policiales de “Gardey, Tandil y Azul, de donde dependen los cajeros. Pero nadie admitió hacer recibido algún alerta”.
Finalmente, Meli dijo que la seguridad en Gardey “está como en todos lados. Ha habido algunos delitos, pero son aislados”.
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