Boqueteros violaron la caja fuerte de un comercio y robaron unos 60 mil pesos, armas y municiones
Los comerciantes de San Martín al 700 amanecieron revolucionados ayer, con la noticia de otro golpe perpetrado por boqueteros, en una zona que concentra varios casos de ese tipo en los últimos tiempos. En esa manzana, el restaurante El Estribo, tienda La Capital y Tía Nena ya habían sido blanco del delito bajo esta llamativa modalidad.
Esta vez, la mala noticia fue para Raúl Dell’Acqua, propietario de Casa Atahualpa, justo en el día de su cumpleaños. El encargado de transmitirle la noticia fue uno de sus empleados, quien ingresó al comercio, desactivó la alarma y se sorprendió al ver dos boquetes y la caja de seguridad violentada.
Según estiman los damnificados, los ladrones ingresaron por el patio del restaurante lindero y subieron al techo de Atahualpa. Allí se tomaron su tiempo para cortar la chapa, aparentemente con una sierra eléctrica, y ejecutar dos prolijos boquetes, presuntamente por un error en el cálculo del espacio al abrir el primero.
Por el hueco del techo descendieron hasta el mostrador y desde allí habrían saltado a la caja de seguridad. Luego, trabajaron con un soplete para romper la cerradura del enorme cofre blindado, de donde sacaron unos 60 mil pesos en efectivo, al menos tres armas cortas valuadas en unos 2.600 pesos y municiones.
Hasta ayer, el dueño no había logrado realizar un arqueo para contabilizar las municiones faltantes de los distintos calibres, pero confirmó que también le robaron reels, cortaplumas, linternas y tenía que revisar otros elementos que estaban cerca de la caja de seguridad.
Fuertes dudas
Fue la cuarta vez en veinte años que le robaron a Casa Atahualpa, aunque en las tres anteriores los ladrones habían ingresado por el frente, tras romper la vidriera.
“Es como si la alarma hubiese estado muerta dos horas”, dijo indignado Dell’Acqua y señaló el lugar en donde está colocado el sensor de movimiento, justo apuntando a la caja de seguridad que fue atacada.
Ayer, en el día de su cumpleaños, el damnificado aguardaba que la empresa de alarmas le diera una explicación y estaba a la espera de que retiraran la plaqueta para dilucidar qué pasó entre la 1.30 y las 3 de la madrugada.
Según le indicaron, los peritos sólo hallaron una huella en un arma, pero le adelantaron que parecía demasiado superficial. Por lo demás, se sospecha que los ladrones actuaron con guantes.
“Lo que más me molesta es que la alarma no disparó”, reiteró Dell’Acqua, quien no concibe que el sistema haya estado funcionando mientras los boqueteros “trabajaban” con gran profesionalidad en el lugar. Más aún, cuando su empleado debió desactivarla desde el teclado cuando llegó a abrir el comercio y le garantizó que estaba funcionando normalmente.
Sin indicios
En la Seccional Primera anoche no tenían indicios sobre los autores del resonante robo a Atahualpa e informaron que las cámaras de seguridad instaladas por el Municipio no detectan los techos de la manzana de San Martín al 700, aunque las grabaciones daban cuenta de que hubo patrullajes policiales.
Según informaron, una vecina del lugar escuchó ruidos extraños cerca de la 1.45, aunque no dio aviso al servicio de Emergencias.
Por otro lado, el comisario Walter Gil, titular de la Seccional Primera, informó que aguardaban hoy poder tomarle declaración a Raúl Dell’Acqua, ya que el propietario debía realizar el recuento de las armas -registradas ante el Renar con el nombre del comercio-, de las hojas de cuchillos y las municiones.*
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