Bossio, al ruedo con su grupo ?sub 45?, pero en Tandil choca con la falta de renovación
El tandilense Diego Bossio aprovechó su reciente visita a Mar del Plata para lanzar al ruedo, junto a Amado Boudou, una línea de ?sub 45? dentro del kirchnerismo, aunque en Tandil choca contra la falta de renovación de sus principales cuadros dirigentes.
Desde que está al frente de la Anses, el ex funcionario del gobierno de Mendoza ha conseguido que lo rodeen varios de los históricos dirigentes del justicialismo vernáculo, aunque ninguno de ellos con ese aire de renovación que precisamente fue la consigna que Néstor Kirchner les encomendó ahora que empieza a jugarse la chance del oficialismo.
Ni Marcelo Cifuentes, que conduce Anses Tandil pero ya suma una derrota frente a Miguel Lunghi en 2007, ni Jorge San Miguel, que ahora reporta a la Jefatura de Gabinete bonaerense pero también ya obtuvo la negativa en las urnas, ni Rafael Magnanini que llegó al Banco Macro pero ya tiene años de peronismo bonaerense, dan ese perfil que los K buscan imprimir a los ?sub 45?.
Otro tanto sucede con Néstor Auza y Raúl Escudero, cuando el veterinario en pocos años ha pasado de la función pública en La Plata a Tandil, intercalando fugazmente funciones ejecutivas y legislativas; y mientras el mutualista siempre se debate entre su perfil partidario y de dirigente deportivo.
A ninguno de ellos se los podría definir como parte de una nueva avanzada de la renovación dentro del kirchnerismo.
Lo cierto es que la excusa de una disertación en la ciudad costera sobre la marcha de la economía del país tras el canje de deuda externa se transformó en el puntapié inicial para la puesta en escena del autodenominado ?Peronismo sub 45?, un sector integrado por funcionarios nacionales, intendentes y legisladores que aspira a calzarse el traje de la renovación bajo el paraguas del ultrakirchnerismo.
En rigor, se trata de un proyecto motorizado por el propio Néstor Kirchner, quien ha puesto a la cabeza del armado al ministro de Economía Amado Boudou, y el titular de la Anses, Diego Bossio. Dos bonaerenses que, además, no descartan ser candidatos en 2011.
En Mar del Plata, la patria chica del ministro de Economía, se produjo la aparición en escena de este nuevo sector kirchnerista al que reportan al menos -según la cuenta del propio grupo- una veintena de intendentes, además de legisladores, funcionarios y dirigentes territoriales que cantaron presente en el hotel Hermitage de la ciudad balnearia.
En la previa, un almuerzo organizado por el subsecretario de Relaciones Institucionales del ministerio de Economía, Juan Zabaleta, se transformó en el ámbito de análisis y debate del que tomaron parte varios intendentes como Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Gustavo Tranquels (Torquinst); Juan Pablo de Jesús (La Costa), Germán Cestona (General Belgrano); Alexis Guerrera (General Pinto) y Daniel Bolinaga (Arrecifes).
La movida de Kirchner para dotar de un aire renovador a su sector con la promoción de figuras jóvenes, llega en momentos en que algunos dirigentes peronistas, que mantienen ciertas diferencias con el armado oficial, comenzaron a nuclearse en su propio ?sub 45?. Dentro de esa ala crítica están anotados, entre otros, los intendentes Sergio Massa (Tigre), Cristian Breitenstein (Bahía Blanca) y José Eseverri (Olavarría).
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl peso de los números
De acuerdo a una reciente encuesta de Datamática, sobre 4.700 casos en todo el país, la imagen negativa del gobierno en los 5 distritos más grandes del país, los que concentran algo más del 70 por ciento del padrón electoral, es la siguiente: Córdoba 63 por ciento, Santa Fe (61), Buenos Aires (60), Mendoza (57) y Capital Federal (50). Incluso en Santa Cruz tiene una imagen negativa del 55 por ciento. La imagen positiva del gobierno es: Córdoba (17), Santa Fe (15), Buenos Aires (25), Mendoza (24) y Capital Federal (25).
Dos consideraciones sobre estos datos. Tener una imagen positiva del 25 por ciento como máximo no implica que la gente los vaya a votar en ese porcentaje. Por el contrario, tener una imagen negativa tan alta implica un techo muy bajo para poder crecer. Otra encuesta de una prestigiosa consultora, realizada entre febrero y marzo de este año, cuando subía la imagen del Gobierno, muestra, sobre 1.200 casos, que el 66 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión del Gobierno y el 33 la aprueba. Cuando se le pregunta a la gente sobre la imagen de los principales referentes políticos, Cristina tiene una negativa del 69 por ciento y Néstor Kirchner del 67. Parecen ser demasiados datos en contra del Gobierno, que lucen como una mochila muy pesada de sobrellevar para perfilarse hoy como posibles vencedores electorales el año próximo. *
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