Bromatología continúa con las acciones para prevenir la aparición del mosquito del dengue
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
La Dirección de Bromatología continúa de manera constante con la vigilancia epidemiológica para la detección del vector transmisor del dengue, que es el mosquito Aedes Aegypti, por medio de la distribución de 30 larvitrampas en distintos puntos estratégicos de la ciudad.
El titular del área, Omar Olivera, indicó a este Diario que “estamos haciendo acciones preventivas”.
Luego, explicó que el dengue “tiene un vector, que es un mosquito, el Aedes Aegipty, que por suerte en Tandil todavía no lo hemos encontrado y esperemos no hacerlo”.
Para que aparezca la enfermedad, entonces, “tiene que estar el mosquito e infectado por el virus del dengue”.
Sucede que en países vecinos, como Bolivia, Brasil o Paraguay, “ha habido una cantidad impresionante de casos, con muertos”. Entonces lo que “inquieta” es que “ingrese al país. El mosquito puede venir en un camión, en un colectivo, o hasta en un auto particular”, precisó el funcionario local.
Por eso, “la gente tiene que tener mucho cuidado y nosotros estamos siempre alertas con el tema de las larvitrampas, que tenemos alrededor de 30 colocadas en la ciudad y cinco puntos estratégicos”.
Lugares
En cuanto a los sectores en los cuales hacen especial hincapié con la colocación de las larvitrampas, Olivera puntualizó que “son lugares donde sabemos que el mosquito puede llegar a depositar su huevo, que se transforma posteriormente en larvas, que es lo que nosotros estudiamos”.
En lo concreto, este tipo de elementos son gomas de auto con agua limpia, puesto que representan “el lugar ideal que busca el mosquito para depositar su huevo porque es fresco, oscuro y generalmente está apartado o en lugares de penumbra”.
Al mismo tiempo, desde Bromatología tienen identificados puntos estratégicos que consideran “peligrosos”, como chatarrerías o el Cementerio, que “es un lugar que al haber agua estancada es predilecto por este mosquito”, indicó el funcionario.
En casa
Por otro lado, el titular del área dependiente de la Secretaría de Salud de la comuna, especificó que el mosquito puede ser “peridomiciliario o intradomiciliario, lo cual quiere decir que puede estar dentro de una casa”.
En ese sentido, dijo que “estando el mosquito, el florero puede ser peligroso. Ahí se puede reproducir porque hay agua estancada”, por eso se recomienda cambiar el agua, “como mínimo, cada tres días”. Con ello se evita que el huevo pueda cumplir su ciclo.
Además, “una vez por semana, se debe pasar a ese florero algún trapo por la superficie interna”.
También señaló que “es necesario tener en cuenta los recipientes con agua para los animales domésticos y cambiar el agua cada dos o tres días. Y no mantener cacharros que puedan juntar agua como botellas, macetas, bolsas de nylon”.
En el Dique
Por último, Omar Olivera se refirió a la situación en el Lago del Fuerte: “No hay gran cantidad de larvas de mosquitos porque la fauna ictícola como es muy pequeña, es muy ávida de las larvas y se las come”, describió.
Por eso ocurre que “no tenemos mayormente problemas en un lugar donde hay agua estancada”, concluyó.
¿Qué hacer?
Para que se produzca la transmisión un mosquito que picó a una persona infectada debe picar a otra. Así le transmitirá el virus del dengue, para el cual aún no hay vacuna. De ahí la importancia de combatir al insecto. Para evitar su proliferación las autoridades sanitarias provinciales recomiendan:
-Vaciar, dar vuelta o colocar bajo techo todo elemento que tenga una pared firme y que pueda colectar agua, como baldes, frascos, botellas, juguetes o cubiertas.
-Limpiar las canaletas con regularidad para favorecer el drenaje del agua.
-Tapar los tanques de agua y, en el interior de las viviendas, cambiar asiduamente el agua de floreros y recipientes donde beben las mascotas. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios