Buena participación en la jornada de bullying enfocada a educar a los alumnos en sus emociones
El encuentro se encuadró en la campaña “Si no hacés nada, sos parte”, lanzada por el Consejo Publicitario Argentino, y planteó como eje concientizar sobre esta forma específica de maltrato entre pares que frecuentemente se da en el aula entre niños, niñas y adolescentes. Se busca de esta forma informar a los adultos sobre el tema y facilitar las herramientas que permitan solucionar este problema en pleno auge.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa jornada comenzó alrededor de las 9.30, con un cronograma que se inició por la mañana y se repitió por la tarde. En la apertura, dio la bienvenida el secretario de extensión de la Universidad, Daniel Herrero; junto a la inspectora jefe distrital, Andrea Etulain.
Posteriormente, se proyectaron videos y se escucharon los spots radiales creados para la campaña, mientras que la disertación central estuvo a cargo de la licenciada Cecilia Marino, por el proyecto CEPA (Clima Emocional Positivo en el Aula), quien brindó la charla: “Cómo prevenir la violencia y aumentar el bienestar en nuestros hijos-estudiantes”.
En diálogo con El Eco de Tandil, la licenciada Marino informó que se especializa en educación emocional para prevenir la violencia, tema principal de su disertación.
En su paso por la ciudad, resaltó que “el grupo que participó fue hermoso, si bien el tema del asueto obviamente mermó la asistencia, la gente que fue estuvo muy interesada en el tema, los chicos también, y trabajé sobre esa línea, la importancia de enseñar desde muy chicos, en la escuela y en la familia, habilidades emocionales para que los chicos no sean objetos de violencia ni participen de situaciones violentas”.
Con bibliografía específica sobre el tema, indicó que “yo formo parte de la editorial CEPA (Clima Emocional Positivo en el Aula) y los materiales que tenemos se están usando en muchos colegios en Capital Federal y Gran Buenos Aires, como libro del alumno para educar la inteligencia emocional y prevenir los conflictos”.
Entre el material didáctico ofrecido, se encontraban “No Quiero Pelear”, que sirve para enseñarle a los chicos a resolver conflictos dialogando –resaltó-; el libro “Click de Emociones”, orientado a educar la autoconciencia de las emociones porque una persona que conoce sus emociones puede expresarlo y defender sus derechos más adecuadamente que otra que no, enumeró Marino entre otros libros.
El rol del adulto
Consultada luego sobre el rol del docente para prevenir o detectar nuevos casos de bullying, la licenciada afirmó que “el rol del docente y los padres es de no asustarse y no poner etiquetas, tratar de escuchar y tratar de comprender para actuar porque si yo, ante una situación de sufrimiento que me venga a contar mi hijo o mi alumno, lo único que hago es reaccionar, salir corriendo e ir a pelear o a enojarme, o me asusto, no estoy dando herramientas”.
“Entonces –apuntó- el rol del adulto es escuchar, estar atento y cuando un chico se acerca a contar algo que le pasa, fundamentalmente promover el diálogo y no dar recetas, y menos ignorarlo, por supuesto”.
En tal sentido, advirtió que “lo primero que un adulto tiene que hacer es no pensar que toda situación de violencia o conflicto es bullying, eso lo trabajamos también. Se habla de bullying cuando hay una diferencia física o psicológica entre el agresor y el agredido, cuando es algo persistente en el tiempo y no hay provocación por parte de la víctima. Que no me inviten a una fiesta, que no me dejen jugar en un juego no es bullying, esos son conflictos, conflictos que tenemos todas las personas, entonces el rol del adulto es justamente poner cada cosa en su lugar, porque si todo es bullying, nada es bullying”.
La inquietud de los chicos
Sobre la respuesta de los alumnos que participaron por la mañana en la jornada, la profesional resaltó que “dieron un ejemplo de reflexión, fue maravilloso, al final los aplaudimos. Vinieron con sus maestras, también vinieron sus papás y también profesionales independientes. Preguntaban cosas concretas, pero lo interesante era que ellos apuntaban todo el tiempo a esto de no asustarse y buscar el equilibrio, de que la palabra es la mejor manera de relacionarme con los demás, muy lindas cosas decían, muy interesantes”.
Contó que los chicos se enfocaron en “afrontar conflictos y el tener un pensamiento equilibrado, no poner las cosas en términos de blanco o negro, si yo me manejo con parámetros de `nadie me quiere´; `todos son malos´; `siempre me va mal´; eso hace que siempre sea carne de conflicto porque estoy débil, porque no leo la realidad sino que me manejo desde la emoción”.
Proteger con la emoción
“Una persona que va a estar más protegida contra casos de bullying o violencia es una persona que tiene autoestima positiva, autocontrol y un manejo adecuado de las emociones”, resaltó la licenciada.
Por ello, desde la editorial CEPA, destacó que “se apunta a enseñar habilidades emocionales desde el primer año de vida y -de esta manera- se podrá tener niños que sean menos violentos y menos blanco de violencia”.
Por último, Marino agradeció mucho a la Unicén por la invitación y consideró que “la educación emocional es el camino, no podemos no educar en las emociones a los alumnos”, por ello invitó a la comunidad a “profundizar en esto, conocer lo que hacemos nosotros y otra gente que está en esto”, y a visitar la página web de la editorial para quienes estén interesados: www.proyectocepa.com.
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