Cachorros de Puma, en Tandil
(Por Ricardo Mazzei). Al llegar a La Rural uno podía encontrarse con una cantidad impresionante de cachorros de pumas, que jugaban a ser jugadores de rugby.
Por donde uno lanzase el ojo, veía camisetas de rugby de distintos colores y con tamaños microscópicos. Canchas imaginarías dividían las reales, y cientos de hormigas correteando detrás de un huevo de colores.
Cuerpos exagerados que permitían adivinar el uso de los protectores “iguales que los de primera”. Cascos “como los de Los Pumas” que enmarcaban una sonrisa divertida. Y guantes modernos para que no se escape… el helado.
Un raspón en una rodilla, que no impediría seguir jugando, pero que necesitaba la atención de mamá y papá como si fuera una distensión de ligamentos cruzados anterior.
Una imagen, que a los que aman el rugby, les llena el alma.
Y aquí cabe una afirmación por la cual venimos trabajando desde hace rato. Espero que usted comparta nuestra opinión…¡Que futuro tiene el rugby de Tandil!
Cerca de 600 (¡sí, seiscientos!) muchachitos corriendo detrás de una ovalada y sus piques locos. Chiquilines con camisetas a rayas anchas, rayas finas, lisas. De un color. De varios colores. Pelirrojos, rubios, morochos. Gorditos con pinta de entender de milanesas. Flacuchos con agilidad de correr escapando de una madre preocupada y con un plato de sopa. Altos con… “pinta para segunda línea” o retacones con “picardía de medio scrum”.
Y padres, tíos y alguna abuela preocupada. Pero en síntesis, mucha familia, cumpliendo un papel importante. Intentando ser una hinchada incondicional, a pesar de estar condicionada por los pedidos de plata para la golosina…
Por supuesto que uno se llena el ojo, cuando puede gozar de un buen partido jugando a buen ritmo y con calidad técnica. Como le place ver un amague, un pique largo, un buen tackle o un drop sacado de la galera.
Pero cuánto le llena el alma cuando ve una multitud de chicos intentando ser jugadores de rugby.
Cuánto camino les queda a estos chicos por delante. Cuánto trabajo habrá para esos chicos, grandotes, mezcla rara de entrenador, maestro, padre y sabedor de rugby. Que comandan su grupo como cacique, pero tan sólo por ser el chico más grande. Que también son los jefes de una barra brava, que es más brava frente a una vitrina de golosinas. Que comienzan los cantitos para pedir la comida, para pedir la gaseosa, para pedir… no ser pisado por algún caminante distraído.
Caras de hombres serios con una sonrisa de mayonesa, compartiendo un tercer tiempo gigante. Compartiendo sin compartir. Juntos, pero no amontonados. O amontonados, pero no juntos. Saciando el hambre, pero de hacer amigos.
Sabiendo que al mismo tiempo están iniciando un camino que los llevará lejos. Lejos, pero con amigos. Rivales en la cancha, pero compinches para la travesura, para la hamburguesa compartida y el convite de gaseosa.
Para la escondida con botines. Para la mancha venenosa pero no letal, sino contagiosa de amor por el deporte que los hará hombres de bien.
¿Sabrán todos los secretos que encierra un tercer tiempo de este tipo? ¿Conocerán muchos, los códigos secretos y tácitos de un tercer tiempo? ¿Entenderán muchos la importancia de esta casi ceremonia?
Y es por eso que entre sorprendidos y contentos podemos confirmar lo que antes decíamos… ¡Qué futuro enorme tiene el rugby en la ciudad!
Aunque de esos cientos de chiquilines llegue sólo una parte.
¿Existirá algún especialista que haga una proyección de futuro? ¿Habrá en muchos lugares de nuestro país una movida infantil de estas características?
¿Sabremos que quienes estamos con los chicos, los que acompañamos y también los que sólo miran estamos haciendo escuela? Que estamos educando. Que estamos haciendo hombres. No machos, sino hombres de bien.
¿Tomamos conciencia de lo que tenemos entre manos? De la responsabilidad asumida. ¿Sabemos cuán importante es lo que ocurrió el sábado? Para los chicos. Para los grandes. Para la familia. Para la ciudad.
¿Será quizás, que las cosas en los chicos las estamos haciendo bien? Por amor al arte… o por amor a los chicos…
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Y el domingo, los juveniles
Estos son los resultados de los partidos de las categorías juveniles y la fecha que se jugará el fin de semana:
Menores de 15
Pueyrredón 12-Los Cardos A 29, Sporting 15-Los 50 7, Uncas 10-Campo de Pato 5 y Náutico Necochea 10-Los Cardos B 12
Próxima fecha
Los 50 vs. San Ignacio, Los Cardos A vs. Sporting, Los Cardos B vs. Campo de Pato, Uncas vs. Unión del Sur
Menores de 16
Pueyrredón 5-Los Cardos 40, Sporting 21-Los 50 5.
Próxima fecha
Los 50 vs. San Ignacio y Los Cardos vs. Sporting.
Menores de 17
Pueyrredón 13-Los Cardos 46, Sporting 42-Los 50 18, Uncas 23-Campo de Pato 7
Próxima fecha
Los 50-San Ignacio, Los Cardos-Sporting y Jockey-Uncas.
La fecha del 24
El sábado 24 se jugará la primera fecha del Nacional de Clubes, donde este año participará Universitario de Mar del Plata, por ser el último campeón.
Compartirá la zona 2, junto a La Plata RC (primera fecha – visitante), Cardenales de Tucumán (segunda fecha en Mar del Plata el 5 de julio) y Pueyrredón de Buenos Aires, la última fecha el 16 de agosto como visitante en Boulogne.
Por esta razón, la séptima fecha del torneo marplatense pasará completa (primera y segunda división) para el sábado siguiente, el 31.
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