Cada vez la gente se anima más a plantear las situaciones de violencia por las que está atravesando
El servicio ya está instalado en Alem 1146 y a partir de esta semana también se muda el servicio local de promoción y protección de derechos del niño, funcionando ambos servicios en el mismo predio.
Estos servicios fueron creados a partir de la Ley 13.298 y cumplen funciones en relación a la atención de la niñez y adolescencia con derechos vulnerados. Es así que ayer fue el Día Mundial para la Prevención del Abuso Contra los Niños y María Marino recalcó que los programas que están ofreciendo tanto desde los servicios como desde la Dirección de Juventud, son muy beneficiosos ante estas problemáticas.
“Nosotros lo que decimos siempre no es si aumentaron o no las situaciones de violencia familiar sino que hay más organismos donde la gente se ha acercado a hacer las denuncias. La Comisaría de la Mujer, el Juzgado de Familia y los servicios de promoción y protección, favorecen a que la gente no tenga miedo y pueda acercarse. Creo que se está haciendo visible una problemática que antes no lo era, ya sea las mamás o las jóvenes se están animando y se acercan a estos organismos a plantear la situación por la que están atravesando”, afirmó la coordinadora del servicio zonal.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna vez que sucede esto, lo primero que se hace es proteger al joven o al niño de la situación de amenaza o vulneración de derecho y llevan a cabo la intervención del niño alojándolo en un ámbito distinto. Si la situación ocurre en un ámbito familiar, buscan un lugar alternativo donde se pueda alojar que puede ser un referente familiar, una persona del barrio, una organización o un hogar. En el caso de que el chico reciba violencia junto a la madre, interviene Desarrollo Social y se los ubica a los dos en un ámbito alternativo.
Luego, a través de estos organismos, actúan con algún tipo de intervención ya sea con una medida de protección de derechos o de abrigo, con intervención judicial al agresor a través de lo que sería la restitución de derechos o se les sugiere un programa. Cuando son alojados en algún programa tienen el equipo técnico de ahí sino tanto el servicio local como el zonal tienen psicólogas que hacen tola parte jurídica y psicológica. Aunque no realizan un tratamiento prolongado sino que se hace la primera consulta y luego se los deriva a los profesionales de la salud pública.
El servicio cuenta con cuatro programas de atención a niños y adolescentes; así como también once programas de atención a la niñez en los barrios. Los servicios trabajan cuando tenemos que proteger un derecho pero los programas que se dan en los barrios utilizan dispositivos que están congeniados con la Secretaría de Niñez y Adolescencia y justamente trabajan con la prevención a través del arte, la música, la recreación, los deportes y las murgas.
Cada programa tiene su especificidad. El caso de La Vía funciona como centro social y cultural y trabaja todo lo que tiene que ver con un centro cultural, tiene biblioteca, talleres de panificado pero también una tiene una impronta muy importante con la murga y no sólo se trabaja con los niños sino también con la familia.
Los lugares como Pajaritos de la Calle, Las Pulgas, La Tribu, funcionan dentro de los barrios y evitan las situaciones de violencia. Además realizan un trabajo de concientización dentro del propio barrio y si detectan algún síntoma de violencia, también son los encargados de llevarlos a los servicios. Y después realizan programas más específicos como Unicornio, que trabaja el tema de violencia a través del arte. Otra de las cosas importantes con la que trabajan son los programas de Envión de la Dirección de Juventud que también trabajan en la prevención.
“Hay que darles herramientas a los niños para que, ante cualquier amenaza, concurran a los centros donde podrán ser ayudados tanto en los servicios pero sobre todo en los dispositivos barriales ya sea en los centros comunitarios, centros de salud, centros de día, el programa Envión, etc. La idea es que, además de la escuela que es donde los chicos pasan mucho tiempo, también tengan un lugar donde vayan como primer acercamiento ante un problema de estas características”, concluyó María Marino.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios