Cambronera negó que Gómez le debiera dinero, pero reconoció un conflicto legal con el mecánico
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl procedimiento del miércoles surgió a partir del testimonio de Mónica Echeverri, concubina de la víctima, quien declaró que Gómez mantenía una mala relación con Cambronera por motivos de tipo económicos y personales.
En una extensa entrevista con El Eco de Tandil, Ismael Cambronera afirmó que Gómez estaba usurpando su propiedad y que habían tenido un cruce por la devolución de un banco de prueba. También describió al mecánico como un hombre violento, y dijo conocer su afección al juego y que había contraído deudas.
Los antecedentes
Ismael Cambronera, de 74 años y actualmente dedicado a la construcción, relató que su relación con Adrián Gómez se inició hace más de ocho años, cuando le llevaba algunos arreglos al taller montado en el lote de Piedrabuena 160, que pertenecía a la segunda mujer del mecánico.
En 1995 murió la dueña del predio y sus herederos –los padres radicados en Olavarría- le vendieron la propiedad a Cambronera, quien les financió el costo de la sucesión y escrituró en 2003.
Además, por ese entonces, Gómez no pudo pagar un crédito y le remataron un banco de prueba que adquirió Cambronera en un remate judicial y se lo alquilaba a través de un contrato. Esa herramienta se convirtió en el primer disparador del conflicto entre ambos, ya que el constructor intentó recobrarla y debió presentarse, con un abogado y un escribano, para lograr su restitución.
En paralelo, el constructor le había prestado el galpón a la víctima por un par de meses, pero el plazo se fue extendiendo y quiso recuperar el predio. Así, en marzo de 2004 le mandó una carta documento para que le devuelva el inmueble, en junio de 2005 repitió la acción y el 29 de julio inició una causa por desalojo.
“En mayo de 2008, en el Juzgado (Civil y Comercial) 1, el juez Valle toma declaración. El lleva cuatro testigos diciendo que hace más de veinte años que está viviendo ahí. El juez Valle saca una sentencia favorable a él. Apelamos a la Cámara, también sale a favor de él. Se apela a la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires y también sale a favor de él”, precisó.
Cinco años después, al figurar como propietario de un inmueble que no podía utilizar, Cambronera estaba nuevamente dispuesto a iniciar un juicio de reivindicación para rescatar el predio. “Estábamos en ese tipo de conversación, cuando sucede este hecho que lo matan a Gómez”, cerró.
-¿Cuándo fue la última vez que lo vio a Gómez?
-Yo no lo veo a Gómez debe hacer por lo menos 5 años, porque a él el banco Credicoop le había financiado un banco de prueba para reparar alternadores y dínamos. Se lo secuestran y lo rematan. Conversando con él, me dice: ‘Este banco de prueba lo necesito para trabajar’. Le digo: ‘Vamos a hacer una cosa Gómez, yo se lo compro en el remate –me acuerdo que costó 1.700 pesos-, lo traemos al taller y vamos a hacer un contrato de alquiler para que nadie venga y se lo quiera quitar, porque si se lo quieren venir a quitar, usted dice ‘no es mío’, es de Cambronera, que me lo está alquilando. Y después, usted me lo va pagando como pueda’.
Pasa el tiempo, como le reclamo la casa y no me la entrega, entonces le digo: ‘Devuélvame el banco de prueba’. Cuando se lo voy a pedir, me dice: ‘¿No se acuerda que vino y se lo llevó en una camioneta?’. El banco de prueba estaba ahí.
Entonces, fui con el abogado Desiate y el escribano D’Alessandro a constatar el banco de prueba. Se hace una serie de peritajes, pasan unos meses y me devuelven el banco de prueba porque se constata que realmente era mío. Pasados 30 días me mandan un escrito donde me reconocen 150 pesos en concepto de resarcimiento por el tiempo que había tenido el banco de prueba bajo su uso, que lo tuvo no sé cuántos años.
Una bisagra
-¿El problema del banco de prueba quiebra la relación? Porque hasta el momento usted le prestaba la propiedad…
-Claro, exactamente. Ahí ya le empiezo a reclamar la propiedad, le mando dos cartas documento. El no me contesta ninguna de las dos cartas documento. Vamos a juicio, él presenta cuatro testigos que no sé de dónde sacaron, que atestiguaron que hacía más de 20 años que vivía ahí.
-¿Considera que estos inconvenientes hacen que la Justicia ordene el allanamiento?
-No, yo lo que presumo es que el allanamiento que han hecho ha sido a raíz de la muerte de este hombre, y creo que la mujer le dijo (al fiscal) que tenía un problema conmigo. Incluso, en el Diario sacaron que tenía un problema de dinero. Lo que quiero dejar bien en claro es que yo a él no le estaba reclamando ni un peso, no le estaba reclamando dinero, yo a él no le presté dinero. Yo lo que le estaba reclamando a él es que me devolviera la propiedad, que era mía.
-¿Usted no hablaba más con Gómez?
-No, no, no. Yo no quise hablar más con él porque era una persona de un carácter muy agresivo, entonces era inútil hablar con él.
-¿Qué le secuestró la policía el miércoles?
-Se secuestraron una escopeta antigua, que era del padre de mi esposa, y un revólver también antiguo. La escopeta es toda labrada y debe tener 80 ó 90 años, y el revólver también es muy antiguo. Yo ni siquiera lo usé para probar cómo andaba.
-¿Tenía los papeles?
-No, no tenía papeles porque eran de mi suegro. Eran como un recuerdo de familia.
-También incautaron ropa…
-Se llevaron un pantalón vaquero y una camisa que yo tengo en la camioneta porque cuando voy a trabajar, me cambio, entonces me pongo el pantalón vaquero y la camisa para no estropear esta ropa. La tenía doblada en una caja que tengo atrás en la camioneta. Encuentran el pantalón y la ropa, la sacan y se la llevan. Cuando hacen el acta, el oficial puso ‘un pantalón y una camisa manchado’; nada más, manchado. Ahora aparece por comentarios que estaba manchado de sangre. Ni siquiera le presté atención a qué manchas se referían. Por supuesto que con manchas, porque es ropa de trabajo.
Su propiedad, la escena
Cambronera manifestó que se enteró por la radio del homicidio y si bien el allanamiento a su vivienda lo tomó por sorpresa, en todo momento facilitó la tarea de la policía que estuvo en el lugar cerca de una hora y media. Incluso, explicó que la llevó a recorrer las distintas dependencias y una biblioteca con herramientas que tiene en el fondo del jardín.
-Cuándo se enteró del crimen, ¿qué sintió?
-Me causó sorpresa, por la muerte de una persona y en esas circunstancias, más de una persona que si bien no tenía relación con él, pero era una persona que la conocía.
-Además, estaba en su propiedad…
-Estaba en mi propiedad. Es una persona con la cual había un conflicto.
-El crimen fue en su propiedad…
-El crimen fue en mi propiedad. Yo, por supuesto, no fui para nada. No quise ir absolutamente para nada, porque no quería interferir para nada con la Justicia, con la policía.
-¿Se acercó a la fiscalía para hacer su descargo?
-No, lo único fui a hablar con mi abogado para exponerle lo que me estaba ocurriendo y me dijo que tengo que esperar hasta que me llamen a prestar declaración testimonial. Cuando me llamen diré lo que estoy diciendo porque otra cosa no tengo para decir.
Sabía de las deudas del mecánico
“Yo no tenía ningún problema monetario con él, para nada. Lo que le estaba reclamando era la casa, que me devuelva la casa. Nada más que eso”, reiteró Cambronera en otro tramo de la entrevista.
También dijo que a Mónica Echeverri, la concubina del hombre que fue ultimado “la vi una sola vez cuando fui a buscar el banco de prueba, porque yo después no entré nunca más a la casa. Debe hacer como cinco años. No solamente no entré, sino no lo vi nunca más en la calle siquiera, como para decirle: ‘Escúcheme Gómez me va a devolver la propiedad o no me la va a devolver’. Dejé que vaya por la vía judicial porque yo no quiero tener ningún contacto más porque no sé cómo puede terminar”.
-¿Conocía sobre las presuntas deudas de juego de Gómez?
-Eso sí, yo lo sé. Incluso, hemos estado con mi esposa viendo un espectáculo en el Casino y lo he visto a él y después, por comentarios que uno escucha en la calle, era un asiduo concurrente al Casino de aquí y creo que también iba a Mar del Plata. También creo que tenía deudas por juego, que había pedido prestado plata para jugar. u
El remisero, un presunto acreedor
El matrimonio de Marta e Ismael Cambronera confió que viene atravesando una serie de disgustos. Primero, un virulento asalto a mano armada con consecuencias graves en la salud de la mujer. Además, y sumado a la usurpación del predio de Piedrabuena al 100, el allanamiento en su casa.
Angustiado, el matrimonio recordó que luego del asalto sufrido en su casa, en la Seccional Primera les mostraron fotos para ver si reconocían a los autores y vieron que estaba la imagen Adrián Luis Gómez. “Es decir que él en algún momento ha tenido algún problema, qué tipo de problema no sé, pero la foto de él está en ese álbum”, agregó.
Por otro lado, narró que se encontró en el centro con uno de los testigos que ayudó a Gómez en el juicio de desalojo. “Me dijo: ‘Perdóneme Cambronera que haya tenido que salirle de testigo a Gómez, pero ocurre que le salí de garantía con mi casa en un crédito que pidió y éste no paga. Entonces me dijo que si yo le salía de testigo, él me cancelaba la deuda’. Y le pregunté qué paso y me dijo: ‘No me canceló nada’”.
Pero además, el último sábado Cambronera volvió a cruzarse con el testigo, que es remisero, en la calle Moreno. Tras dialogar acerca de la causa por el galpón “me dijo: ‘Este es un delincuente’. Todo lo que me dijo”.
-Entonces, usted conocía de primera mano situaciones de deudas que mantenía Gómez…
-Sí, sí, sí. El testigo que le salió a él me confesó porqué le había salido de testigo. Le salió de testigo porque él tenía en juego su casa. Entonces Gómez le dijo que si le salía de testigo, le arreglaba la cuenta. Sino perdía la casa.
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