Caminando por la banquina
La Comisión Municipal de Box tiene como objetivo principal velar por el cumplimiento a rajatabla del reglamento de la FAB y la Ordenanza Municipal vigente. Puede interesarse, y bien visto estará, en el progreso de este deporte pero sin romper las reglas y como actividad paralela.
Dice el artículo 5 de la FAB: ?Toda persona, institución o empresa, que se proponga practicar o realizar actividades boxísticas o relacionadas con la práctica del boxeo, deberá obtener su respectiva licencia, otorgada por la FAB… (etc, etc.)?. Se lee en la Ordenanza Municipal: ?Bajo ningún concepto se autorizarán combates entre boxeadores amateurs organizados por personas, empresas o clubes o cualquier entidad que no posea afiliación a la FAB?.
Agreguemos: Están autorizados a realizar festivales de box amateur: a) la FAB, federaciones y asociaciones provinciales y sus afiliadas.
El sábado pasado hubo boxeo en San Cayetano ?organizado por la Comisión Municipal de Boxeo de Tandil? según el informe de una gacetilla y publicado en este Diario. Otra noticia aparecida en un medio distinto indica que el festival será: ?coordinado y fiscalizado? por la Comisión Municipal de Box de Tandil.
En primer lugar hay que dejar en claro que una comisión municipal no puede estar afiliada a la FAB pues, no es un particular, ni un club, ni una empresa legalmente reconocida como tal. Por lo tanto no cumple con ninguno de los requisitos exigidos para ser promotor. Es solamente un ente de control y fiscalización de programaciones por delegación de la FAB, que no posee ningún tipo de licencia -ni aun como excepción- como organizador de espectáculos boxísticos (salvo algún específico campeonato). Para peor, en este caso no sólo lo han montado sino que se han controlado a sí mismos. Un agravante; si desde el vamos están desconociendo un articulado excluyente, primario y fundamental, qué puede esperarse del respeto por los demás artículos, más aún cuando ilógicamente se es arte y parte.
Y si aducen que fueron autorizados por la FAB -tiremos entonces el Reglamento al Río de La Plata- igualmente pasaron por encima una ordenanza municipal, a la que están atados, aún actuando fuera de la jurisdicción de Tandil.
Como a confesión de partes relevo de pruebas, la realidad indica que la Comisión Municipal de Box de Tandil se ha convertido en una entidad promotora sin licencia habilitante, que se arriesga a afrontar un hecho tan grave como es el de tener que pagar los platos rotos ante un accidente, agravado por la falta de cumplimiento de reglas vigentes y posible lenidad antirreglamentaria pues puede hacer y deshacer sin ningún control.
No todo termina allí, hay un intento por parte de la Comisión de Box de alquilar por seis meses el estadio de Unión y Progreso y además utilizar su afiliación para darle un barniz legal al proyecto. Aunque lo desmientan, la información se filtró y está corroborada. Aclaremos, muy loable deportivamente.
Pero aquí se presenta otro problema. De concretarse, el Municipio queda expuesto al éxito o al fracaso monetario. Como comercialmente no hay nada legislado, pues ni la Comisión ni la Municipalidad pueden ser ni promotores ni empresas -tampoco la ordenanza contempla que haya un tesorero en la comisión- la pregunta es: ¿quién se haría cargo de las pérdidas? o ¿dónde iría el dinero de las ganancias si es una actividad que está taxativamente prohibida por la Legislatura local y por lo tanto no puede ingresar contablemente al Municipio?
Tal vez las instancias superiores de esta Comisión no sepan de las consecuencias que les pueden acarrear estas anomalías y estén a tiempo de corregirlas. Alguno dirá que al escribir esta nota hay animosidad de mi parte, pues si me harté de criticar a la comisión anterior no veo la razón para no hacerlo con ésta, a la que se la ha salido la cadena.
Es absolutamente necesario el estímulo para el crecimiento del boxeo en nuestra ciudad, tal como lo hizo el profesor Carlos Ilero, con su apoyo permanente en todos los aspectos, pero siempre dentro de las atribuciones de su competencia. El director de Deportes tiene la suficiente capacidad como para evitar que todo el ímprobo trabajo que realizó en su gestión, donde se gastó mucho dinero y horas hombre, se vea de alguna manera dañado por los que quieren cantar y silbar a la vez? y desafinando.
Para el 7 de noviembre está anunciado otro festival en Unión y Progreso. ¿Lo hace Unión, que está habilitado?, ¿prestará su licencia? -cosa que puede hacer legalmente, toda vez que asumiría un rol para el que está autorizado- ¿o los propios custodios de las reglas municipales y nacionales serán quienes las vuelvan a incumplir?
Simplificando, el que no tiene licencia de boxeador, no puede pelear. El que no tiene licencia de promotor, no puede organizar.
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