Caminantes hallaron a una persona muerta en la cima del cerro de Las Animas
Tras recorrer un trabajoso camino de unos de 2 mil metros, efectivos policiales de la Seccional Primera dieron con el cuerpo que se encontraba en avanzado estado de descomposición. Yacía de costado, sobre un mazo de piedra, cerca de la cruz de madera de Las Animas.
A priori, en la escena del hallazgo no había rastros de sangre ni signos de algún tipo de violencia. Incluso, el cuerpo estaba vestido y las prendas no tenían señales de rasgaduras ni roturas.
En principio, se informó que el cadáver llevaba puesto un chaleco de nylon negro y un buzo deportivo azul, un pantalón tipo de gimnasia de una tela gruesa y negra, zapatillas blancas y un bolso que en contenía en su interior un único objeto: tijeras. Sorprendió que vestía ropa demasiado abrigada para esta época del año, aunque el deceso podría datar de hace varios días.
Los investigadores no lograron dar con la documentación de la persona ni con algún dato que colaborara para establecer su identidad. Por lo que anoche las esperanzas estaban puestas en los resultados de la autopsia o en la aparición de alguna persona que pudiera reclamarlo.
En medio de
las sierras
Efectivos policiales, peritos de la Policía Científica, personal de Bomberos, el médico de policía doctor Nicolás Varela y la instructora judicial doctora Silvia Chambrillón accedieron a la escena del hallazgo por el sendero de pircas ubicado frente al Monumento a El Fundidor. Debieron caminar en ascenso unos dos kilómetros entre las piedras y atravesar un pinar para dar con el cuerpo.
Al observar el estado de descomposición del cadáver, irreconocible por sus rasgos faciales y que tenía las manos muy deterioradas, el médico de policía decidió no hacer análisis en el lugar. Por el contrario, pidió resguardarlo y llevarlo hacia la morgue.
El procedimiento de traslado estuvo a cargo de los Bomberos, quienes debieron hacer el descenso desde el cerro con la camilla utilizada para los rescates en accidentes sobre las sierras.
La investigación
A priori, los pesquisas consideraron que será imposible obtener la identidad a partir de las huellas digitales inexistentes y estimaron que serán fundamentales las piezas dentales.
Por otra parte, evaluaron que la muerte podría datar de entre 5 y 7 días, ya que el cuerpo estaba hinchado, y que además de las altas temperaturas presentaba signo del accionar de animales salvajes y alimañas.
Entrada la noche comenzó la operación de autopsia que, al cierre de esta edición aún no había culminado. Sin embargo, fuentes confiables adelantaron que se trataba de un hombre, ya que a simple vista los funcionarios judiciales no habían podido conocer el sexo de la persona.
En principio, las características de este hombre no coincidirían con las últimas denuncias por desaparición de personas, por lo que el caso está envuelto en un profundo misterio.
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Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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