Camioneros bloquea el acceso a un feed lot en reclamo de mejores condiciones laborales
El Sindicato de Choferes de Camiones bloquea desde las 7 de ayer el acceso al feed lot Valle Azucena, ubicado sobre la Ruta 74, en reclamo de mejores condiciones de trabajo, de la regularización de la liquidación de los kilómetros que cumplen, que se haga efectivo el pago de una indemnización y el reembolso de 70 mil pesos que demandó una compleja intervención quirúrgica de un trabajador.
Con la medida, un grupo de manifestantes impide el ingreso de camiones con alimento balanceado y cereales, como así también la salida de los camiones con el ganado destinado a la comercialización o a la faena.
Anoche, la protesta se agudizaba con el arribo de una casilla, que se sumó a la carpa inicial, y la firme intención de impedir el abastecimiento hasta que aparezca un referente con poder de decisión y que esté dispuesto a dialogar.
Apostado sobre la ruta, el secretario administrativo de la Seccional Tandil del Sindicato de Choferes de Camiones, Néstor Güimil, explicó que “el conflicto con la empresa se viene arrastrando de hace 2 ó 3 años, cuando tuvimos un conflicto con uno de los trabajadores, que ahora está judicializado”.
El dirigente gremial puntualizó que el problema original surgió cuando uno de los choferes volcó con el camión y cuando requirió de la obra social se dio cuenta que estaba encuadrado en Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores).
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Describió que han detectado que los camiones sufren accidentes frecuentes y que no se pagan los kilómetros reales que realizan los choferes. “Esta empresa hace entre 18 y 20 mil kilómetros (por mes) y emite 4 mil kilómetros por recibo de sueldo”, manifestó y precisó que en el sector de transporte hay sólo tres empleados.
“No aguantan el ritmo de trabajo. Hacen dos viajes por día de lunes a domingo, a Buenos Aires, San Fernando, La Plata, Liniers, y al no aguantar los viajes que hacen, la gente va renunciando. Es una locura, por eso pasa lo de hace diez días, que volcó un camión jaula de dos pisos y gracias a Dios no tuvo nada el muchacho”.
Güimil dijo que hace un año (el martes 13 de abril de 2010) Luciano Pedrueza sufrió un vuelco y padeció un grave problema en la columna. “Todavía no cobró la indemnización, espera hace un año y medio. Gracias a la obra social nuestra lo pudimos operar. Tuvimos que hacer un trámite terrible porque él estaba encuadrado en el gremio de Uatre y esa obra social tampoco lo quería operar porque estaba en Choferes y la ART tampoco quería hacerse cargo”, agregó.
El joven, que hoy tiene 31 años, esperó unos seis meses en cama para que lo operaran y hoy se dedica a hacer changas porque no consigue trabajo en otra empresa debido a su incapacidad.
Tras estos inconvenientes generados por la presunta falta de descanso, el gremio solicitó en Buenos Aires una determinación de deuda basada en la cantidad de kilómetros que realizan los choferes y por los aportes que no efectiviza la empresa.
El dirigente se quejó porque en las reuniones han estado los abogados y contadores, pero “nunca hemos llegado a una solución” y reclamó que “nunca vimos al dueño (Santiago) Doval, nunca se acercó al gremio, es de Buenos Aires”.
Argumentó que “en el transcurso de dos años hemos tenido 20 mil reuniones tratando de llegar a una solución y cuando ya no nos hacen caso y no escuchan nuestros reclamos, llegamos a la medida de fuerza”.
En la víspera, Güimil había mantenido contacto con el gerente de Valle Azucena, a quien le advirtió que no dejaría entrar ni salir camiones. “Me dijo que realmente se encontraba con una sorpresa, porque nunca se había enterado que había tantos problemas. No sé si el abogado o el contador nunca llevaron la inquietud a la empresa o realmente pensaron que nunca íbamos a llegar al paro”, especuló.
Por último, manifestó que “nos cansamos. Actuamos como tenemos que actuar: hacer medidas de fuerza y esperar la respuesta. Acá estaremos hasta que se busque una solución”.*
“Estamos a la
buena de Dios”
A la protesta del Sindicato se sumaron dos transportistas que llevaban varios días varados en Valle Azucena a la espera de descargar, ya que aparentemente se habría roto una máquina.
Julio Ochoa, uno de los camioneros que aguarda para entregar la carga, consideró que es “un abuso” y contó que “vinimos el miércoles de la semana pasada con un viaje de maíz y las instalaciones se rompen, entonces no podemos descargar”.
Agregó que todas las tardes vuelven a Tandil y a la mañana su patrón los lleva hasta Valle Azucena. “Hemos hecho siete viajes en lo que va de la semana”, dijo y remarcó que la demora le impide trabajar.
“Estamos parados acá y si no podemos descargar, no podemos cargar otra cosa. Estamos a la buena de Dios. Hay que sobrevivir como podemos”, sostuvo. *
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