Candidatos a la risotada de circo
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon la excusa del adelantamiento de las elecciones que según afirman desde el oficialismo posibilitará estar preparados para lo que se viene de la actual crisis mundial, previa a las listas y con las llamadas ?candidaturas testimoniales?, la política argentina carece firmemente de honestidad y conciencia.
Esto no es nada nuevo, ni tampoco la crisis (la nuestra viene desde hace varias décadas, no comenzó el año pasado) ni la búsqueda desesperada de ventajas para sostener un modelo económico ?acabado- que no da indicios de constituir un ámbito social estable, ni acceso a los principales servicios, etc.
Lo cierto es que la conciencia y la formación de los políticos de hoy son el fruto de los años más nefastos de nuestra historia. Es decir, y queda claro, que Nacha Guevara y Andrea del Boca, más los dirigentes del campo que se candidatean, entre otros, son el reflejo de lo perjuicioso que es el arte de la política, la necesidad imperiosa de intelectuales en ese escalafón y lo generoso que es este país.
Pero es la sociedad la que lo acepta, esta sociedad que está vacía de compromiso político, ése que se llevó la dictadura prohibiendo pensar, torturando, causando miedo, y por otro lado, el menemismo que dibujó a la política como un ocio exitista y se vistió de corrupción y saqueó, desvalorizando la imagen del político.
Hoy el circo político, como de costumbre, se adecua a la risa que causan los que se alistan al obsoleto puesto de comediante sensiblero.
Desde Moria Casán hasta Nito Artaza y Pablo Morgado, desde Borocotó y Blumberg a Miguens, desde Patti hasta Aldo Rico (que atentaron contra la Constitución aún en democracia). Personajes como estos claramente perturban la conciencia social de la gente que inocentemente desconoce el pasado o la incapacidad de esas personas para construir una política capaz de ejercer con honestidad y compromiso social, que instaure la igualdad de oportunidades, la inclusión, valores humanos y una mejor calidad de vida, más allá del lugar formal que ocupen.
Hace unos días, el ex presidente Néstor Kirchner aseguró que una mayoría parlamentaria de la oposición sería retornar a 2001. Más bien eso se daría si continuamos teniendo dirigentes incompetentes en nuestro país, si se elude nuestro derecho a elegir representantes y que éstos renuncien a su cargo por conveniencia, si hay gente que cree que con ?mano dura? se resuelven los problemas, si quienes dirigen sólo piensan en representar a un solo sector.
Insisto, esto es consecuencia de los que ejercieron represión y sojuzgaron, de los que exterminaron e impusieron ideas, de los que excluyeron y excluyen, expresión máxima de nuestra sociedad y la política.
Así, las monadas que se hacen en el escenario pasan a ser llanto nuevamente.
Víctor Torres
DNI 31.227.953
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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