?Caricias para el alma? está expuesta en el Casino
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-Podría decir que nací con este don, difícil de entender para muchos. Llevo el arte en el alma, en el corazón. Algo que vengo cultivando y perfeccionando en forma silenciosa desde hace mucho tiempo. Tomé clases con maestros particulares y cursé dos años en la Escuela de Artes visuales de Olavarría, hace ya varios años, mientras me ganaba la vida en una radio y trabajando en un canal de televisión. Hace 9 años que estoy radicada en Tandil, una ciudad que considero como mi lugar natal. Siempre fue mi lugar soñado. Soy autodidacta, lo mío es natural. Lamentablemente no se vive del arte, pero la creatividad que llevo adentro, difícil de explicar, hace que cada día tenga que dar alguna pincelada. Tal vez una necesidad interior de poder plasmar a través de los cuadros lo que siento, por eso la mayoría tienen un mensaje. Mis cuadros nacen de lo más profundo de mi alma. Se me van ocurriendo cosas permanentemente y así surge la obra. Es una pasión que tengo por ella, podría decir que mis cuadros son mis hijos porque les pongo el corazón.
-¿Cómo se decidió a abrir un taller que además tiene una sección de enmarcado y restauración?
-En 2001 decidí abrirlo al público para compartir de alguna manera mis conocimientos con quienes deseen hacerlo, y mostrar lo que venia cultivando desde hace años en forma silenciosa. En los talleres que dicto más allá que aprendan una técnica me interesa poder ayudar a exteriorizar lo que tienen dentro suyo.
Que les sirva para darse "una caricia al alma". De ahí nace el nombre. Porque creo que todos necesitamos tener un cable a tierra para darnos -justamente- "una caricia al alma", y yo con mis alumnos trabajo mucho con el interior. Me interesa eso, porque ahí es donde salen los cuadros con vida, y además siento que la gente se relaja cuando puede volcar sin perjudicar a nadie lo que esta dentro suyo.
-¿Qué nos dice de su estilo, de su técnica?
-Es muy personal. No me condiciono con ningún modelo, ni con ninguna moda. Pinto lo que siento y voy creando técnicas propias permanentemente. Los colores y la composición son algo natural, me nacen desde el interior. Por eso es difícil que te acepten en los salones más tradicionales. Pero afortunadamente este año he tenido la satisfacción de que me inviten a exponer en varios lugares (incluso en el exterior). Algo que por cuestiones económicas todavía no he podido concretar.
-Recién nos hablaba de “Caricias para el alma”, como dándonos a entender ya el porqué. ¿Cómo llega su obra al Casino?
-Gracias a Néstor Dipaola, quien me consultó si quería exponer en las salas. No dudé, porque me pareció interesante llegar con mis cuadros a un público heterogéneo. Y no me arrepiento, porque la atención que tuve fue muy gratificante. Algo que no me lo esperaba. Estoy muy agradecida por el espacio y la consideración que me brindaron.
-Además de pintora es restauradora de marcos y cuadros ¿es así?
-Sí es verdad. El pasado marzo me dieron autorización para restaurar las imágenes de Bernarda y La Virgen de Lourdes, allí en la gruta que lleva su nombre. Lo hice y agradezco mucho la confianza de la gente de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.
También restauro marcos ya que soy enmarcadora de oficio. Y como llevo el arte muy dentro de mí, cuando veo alguna imagen deteriorada, si me autorizan trato de restaurarla.
-¿Hasta cuándo estará colgada la muestra en el Casino?
-Hasta fines de julio, aprovecho para invitar al público a visitarla, deseando que la disfruten.
Las obras
Arco iris
Paisaje campestre
Símbolo tandilense
Paisaje
Observando la creación I y II
Bailando tango
Noche de tango
Tango sentimental
Bajo la luz del farol
Otoño en mi ciudad
Rosas azules
La carreta
Rosa de mi jardín
Transitando el camino
Margaritas.
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