Carlos Blanco, a pura garra
?Sus primeros pasos en el básquetbol los dio en su barrio, precisamente donde se encontraba el club Boca Juniors (14 de Julio y San Martín) y su primer técnico fue el inolvidable Pepe Torzillo. Aún no había torneos, al no estar fundada todavía la Asociación de Básquetbol de Tandil.
Un día estaba parado en la puerta de su casa y pasaba Tony Lapera y le dijo: -Flaco, vení a jugar con nosotros.
Esas palabras fueron las que permitieron su incorporación al club Independiente, el de sus amores, donde con sus actuaciones futuras fue uno de los protagonistas de la época de oro del básquetbol tandilense, en 1950.
Llegó a Independiente y de la mano del técnico, Lapera, debutó oficialmente en la categoría infantiles. Sus compañeros en ella fueron el Chueco Odone, los Viana y Penachi, entre otros. El Flaco Blanco, para este entonces, contaba con una altura que en Tandil le permitía jugar bajo el cesto rival, por su fortaleza y habilidad para cargar de faltas a sus adversarios.
Fue integrante de aquel equipo de los años ?50, comandado por aquel gran jugador llamado Oscar Cúperman y acompañado por tres García: Jorge, Tite y el Abuelo; también por Héctor Torrenti, Arturo Castillo, Luis Goñi, Carlos Zeballos, Carlos Magaró, Luis Salerno, Jorge Demarchi y Osvaldo Guillot. Ese año, los rojinegros lograron hacer suyos todos los torneos.
Mango y Rodríguez, de Boca Juniors, Martinelli y Pedernera, de Santamarina; y Ciliberti y Alí, de Gimnasia y Esgrima, debían extremar esfuerzos para controlar al Flaco Blanco, brindando partidos que le hicieron muy bien al básquetbol.
Los técnicos que tuvo en su etapa basquetbolística fueron Antonio Lapera, Humberto Marzoratti y Walter Levy, a quienes los recuerda con mucho cariño y les agradece por todo lo que hicieron por él. También recuerda a los dirigentes de aquella época y nombra a Agustín Berroeta en representación de todos aquellos que ocuparon cargos en el club Independiente.
Carlos Magaró, compañero de Carlos Blanco, lo recuerda como un excelente compañero y un rebotero excepcional, pese a no contar con un físico adecuado. ?Recuerdo sus partidos contra Boca Juniors y Ramón Santamarina, su lucha en los tableros decidió muchos encuentros. Tuvo mucho que ver en nuestras victorias?.
Osvaldo Guillot dijo lo siguiente: ?Nos dejó el ejemplo de su entrega, su fortaleza en los tableros fue su virtud?.
Gino Pizzorno dijo: ?No jugué con él, pero a los que jugamos en las divisiones inferiores nos dejó muchas enseñanzas; yo trataba de copiar su doble paso, que era un arma que él utilizaba muy bien. Su garra para jugar era notable, aún en sus partidos flojos no dejaba de luchar?.
Luis Alonso: ?Era un jugador de temer debajo de los cestos, pese a no contar con un físico potente, su temperamento y garra complicaban a sus adversarios. Un deportista querido por todos, pese a que muchas veces recibía muy duro?.
Carlos Blanco, próximo a cumplir 78 años, vive en Capital Federal, no deja de recordar los gratos momentos vividos en el deporte, y aprovecha la oportunidad para enviar un cordial saludo a todos aquellos que cumplieron una labor en el básquetbol tandilense. Adversarios en el rectángulo, pero amigos unidos por esa pasión que es el deporte. No le faltan ganas de pegarse una vueltita?.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios