Carola Núñez, una mirada femenina sobre la profesión
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Si bien trabajamos en el mismo edificio de El Eco Multimedios, no nos vemos diariamente con la colega, de vez en cuando compartimos un mate hablando de las noticias de la ciudad y también ¿y por qué no? de perfumes y moda. Siempre tiene a flor de labios una sonrisa, que es la que la que los televidentes agradecen cada noche desde sus hogares cuando Carola con su carisma les da la bienvenida.
-¿Cómo se siente hoy con esta celebración?
-En realidad celebro todos los días ejercer el periodismo, es la profesión que me eligió ya que iba a ser farmacéutica (risas) hasta que el periodismo me descubrió en segundo año de la secundaria. Dije: ¡Es esto! De modo que celebro poder trabajar de lo que me gusta y que además es una pasión.
-¿Qué haría si no fuera periodista?
-(largo silencio) No tengo la menor idea, nunca me imaginé haciendo otra cosa, que puede ser en medio o no, pero ésta es la profesión que elijo cada día.
-¿El periodismo ha dejado de tener esos costados bohemio y romántico con el que solía asociárselo?
-Hubo un cambio. A mi me tocó vivir la transición -si vale- por suerte tuve muy buenos maestros de la bohemia y de la calle. Con las nuevas tecnologías, con la informática y donde todos estamos conectados nos centramos tal vez más en las búsquedas entre las redes o las páginas que uno usa. Antes me parece que había más comunicación, había sí o sí que salir a la calle para buscar la información. Y eso lo vivo en Tandil, de ir en busca de la noticia por más que usemos todas las herramientas de internet, pero para el noticiero sí o sí tenemos que estar en la calle y nos ocupamos de hacerlo, de hablar con la gente, porque es la única forma donde uno percibe lo que sucede. Obviamente, a veces por los tiempos la nota telefónica es más práctica, pero no es lo mismo que el periodista esté en el lugar y vea por sí mismo otras cosas… pero creo que sí, eso de la bohemia se ha perdido y era más un patrimonio de los periodistas gráficos.
-¿La alentaron a seguir periodismo?
-Agradezco que mi padre -fue el primero que me apoyó- me haya dejado ir a estudiar periodismo a la Universidad Nacional de La Plata, ciudad en la que viví luego durante 16 años. El formarte, tener herramientas te abre la cabeza, desde lo que uno lee, comparte, pero la calle es fundamental. Una cosa no va sin la otra. La Facultad por sí sola no sirve, la calle es su parte complementaria.
-En Tandil, ¿hay conflictos de género a la hora de ponerse a trabajar?
-Noto que hay compañerismo, todavía parece que en algunas cuestiones como el tema político cuesta relacionarlo a que las periodistas podamos hablar de política. En este medio, en El Eco Multimedios, el lugar de la mujer es preponderante y eso también me llama la atención. En el caso del noticiero las dos periodistas que están en la calle son mujeres: Beatriz Leonardi y Andrea Sánchez, y en mi caso encabezando en el noticiero. Y también lo veo en el Diario donde hay mucha participación femenina. En el resto de los medios no lo he analizado mucho, acá es evidente.
-No vamos a generalizar, pero hay quienes para referirse a buenos periodistas nombran hombres, como si las mujeres no tuvieran el mismo talento o capacidad…
-Tal vez porque se asocia a la mujer a otros espacios, a la conducción de programas o a la parte de sociales donde además entran todos los temas de interés general y donde más repercusiones se tiene de los temas, porque no es precisamente en las cuestiones políticas sino en sociales y de interés general.
-¿Cuáles son las noticias que más les cuesta informar?
-Todo lo que viene pasando ahora con estos chiquitos fallecidos que es tremendo, también los accidentes con muertos. Me pasó también, hablo de las que recuerdo últimamente, cuando con el tema de las canteras tenía en el piso a dos trabajadores, uno de ellos diciéndome que tenía cinco hijos, que no sabía qué iba a hacer porque no estaban cobrando y cuando lo miro para hacerle una pregunta, veo que tiene los ojos llenos de lágrimas y eso me conmovió mucho. Un hombre de más de cincuenta años preocupado por la subsistencia de su familia y me acordé automáticamente de mi papá. Porque uno ha tenido situaciones similares y se identifica ni más ni menos y me fue difícil después seguir el noticiero.
-¿Una nota que la haya gratificado?
-La vuelta de Juan Berté, el chiquito que balearon. Esa noticia, la armé, la edité y cuando la presenté me emocionó mucho y eso cuesta manejarlo al aire, aunque no creo que esté mal emocionarse en vivo… -termina diciendo con la cálida sonrisa que los televidentes conocen de memoria, cuando los despide hasta la próxima edición del noticiero de la noche.
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