Carta de lectores: Orgullo
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHoy en esta carta quiero expresarte todo mi agradecimiento por como has sido conmigo en el transcurso de toda mi vida.
Gracias son las primeras palabras que puedo expresar para agradecer la clase de persona que soy. Jamás me faltó nada, siempre tuve todo lo que necesité, tuve estudios primarios, secundarios y universitarios incompletos por no saber aprovecharlo. También me dio la posibilidad de viajes en familia, de poder ir a un club de chico, de realizar varios deportes, etc.
Por si fuera poco siempre rescaté de esa persona la dedicación y el empeño que siempre le puso en los trabajos que defendió mientras le tocó trabajar. Siempre teníamos en mi familia un plato de comida gracias al esfuerzo de esa persona. Jamás lo vi caminar con la cabeza gacha. Siempre miró a todos a los ojos sin ocultar nada. Nunca necesitó meter la mano en la lata para traer un peso a mi casa. Todo el dinero que ganó en su vida fue por romperse el c… laburando, siempre fue una persona hiperdecente. Desde sus comienzos en el Banco Comercial y su culminación en la Sociedad Rural y en la actualidad jamás tuvo una mancha en sus legajos. Se retiró de su actividad laboral con la frente bien alta y eso lo pone a uno muy orgulloso de esa persona.
Ojalá me sirva a mí como padre haber aprendido todo lo bueno que me enseñó esa persona en lo que va de mi vida. No me van a alcanzar ocho vidas para agradecerle. Me enseñó a ser una persona de bien y la verdad lo heredé de esa persona. Todo lo que soy hoy en mi vida es gracias a esa persona.
Hoy puedo decir que mi hija tiene un abuelo que la va a poder mirar a los ojos sin ningún tipo de vergüenza. En este mundo donde todos desconfían de todos, yo puedo decir y gritar a todos los vientos que tengo un padre ejemplar. Esa persona por la cual estoy escribiendo se llama José Luis Iribarren, de conducta intachable, que jamás robó nada. Siempre puse y pondré las manos en el fuego por mi padre, es un ser extraordinario que ojalá yo a la edad de mi padre haya logrado todo lo que logró él. Que todo lo que he aprendido de él me sirva para poder educar a mi hija. Gracias por todo. Te re hiperquiero mucho.
Santiago Ramón Iribarren
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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