Cartas de lectores
Policía de Tandil
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Señor Director:
Hace tiempo decimos que es necesario que Tandil cuente con su propia policía. Nuestra.
Muchas ciudades del mundo la tienen, y ello es bueno cuando hay un poder político responsable y una ciudadanía exigente, todos comprometidos con la solución de un problema que depende de muchas otras cosas más que de los recursos tecnológicos y humanos que actualmente el Estado dispone.
Infelizmente, el proyecto de ley que se encuentra hoy en trámite ante la Legislatura provincial no cuenta con el apoyo del Gobernador y de sus legisladores para ser aprobado tal como la realidad social y política de las ciudades de más de 70.000 habitantes entendemos lo imponen. En las elecciones del año pasado los votantes lo apoyaron.
Debemos contar con una policía de Tandil, autónoma y con recursos garantizados.
Una policía nueva, a cargo de los intendentes y con suficientes recursos para su implementación y sostenimiento a cargo del presupuesto provincial. Garantizados sus salarios y equipamiento dentro del mecanismo de coparticipación automática y de descentralización hacia los municipios.
Esta nueva policía debe tener como función exclusiva la seguridad preventiva local destinada a la protección de las personas y los bienes, y a la salvaguarda de los espacios públicos, la planificación, implementación, coordinación y evaluación de sus actividades y operaciones orientadas a la prevención y conjuración de la comisión de delitos, contravenciones municipales y provinciales.
La policía de Tandil deberá coordinar su trabajo con las actuales policías bonaerense y federal. Porque es una nueva policía, independiente de los poderes políticos provinciales y nacionales.
El proyecto manda a que sea el Concejo Deliberante mediante ordenanza el que otorgue la autorización para que se suscriba un convenio específico con la Provincia. Allí habrá un debate entre los tandilenses. Bienvenido el debate.
Nosotros creemos mejor que el jefe de la policía de Tandil sea nombrado por el Intendente municipal, con acuerdo del Concejo Deliberante.
Una policía de Tandil, profesionalizada, con autoridad para hacer uso de la fuerza pública, con dependencia orgánica, funcional y operativa del Intendente municipal y cuyos gastos de personal y operativos sean financiados por el presupuesto provincial es lo que podemos tener.
Desde el Frente Renovador así lo queremos. Estamos dispuestos a colaborar con el Intendente y el Gobernador en este nuevo desafío.
Carlos Andrés Mansilla
Frente Renovador Tandil
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Reclamo por el servicio de gas natural
Señor Director:
Me dirijo a quien le concierne con el fin de hacerle saber que somos un grupo de vecinos de la calle Pasteur al 2300 que estamos reclamando desde hace un tiempo prolongado el servicio de gas natural, ya que en algún momento tuvimos una reunión en el Municipio con los representantes de la empresa Camuzzi Gas Pampeana para llegar a un acuerdo.
Por ser que no hemos tenido una respuesta a este pedido de ninguna de las dos partes, me moviliza escribir y enviar esta carta de lectores.
Quisiéramos que nos puedan ayudar respondiendo y efectuando lo solicitado. Nuestra necesidad es de carácter urgente y más aún en esta época del año, en la cual las temperaturas son bajas y el costo de la leña y gas envasado es muy alto.
Agradeceríamos una satisfactoria respuesta.
Melina Cucaresse
DNI 32.498.739
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Señalización
Señor Director:
Trabajadores del Municipio de Tandil: Tengo la intención de dirigirme a ustedes como vecino del paraje Desvío Aguirre, ubicado en el kilómetro 112 de la Ruta 74, para solicitarles el nombramiento o señalización de las calles que lo conforman.
En nombre de todos los vecinos del lugar, consideramos que se trata de una necesidad de índole social para la comunidad de la zona, reflexionando este pedido como característico de nuestra identidad dentro del paraje.
Nos sentimos limitados a la hora de tramitar documentos o recibir los servicios en nuestros domicilios. Para ampliar más, podemos decir que es insólito que el almacén del lugar tenga que cederle los datos de los vecinos a quienes tienen la intención de dejarnos correspondencia.
Es de mi mayor consideración agradecer el compromiso del Municipio, como vecinos que llevan a cargo esta carta en nombre de todos.
Jonatan Alfredo González
DNI 31.037.843
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Recolección de residuos
Señor Director:
Municipio de Tandil: Me dirijo a ustedes para informarles si se puede hacer algo con el sistema de recolección de residuos en la ciudad, ya que hay muchas calles, en varios barrios, principalmente los más carenciados o donde los días de lluvia hacen las calles intransitables, que los camiones de recolección no ingresan para realizar su labor regular por miedo a quedarse encajados.
Y dejan las bolsas de residuos en casas y quedan a merced de los perros, que no pierden tiempo en romperlas buscando comida.
Sin más que decir, saludo a ustedes muy atentamente.
Pedro Jacinto Palavecino
DNI 30.229.466
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Pedido por las calles de El Tropezón
Señor Director:
Municipio de Tandil: Me dirijo a ustedes con el propósito de realizar un pedido en nombre de la comisión vecinal del barrio El Tropezón.
Son muchos los pedidos, pero algo urgente son las calles, en especial Chaperouge, ya que con tanta lluvia está intransitable por el paso de camiones que pasan de la Ruta 30 a la 226 por esa calle.
Los que vivimos allí ya no sabemos cómo llegar hasta Lunghi. ¡Necesitamos urgente una solución!
Desde ya esperamos una respuesta ansiosamente.
Mercedes Aranda
DNI 12.354.586
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Estado de las calles
Señor Director:
Municipio de Tandil: Me dirijo a ustedes con el motivo de llegar a una solución para el problema que aquejan a las calles Azucena y Suárez García los días de lluvia, ya que no se puede pasar debido a que ustedes mandan a pasar la máquina, y de esta manera se tira más tierra. Entonces, al llover, se hacen zanjas.
¿Ustedes creen que es bueno para los que trabajan o para los chicos que estudian y tienen que transitar por ahí?
Ahora están trabajando el cordón cuneta por donde pasa el colectivo, me parece bien, pero hay calles en peor estado.
¿No hay dinero para asfaltar?
A veces también se rompe el caño de esa misma calle y ¿saben qué pasa? Le echan tierra y se hace un montículo y mucho menos aún se puede pasar.
Espero que me puedan dar una solución.
Johanna Dacosta
DNI 39.341.836
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Todavía creo en que no está todo perdido
Señor Director:
Esa mañana comenzó con el regalo del tiempo y diálogo compartido con un ser especial que pedaleaba en su bicicleta fija junto a mí. No íbamos a ningún lado pero la conversación nos transportó lejos.
Yo tenía el privilegio de tener las palabras de un poeta pintor sin pincel, de nuestro hermoso Tandil, muy reconocido por su trayectoria.
Viajamos en el tiempo, con imágenes que sólo su exquisita visión puede transmitir. Le comenté sobre mi deseo de escribir, para canalizar mis emociones, y me incentivó a que lo realizara.
El tiempo del reloj de la bici nos hizo retornar a la realidad del gimnasio. No obstante, me quedé un poco más en ese viaje, tratando de que muchas de sus palabras se grabaran en mi mente y en mi corazón.
Me prometió algunos de sus libros, y como hombre de palabra, en la fecha establecida apareció con tres obras, con declaratorias hacia mí tan especiales que sólo el recordarlas me hace emocionar. En el momento de la entrega, recordó a mi padre, dijo: “Tuve la suerte de conocer a tu padre, cantar tangos con él, yo lo acompañaba en la guitarra”. Era de noche, estábamos sentados en el paredón de su casa, qué persona sencilla, humilde, jamás mencionaba su profesión.
En ese momento, y en éste que escribo, mis ojos se llenaron de lágrimas, no de tristeza, sólo de emoción, orgullo, saber que a más de 23 años de su partida hay gente que lo recuerda como a él realmente le gustaba: un ser simple, sencillo, honesto, que hizo de su profesión una labor silenciosa que seguramente perdurará en el tiempo porque mucho quedó escrito. A él no le gustaba decir ni que se dijera qué era, por ello no lo voy a hacer, pero sí me permitiré comentar una situación que viví ayer en la que nombré su profesión porque sentí que se ofendía su nombre y el de tantos otros hombres que hacen de la justicia una ciencia para intentar ordenar el caos en el que se vive.
Estaba en una farmacia siendo atendida por una mujer muy amable, a mi lado una persona de gran tamaño físico y de más edad que yo. No colocaré el sexo ni señas que puedan identificarla, no es mi intención, pero sí quiero contar brevemente el diálogo que provocó mi ira, que gracias a la terapia y a mi familia estoy pudiendo poner en palabras y no en arrebatos ni partidas rápidas del lugar del conflicto.
Esta persona miró su reloj y exclamó: “Otra vez me harán una infracción por estacionar en el lugar incorrecto”, y agregó: “No me importa porque total no las pago”. La farmacéutica preguntó: “¿Y qué ocurre si no las abona?”. Respondió lo siguiente: “A mí nada, tengo un familiar cercano que es juez de Faltas y un abogado en la familia. Ellos hacen lo mismo, cuando cometen infracciones, tampoco las pagan”.
Yo escuchaba ese diálogo, volví los ojos hacia esa persona y dije: “No acuerdo con usted, si uno comete una falta debe hacerse cargo, mire si todos hacemos lo mismo: convertiríamos la ciudad en un desastre”. Esta persona agregó: “Vamos señora, si todos hacemos lo mismo. Hecha la ley, hecha la trampa”.
Volví mis ojos hacia aquella persona y reiteré mi manifestación de desaprobación total, a lo que agregué que: “Nunca utilicé en mi beneficio, ni hubiera estado de acuerdo con que alguien lo hiciera, contando en mi familia con personas con similares condiciones jurídico legales a las suyas. Sin embargo, considero que ellos son los primeros que predican con el ejemplo. Estos son los valores familiares con los que fui formada y los que aún utilizo con mis hijos”.
Aún actualmente reconozco que existen personas que honran con su trabajo la Justicia, este pilar de toda la sociedad que se precia de tal.
En ese momento sentía que no sólo me agredían a mí, sino también a miembros de mi familia y a la mujer que me estaba atendiendo, que tampoco acordaba con los dichos de esta persona.
No quedando conforme con no ser aprobada, siguió hablando en tono de discurso: “Nosotros no vamos a cambiar el país”, y yo le contesté: “Usted con su comportamiento seguro que no, y yo tampoco deseo seguir perdiendo el tiempo en dialogar con alguien como usted a la que tampoco podría hacer cambiar de actitud”.
La farmacéutica me guiñó un ojo y levantó su pulgar en señal de aprobación a lo que yo manifestaba y despacito murmuró un ‘gracias’. Seguramente ella desde su lugar no podía darse el permiso o el lujo que yo me di para expresar mis pensamientos y convicciones al respecto.
A pesar de que todos los días se observan situaciones similares a las de este relato, sigo creyendo en la justicia, en que hay gente valiosa que la ejerce con sabiduría, equidad y equilibrio.
También sigo creyendo y tengo fe de que éste es un maravilloso país y que seguramente nuestros hijos y nietos serán testigos de una transformación que les permitirá disfrutar del legado de sus antepasados.
Marta Susana Centineo
DNI 20.440.607
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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