Cartas de lectores
Urgencias en veterinarias
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Señor Director:
Quisiera llamar la atención sobre el modo en que las veterinarias trabajan en Tandil (al menos a la casi decena en cuestión).
Hace unas semanas atrás mi perro tuvo una serie de convulsiones que se sucedieron desde alrededor de las 4 hasta las 7. Llamé angustiado ante semejante espectáculo a casi una decena de números de “urgencia” de veterinarias que no atendían o si lo hacían me decían que no estaban en Tandil, o directamente que su número de “urgencias” no atendían urgencias, que yo debía presentarme en horario de atención al público.
Me gustaría proponerles a los veterinarios de esta clase que no publiquen un número al que no van a responder adecuadamente porque el tiempo que uno pierde con ellos puede ser vital para el animal enfermo.
También les recuerdo su juramento hipocrático y les propongo como alternativa a este mal funcionamiento de las emergencias que hagan como las farmacias que se alternan por turnos para seguir brindando servicio fuera del horario de comercio. Las mascotas y los dueños lo vamos a agradecer.
Aquellos veterinarios que sí atienden urgencias de madrugada o fin de semana, pueden dejar sus números en las asociaciones protectoras y ONG y cuando ya no lo hagan, avisar.
Esteban M. García
DNI 26.303.422
Mañana de terror
Señor Director:
El sábado por la mañana me parecía estar en medio de una guerra con armas en serio. Llego a trabajar en un edificio céntrico y como todos los fines de semana en la tradicional esquina de Rodríguez y Mitre había una revuelta de jóvenes. Al instante, empezaron a aparecer patrulleros y policías de a puñados; pero de repente bajaron dos policías con itacas; uno de ellos era gordito con anteojos. Me asusté pero no salí corriendo porque estaba en el medio del hecho con mis herramientas. Uno de los chicos le gritaba que no lo apunten, aunque no duró mucho tiempo.
Les pregunto a las autoridades si esas personas son capaces de maniobrar un arma o porque son policías salen a matar a cualquiera por una pelea de borrachos. Lástima que soy medio nulo con el celular sino los hubiera fotografiado para tener alguna prueba y que no piensen que estoy medio de la cabeza. Yo se que esto les va a entrar por un oído y les va a salir por el otro, eso sí, dejo una reflexión esos policías me gustaría que si alguna vez quieren tirar un tiro vayan al campo o donde haya alguna guerra vigente.
Saludo atte.
Eduardo Rivas
DNI 11.717.610
“No hay que atender lo que dicen: atención a lo que hacen”
Señor Director:
De golpe y porrazo somos más pobres. Mucho más pobres. Este verano que comenzó achicharrándonos y a tantos dejó a oscuras, sigue con una sequía en los bolsillos. ¡Será el cambio climático? Más bien parece una fórmula más conocida: devaluación mas inflación devienen de aumentos generalizados que, casualidad, no alcanzan a los sueldos, jubilaciones y asignaciones para los desamparados.
De golpe y porrazo parece que se nos acabó la fiesta de milanesas y heladeras y refrigeradores para todos. Nos quedan los “precios cuidados” de alimentos y de artículos básicos, a los que se les da por jugar a las escondidas en las góndolas de los supermercados. Eso sí debemos estar muy atentos: la agrupación paragubernamental Unidos y Organizados nos mostró los rostros de algunos de los especuladores que meten la mano a nuestros sueldos, violando los pactos de precios que habían jurado mantener inmóviles.
De golpe y porrazo, las autoridades nos informan que el índice de inflación está por las nubes. Algo de lo que nos dábamos cuenta igual, argentinitos tan vivos como somos, cuando entre los números del Indec y lo que pagábamos en el almacén, notábamos una diferencia a la que a veces llamábamos realidad. Pero ahora de aquella fiesta nos resta tan sólo el tan importante Fútbol para Todos que, de pelotazo en pelotazo, nos machaca con fragmentos sobrantes del relato.
Además, nosotros nos bancamos todo: el tiroteo a mansalva de la inseguridad, que la salud pública esté en terapia intensiva, que la educación pública deba esperar sus comienzos, siempre y cuando sus docentes arreglen. Que el narcotráfico se haya vuelto tan argentino como el mate. Y no nos calentamos, la jugamos de los más piolas. Eso sí, de la moneda prohibida nos tenemos que olvidar porque no hay. Lo dijo Perón hace 60 años y Hebe de Bonafini lo recordó por estos días: ¿Van a ir a la verdulería o a la carnicería con dólares?
Y la culpa nunca es propia. Ni del Gobierno ni de quienes lo votaron. El principio de inocencia es una ley generalizada que nos bendice a todos por igual. La señora Presidenta no devaluó, ya había dicho que buscaran otra para hacerlo: la obligaron a devaluar ¿Quienes? Los de siempre, las corporaciones, el FMI, los fondos buitres, los medios todopoderosos, los especuladores, el tipo de la Shell. Gente que no es de Argentina, un país con buena gente, de lo más derecha y humana.
“Basta de odiar y culpar”. Creer en el país, a pesar de todo, pongámonos el casco y cada mañana salgamos a darle pelea a la vida, por nuestros hijos y por el país.
Guillermo Gómez
DNI 15.356.270
Basta de odiar y culpar con la palabra
Señor Director:
Muchos creen que porque se vive en democracia, muchas veces transformada en “libertinaje” se pueden hacer críticas llenas de ironías y de odio culpando el accionar del Sr. Intendente, a los actores de su Gobierno e incluso a su grupo familiar; entre ellos a su hijo y su padre que fue Intendente bajo la presidencia de Arturo Illia, derrocado por el golpe militar en el año 1964.
Nada ni nadie le puede prohibir al doctor Claudio G. Castaño hace las críticas correspondientes. Lo que es una total falta de respeto usar la ironía llenas de chanzas para intentar poner en ridículo las acciones de gobierno, usando términos grotescos citando personajes de otras épocas, como si con eso pudiera refirmar aún más su verdad.
En los difíciles momentos que estamos viviendo, llama poderosamente la atención que una persona con estudios y supuestamente educada, realice críticas con agresiones verbales como si fuera una persona indigente que desea exteriorizar sus graves problemas para que alguien la escuche en la búsqueda de solución a sus múltiples problemas.
Creo que en menor o mayor proporción de acuerdo a los tiempos vividos, la sociedad argentina ha culpado a la mayoría de los políticos de turno ser los responsables de los vaivenes que ha vivido nuestro país; y en qué grado ínfimo se hizo una autocrítica nuestra sociedad para ver en qué grado de responsabilidad como habitantes de este bendito suelo, hemos sido responsables de los desaciertos: en el voto, en nuestra participación generando lo mejor para nuestra ciudad, provincia y país, mostrando generosidad y solidaridad ante nuestros semejantes.
Todo habitante de un país que vive en una verdadera democracia, tiene el derecho de realizar críticas a quienes tienen la obligación por ser elegidos por el pueblo de manejar con eficiencia la vida de una ciudad. Sin embargo, debemos reconocer que el Intendente es un ser humano de carne y hueso que en su gestión puede tener aciertos y errores; pero las críticas se deben hacer con altura y el respeto que la investidura se merece.
El descontrol en que vive nuestra sociedad, producto del desorden en que vivimos, todavía encuentra en sus estamentos los caminos legales para iniciar las acciones correspondientes, sin tener la necesidad de hacerlo con agravios, burlas o ironías tan en boga en estos días. El silencio a sus notas es una respuesta contundente.
Sergio Tobal
L.E. 6.345.009
Accionar policial
Señor Director:
El 21 de febrero de 2014, siendo las 21 aproximadamente, pasamos con mi señora esposa en nuestro vehículo particular frente a una propiedad que tenemos en la calle Chacabuco, observando en esa oportunidad que existían allí cosas extrañas, esta situación motivó la llamada a la policía local, quien de inmediato se hizo presente en el lugar.
La presente nota tiene la única finalidad de resaltar la rápida y excelente acción policial, si bien lo nuestro fue una confusión, la policía actuó brillantemente. Solo me queda agradecerle su accionar.
Juan Manuel Martínez Villada
DNI 7.992.464
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios