Cartas de lectores
¡Qué herencia!
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Señor Director:
Lástima, impotencia, enojo, vergüenza (ajena), todo esto y mucho más, pero por sobre todas las cosas me siento defraudada como argentina, como persona, como educadora, como ciudadana de un país que se dice civilizado.
Me siento defraudada por algunas personas que viven en Tandil y que “no saben” y “no quieren aprender” que sus derechos comienzan donde terminan los de los demás.
Tengo derecho a que no invadan mi vida pintando graffitis en la pared del frente y del costado de mi casa. Ustedes, “ilustres desconocidos”, tienen derecho a expresarse, si así quieren llamarlo, pero no en la pared de mi domicilio.
¿De dónde obtienen el dinero para malgastarlo en esas pintadas? ¿Les sobra? ¿Por qué no lo emplean en algo útil? ¿O es acaso una expresión de odio hacia los demás, o acaso una maldad innata o de qué? Sin duda es de cobardía porque lo hacen amparados en la oscuridad de la noche o en horas de la madrugada.
En esta sociedad en que nos toca vivir todos reclaman derechos pero se olvidan de los deberes.
¿Quién se ocupa de buscar soluciones a este y a otros muchos males que nos acontecen? Creo que le corresponde en primera instancia a la policía, también las agrupaciones políticas podrían tomar la posta actuando más y hablando menos, y las asociaciones de derechos humanos. ¿No les parece que ya estamos tocando fondo? Perdimos valores que nos hacen personas, tenemos problemas en la educación, en la salud, etc. ¿Qué más tenemos que perder para reaccionar y plantearnos “esto es lo que queremos para nuestros nietos”?
Una abuela triste y desprotegida.
María del Carmen Rodríguez
DNI 4.568.466
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Trabajo
Señor Director:
Esto es para que no vuelva a pasar. Hace unos meses comencé a trabajar en el Hospital Ramón Santamarina, lugar soñado no para mí que a partir del 31 de octubre me quedo sin trabajo por no trabajar de noche. En dos oportunidades se me ofrece y dije que no podía en turno noche. También tengo tres certificados y da la casualidad que no elijo enfermarme o que me pase tener a alguien de mi familia enfermo. He cumplido en tiempo y en forma con mi trabajo y más también, ya que he estado en varios lugares cubriendo certificados de mis compañeras. Es más, he estado en un día cumpliendo en varios sectores y muchas veces en dos salas a la vez por hacer favores, y he ido cuando tenía franco y me quedé sin él, horas extras, colaboración y de un lado a otro.
Entré el 1 de julio hasta el 31 de octubre y no se me renovará contrato por no trabajar de noche ya que tienen cuatro o cinco personas que sí trabajan en ese horario, y a quién le piden, a las que no pueden. Hay varias que que sí quieren pero no les dan. Pedí ayuda al sindicato, hicieron lo que pudieron y no hubo respuesta. Le mandé cartas al Intendente y su secretaria me dijo que el Hospital es un ente diferente y que no podían hacer nada por mí. ¿En quién confiar, qué está pasando con esta gente? Yo cumplí, nunca fallé ni llegué tarde, no le falté el respeto a nadie, ni cometí nada grave. Tengo 43 años y a dónde voy a esta edad.
Hay gente que nunca trabajó de noche jamás dentro del Hospital. Yo me pregunto ¿hay algún capricho conmigo o algo personal por ser tan eficiente? Se juega con la ilusión de la gente, qué vergüenza.
Teresita Rolando
21.460.061
Ley de Medios
La Multisectorial por los Medios Públicos celebra la declaración de constitucionalidad de la Ley de Servicios Públicos Audiovisuales 26.522 sancionada ayer por la Corte Suprema de Justicia.
Después de tantos años de lucha ha llegado el momento de que todos sean iguales ante la ley; que haya diversidad de voces y que se termine el monopolio del Grupo Clarín posibilitando la democratización de la palabra.
Carlos Subiza
Presidente
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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