Cartas de lectores
¿Qué les pasó, muchachos?
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Señor Director:
Con motivo de la inauguración de la Casa de la Historia y la Cultura en el barrio Palermo, el diario El Eco de Tandil puso en su título de tapa: “La cultura llegó más allá de la 226”.
Muchachos, ¿Qué les pasó? ¿Qué quisieron decir? ¿Qué interpretan como cultura? ¿Sólo hay cultura de un lado de la 226? Es un título absolutamente peyorativo, discriminatorio y ofensivo para todos los vecinos que viven de ese lado de la ruta.
¿Qué interpretaron al usar el término cultura? Tal vez para ustedes cultura es tener un edificio como el que se inauguró, o una biblioteca, o tal vez cultura para ustedes es escuchar determinada música, o leer tal o cual libro, o poder distinguir una pintura de otra.
Por si no se dieron cuenta todavía, este título está sugiriendo que hasta ahora sólo hubo cultura de este lado de la ruta, dividiendo así a la comunidad en los que tienen cultura y los que no la tienen. Entonces, cual Colón llegando a América, llegaron los “iluminados” al barrio Palermo a instalar la cultura.
Si el uso del término fuera interpretado por la tenencia o no de edificios vinculados al hacer de la cultura, o al nivel de instrucción alcanzado, les recuerdo que del otro lado de la ruta hay una universidad barrial, hay escuelas, también hay radios, etcétera, pero fundamentalmente hay personas, vecinos nuestros, que tienen las costumbres propias del barrio que habitan, que se instruyen, que trabajan, que la pelean todos los días tanto o más que los que están de este lado de la ruta, que tal vez no tengan las mismas posibilidades que muchos de los que titularían igual que este diario, pero que tienen los mismos derechos y obligaciones que todos. Las necesidades de un barrio que ha sido abandonado durante muchos años, los ha llevado, al igual que a otros barrios igualmente olvidados y con menos suerte, a que formen pautas de conducta propias de un grupo social que ha debido y ha sabido responder creativamente para la solución de sus problemas y estas conductas formaron su cultura, ni mejor ni peor, tal vez distinta o no, condicionada por su realidad pero tan valiosa como cualquiera.
Quiero creer en la buena fe de quien tituló la nota y de quien le permitió que lo hiciera de esta manera, quiero creer que no tuvieron intención de hacer diferencias con nuestros vecinos, es más, estoy convencido de que quisieron mostrar que el barrio está siendo tenido en cuenta y que progresa, pero muchachos, ustedes mejor que nadie, por la profesión que ejercen, debieran saber que el uso y la forma de aplicar ciertas palabras determina y muestra una manera de pensar y de sentir. Hay que tener cuidado.
Hugo Basualdo
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Escuela 502
Señor Director:
A partir de la nota publicada en el Diario a su cargo el día 10 de mayo, donde se hace referencia la Escuela Domiciliaria Hospitalaria 502 “Cecilia Grierson”, y con el fin de poder brindar información fehaciente a todos los lectores de este medio acerca de las características de la población escolar atendida y de la situación que originó ocupar hoy la casa de 9 de Julio 441, queremos aclarar:
La educación domiciliaria y hospitalaria se constituye como "…la modalidad del sistema educativo, en los niveles de educación inicial, primaria y secundaria, destinada a garantizar el derecho a la educación de los/as alumnos/as que, por razones de salud, se ven imposibilitados/as de asistir con regularidad a una institución educativa en los niveles de la educación obligatoria".
El objetivo de esta modalidad es garantizarles la igualdad de oportunidades permitiendo la continuidad de sus estudios y resguardando sus trayectorias escolares.
Que la escuela domiciliaria hospitalaria atiende niños y adolescentes que por motivos de salud no pueden asistir a su escuela de origen por un período determinado a partir de una indicación médica cuya problemática amerite una atención domiciliaria transitoria.
A ella no ingresan alumnos que "se resisten a ir a la escuela", siempre es a través de un certificado médico.
Se trabaja en red con todas las instituciones, organizaciones y profesionales que asisten al alumno y a su familia, con el fin de realizar un abordaje integral del niño/a. El objetivo siempre es lograr la reinserción del alumno a la escuela de origen, para ello se diseñan estrategias de trabajo que responden a cada realidad en particular.
Todo esto basado en el principio de inclusión de la Ley de Educación 13688 de la provincia de Buenos Aires y en la Resolución 1269, marco normativo de la educación especial.
En cuanto a la historia del edificio podemos recordar que:
La escuela domiciliaria hospitalaria funciona en el distrito de Tandil desde el año 1962 (el año pasado cumplió 50 años) comenzó funcionando en el hospital Ramón Santamarina. En el mes de junio de 2007, se traslada al Centro Tandilense de Jubilados (calle 4 de Abril) donde sus directivos, desinteresadamente, nos ofrecieron un espacio para nuestra querida escuela, ya que tuvimos que abandonar la anterior, ubicada en Paz y Uriburu por peligro de derrumbe. Funcionó en el centro de jubilados durante cuatro años.
Durante ese tiempo se realizaron gestiones y reclamos ante las autoridades correspondientes para conseguir un espacio propio.
Después de un largo recorrido y de golpear muchas puertas sin conseguir una respuesta, en el año 2011 se realizaron diferentes manifestaciones: "sentadas", clases públicas y marchas ante el Consejo Escolar, para solicitar un lugar, para que la escuela pueda funcionar. Todo esto gracias al compromiso y la lucha del personal de la escuela que hizo de este reclamo un desafío cuya bandera era hacerse escuchar y luchar por el derecho de esta escuela pública, que tenía historia e identidad en la comunidad tandilense, pero no era atendida ni entendida a la hora de reclamar por un espacio.
El gremio Suteba también se sumo y apoyo esta lucha.
Finalmente, en enero de 2012 se consigue alquilar el inmueble para la misma. Igualmente, y ante el reclamo del pago del alquiler del edifico de la calle 9 de Julio, sería también conveniente y justo que se realice el pago por el uso de electricidad y gas por los cuatro años y medio que funcionó la escuela en el Centro Tandilense de Jubilados y Pensionados en la calle 4 de Abril, y se abonen los costos por pintura de los espacios que se usaron durante tanto tiempo, ya que ellos nos prestaron las instalaciones sin solicitar nada a cambio.
Hoy contamos con un espacio acorde, el cual valoramos, para poder realizar nuestra tarea educativa. Confiamos en nuestros representantes para que esta situación se solucione y tenga el final que todos deseamos.
Agradecemos su atención para poder publicar nuestra palabra ante la situación presentada.
Personal de Escuela 502 y Asociación Cooperadora de EEN 502
Acompañan las firmas
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