Cartas de lectores
Los pasillos oscuros del senador
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Señor Director:
El senador provincial Carlos Fernández sostuvo “si en un lote no urbanizado yo te habilito a hacer un country y con esa habilitación tu terreno sube un 50 % el valor, debe haber una compensación, pero no necesariamente tiene que hacerse con tierras”. Del mismo modo, dijo que la ley podría servir para “transparentar las excepciones, que hay que decir la verdad, son un nicho de corrupción pues se arreglan en pasillos oscuros con una tarifa”, dejando entrever el pago de coimas.
Ante tal declaración es imprescindible que el senador se presente ante la Justicia y haga lo que corresponde. Siendo que Carlos Fernández ha ostentando funciones de gran responsabilidad en el Gobierno local durante largos años y conoce como pocos la gestión municipal desde adentro, le preguntamos públicamente a qué pasillos oscuros y tarifas se refiere. Máxime teniendo en cuenta que la gestión de la cual formó parte ha hecho y sigue haciendo numerosísimas excepciones.
Sus declaraciones insinúan que hay corrupción y que eso hace razonable que sea el Estado (y no algún funcionario en pasillos oscuros) quien cobre por dar excepciones.
Este “sinceramiento”, útil para develar desde el propio riñón de la gestión el estado de situación, no puede ser la excusa para proponer la legitimación de una práctica antidemocrática y delictiva.
Ante tal declaración es imprescindible que el senador se presente ante la Justicia y haga lo que corresponde. Siendo que Carlos Fernández ha ostentando funciones de gran responsabilidad en el Gobierno local durante largos años y conoce como pocos la gestión municipal desde adentro, le preguntamos públicamente a qué pasillos oscuros y tarifas se refiere. Máxime teniendo en cuenta que la gestión de la cual formó parte ha hecho y sigue haciendo numerosísimas excepciones.
Sus declaraciones insinúan que hay corrupción y que eso hace razonable que sea el Estado (y no algún funcionario en pasillos oscuros) quien cobre por dar excepciones.
Este “sinceramiento”, útil para develar desde el propio riñón de la gestión el estado de situación, no puede ser la excusa para proponer la legitimación de una práctica antidemocrática y delictiva.
Lo que se ve
Complejos hoteleros, loteos, barrios cerrados y edificios Vip, todos ellos crecen como hongos en la ciudad. Mientras, las distorsiones generadas por el mercado inmobiliario generan el encarecimiento y la retención especulativa de lotes disponibles en zonas urbanas, limitando el acceso a la tierra y vivienda de muchísimas familias, y por otra parte impulsan la urbanización de áreas de preservación y rurales. Esta voracidad produce la vertiginosa transformación del territorio y arrastra no sólo a la ciudad sino a las regulaciones existentes, enfrentando una racionalidad comunitaria y ambiental a la racionalidad exclusiva del lucro individual.
Una gestión democrática requiere una política de ordenamiento territorial orientada a atender las necesidades genuinas, no a fortalecer negocios que justamente hacen de la diferenciación y exclusión una fuente de ganancias.
¿Qué ofrecen los countries, los clubes privados y los edificios de marca? Exclusión de los otros, diferenciación. Son por definición y vocación, para pocos, cerrados. ¿Por qué quienes gerencian estos proyectos creen que la sociedad debe otorgarles el privilegio de apropiarse del sol, los paisajes y la capacidad de la infraestructura de la ciudad (agua, cloacas, tránsito) o concederles la gracia de hacer urbanizaciones en la zona rural o en las sierras? ¿Por qué hay autoridades que cooperan con esa misma lógica antidemocrática otorgándoles excepciones y toda la “vista gorda”, falta de control, o “vueltitas” que hagan falta para garantizar estos negocios?
El avance de la especulación inmobiliaria/financiera es un problema gravísimo que crece día a día. Los emprendimientos ni siquiera son de una empresa que pone y arriesga su capital. Por el contrario, inventan un negocio y consiguen que otros se conviertan en sus “inversores”. ¿Cómo los “atraen”? Con las ganancias. Porque la excepción que consiguieron hace que ese negocio sea más rentable que los que no la tuvieron. Es decir, los funcionarios son el comienzo de esta rueda que va “manchando” los “mejores” lugares con sus emprendimientos exclusivos, extendiendo la ciudad para donde se les antoja. El resultado será mucho peor a medida que pase el tiempo. No sólo por la superposición de negocios y contradicciones, sino porque los efectos de las localizaciones erróneas no se ven el primer día.
Pero llegan y las pagaremos todos… en ambiente, en recursos públicos, en calidad de vida.
Asamblea Ciudadana por la Preservación de las Sierras de Tandil
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Una gestión democrática requiere una política de ordenamiento territorial orientada a atender las necesidades genuinas, no a fortalecer negocios que justamente hacen de la diferenciación y exclusión una fuente de ganancias.
¿Qué ofrecen los countries, los clubes privados y los edificios de marca? Exclusión de los otros, diferenciación. Son por definición y vocación, para pocos, cerrados. ¿Por qué quienes gerencian estos proyectos creen que la sociedad debe otorgarles el privilegio de apropiarse del sol, los paisajes y la capacidad de la infraestructura de la ciudad (agua, cloacas, tránsito) o concederles la gracia de hacer urbanizaciones en la zona rural o en las sierras? ¿Por qué hay autoridades que cooperan con esa misma lógica antidemocrática otorgándoles excepciones y toda la “vista gorda”, falta de control, o “vueltitas” que hagan falta para garantizar estos negocios?
El avance de la especulación inmobiliaria/financiera es un problema gravísimo que crece día a día. Los emprendimientos ni siquiera son de una empresa que pone y arriesga su capital. Por el contrario, inventan un negocio y consiguen que otros se conviertan en sus “inversores”. ¿Cómo los “atraen”? Con las ganancias. Porque la excepción que consiguieron hace que ese negocio sea más rentable que los que no la tuvieron. Es decir, los funcionarios son el comienzo de esta rueda que va “manchando” los “mejores” lugares con sus emprendimientos exclusivos, extendiendo la ciudad para donde se les antoja. El resultado será mucho peor a medida que pase el tiempo. No sólo por la superposición de negocios y contradicciones, sino porque los efectos de las localizaciones erróneas no se ven el primer día.
Pero llegan y las pagaremos todos… en ambiente, en recursos públicos, en calidad de vida.
Asamblea Ciudadana por la Preservación de las Sierras de Tandil
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Al intendente Lunghi
Señor Director:
Envío esta misiva dirigida al intendente Miguel Lunghi, informándole que soy tandilense, que hace muchos años me fui de esta hermosa ciudad y cada tanto regreso por tener mis raíces acá, quiero manifestarle que en la Terminal de micros, los baños, sobre todo el de damas es imposible hacer uso de ellos, ni siquiera entrar.
Apelo a su buena conducción para que tome debida nota e interceda ante quien corresponda, ponerlos en perfectas condiciones higiénicas, con personal que esté ahí cuidando y limpiando continuamente, caso contrario sería lamentable que los turistas tengan que ver el estado calamitoso en que se encuentran.
Agradezco su atención y lo saludo atentamente. Tandil te quiero limpia.
Elda R. Herman.
DNI 3.693.114
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Apelo a su buena conducción para que tome debida nota e interceda ante quien corresponda, ponerlos en perfectas condiciones higiénicas, con personal que esté ahí cuidando y limpiando continuamente, caso contrario sería lamentable que los turistas tengan que ver el estado calamitoso en que se encuentran.
Agradezco su atención y lo saludo atentamente. Tandil te quiero limpia.
Elda R. Herman.
DNI 3.693.114
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Las buenas acciones deben ser destacadas
Señor Director:
El viernes pasado estando en Buenos Aires tenía mi pasaje para Tandil a las 14.30. Buenos Aires estaba bajo agua y mi remís tardó desde Aeroparque a Retiro dos horas treinta minutos. Fue la causa de que perdiera el micro.
La firma Río Paraná me dio un nuevo pasaje sin cargo para las 18, gesto que merece ser destacado. Habla de su generosidad, que dignifica a dicha empresa.
Margarita Lasarte
DNI 4.423.240
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La firma Río Paraná me dio un nuevo pasaje sin cargo para las 18, gesto que merece ser destacado. Habla de su generosidad, que dignifica a dicha empresa.
Margarita Lasarte
DNI 4.423.240
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Sierra del Tigre
Señor Director:
Motiva la presente el hacer llegar nuestro agradecimiento nuevamente por la calidez y calidad de atención dispensada en todos los lugares que hemos asistido en nuestra última visita a Tandil. Así como también, hacer llegar nuestra inquietud generada en hechos observados en la reserva natural Sierra del Tigre, lugar que hemos visitado en tres oportunidades.
Entre ellos, los siguientes: el no ver la mayoría de las especies detalladas en el folleto indicativo que nos proveen en el ingreso luego de abonar un “bono contribución” (*), salvo los asnos, y sí la presencia de un gran número de caballos no siendo éste el ambiente preciso por su geografía agreste, escarpada para los mismos, dado que se trata de animales de conformación apta para otro tipo de terreno como la llanura, el agua. La vegetación de la reserva no es de la calidad y cantidad necesaria para esta especie, agregando además que el cabello, por su fisiología come la gran parte del día (18 horas aproximadamente) pues su capacidad estomacal es reducida y además ingiere grandes volúmenes de agua. Esto implica una importante competencia de alimento y agua en desmedro de las otras especies herbívoras, entre ellos los ciervos.
También en los caminos del recorrido hay gran cantidad de material fecal de los caballos, siendo no sólo los mismos para el uso del vehículo, sino también para los peatones, implicando con ello riesgo sanitario (entre ellos reservorio de tétanos). Además de ser fuente de parásitos o enfermedades infecto-contagiosas para otros animales, los cuales no cuentan por estar en estado natural con un plan sanitario adecuado, rompiéndose con ello el equilibrio natural.
No tenemos animosidad con los caballos, los mismos no son parte de la reserva pues son utilizados con fines comerciales (cabalgata). Debieron estar en un lugar más adecuado como en la parte de los valles.
La superficie en la que se encontraban las llamas y un ciervo macho, era reducido, no ocupando el resto de la reserva que es propicia para estas especies, teniendo un recipiente de metal oxidado en el que bebían el agua dando margen con esto a ocasionar trastornos gastrointestinales y renales, pero si queremos destacar el lado positivo respecto a la alimentación, pues se veían fardos de buena calidad.
En la visita al serpentario observamos rasgos de una alimentación e higiene deficiente por la caquexia en uno de los ejemplares y materia fecal en el recipiente del agua.
Otro detalle en el recorrido es la falta de referencias adecuadas, sobre todo la indicación de cornisas y otro accidente peligroso, para agregar a los que ya existen. Esperamos que nuestras observaciones sean de utilidad en aras de lograr una mayor jerarquía de la reserva natural.
Saluda atentamente.
Manuel Rodríguez
DNI 10.133.670
María Alejandra Fernandino
DNI 20.538.657
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Entre ellos, los siguientes: el no ver la mayoría de las especies detalladas en el folleto indicativo que nos proveen en el ingreso luego de abonar un “bono contribución” (*), salvo los asnos, y sí la presencia de un gran número de caballos no siendo éste el ambiente preciso por su geografía agreste, escarpada para los mismos, dado que se trata de animales de conformación apta para otro tipo de terreno como la llanura, el agua. La vegetación de la reserva no es de la calidad y cantidad necesaria para esta especie, agregando además que el cabello, por su fisiología come la gran parte del día (18 horas aproximadamente) pues su capacidad estomacal es reducida y además ingiere grandes volúmenes de agua. Esto implica una importante competencia de alimento y agua en desmedro de las otras especies herbívoras, entre ellos los ciervos.
También en los caminos del recorrido hay gran cantidad de material fecal de los caballos, siendo no sólo los mismos para el uso del vehículo, sino también para los peatones, implicando con ello riesgo sanitario (entre ellos reservorio de tétanos). Además de ser fuente de parásitos o enfermedades infecto-contagiosas para otros animales, los cuales no cuentan por estar en estado natural con un plan sanitario adecuado, rompiéndose con ello el equilibrio natural.
No tenemos animosidad con los caballos, los mismos no son parte de la reserva pues son utilizados con fines comerciales (cabalgata). Debieron estar en un lugar más adecuado como en la parte de los valles.
La superficie en la que se encontraban las llamas y un ciervo macho, era reducido, no ocupando el resto de la reserva que es propicia para estas especies, teniendo un recipiente de metal oxidado en el que bebían el agua dando margen con esto a ocasionar trastornos gastrointestinales y renales, pero si queremos destacar el lado positivo respecto a la alimentación, pues se veían fardos de buena calidad.
En la visita al serpentario observamos rasgos de una alimentación e higiene deficiente por la caquexia en uno de los ejemplares y materia fecal en el recipiente del agua.
Otro detalle en el recorrido es la falta de referencias adecuadas, sobre todo la indicación de cornisas y otro accidente peligroso, para agregar a los que ya existen. Esperamos que nuestras observaciones sean de utilidad en aras de lograr una mayor jerarquía de la reserva natural.
Saluda atentamente.
Manuel Rodríguez
DNI 10.133.670
María Alejandra Fernandino
DNI 20.538.657
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180 días de clases: no es verdad
Señor Director:
Reiteradas veces, funcionarios del área de educación de la Provincia de Buenos Aires se refieren a un estimado anual de 180 días de clases para las escuelas públicas. Esta apreciación resulta, en contraste con los datos de la realidad, inexacta. De ninguna manera se está brindando en el sistema público provincial, al menos en la escuela secundaria, una cifra ni siquiera cercana a la indicada.
Innumerables causas que motivan la suspensión de actividades escolares han impedido concretar o aproximarse a la cantidad de días de clases anunciado. Problemas crónicos de infraestructura edilicia, desinfecciones, entre otras infinitas causas, sumadas a las infaltables “horas libres”, impiden dar cumplimiento a la Ley Nacional 25.864 que impone un mínimo de 180 días de clases anuales.
El régimen de asistencia de alumnos implementado en los últimos años, lejos de limitar, estimula a no concurrir todos los días a la escuela. Hoy un alumno puede faltar una importante cantidad de días a clases, sin que ello afecte su condición de regular. Esto, junto a fines de semanas, feriados, suspensión de actividades por los más variados motivos, pueden determinar largos períodos de ausencia. Sumado al impresionante ausentismo docente que se registra, ocasiona inevitablemente la falta de continuidad pedagógica en un proceso que debería resultar sistemático y continuo, como es la educación.
De todas maneras, resulta oportuno destacar que el hecho de aplicar el cronograma escolar no resuelve la cuestión de fondo, que no pasa exclusivamente por la cantidad de días de clases, sino por la cantidad de horas efectivas y su aprovechamiento integral. En las actuales circunstancias, ni siquiera implementando un régimen doble escolaridad podríamos alcanzar las 1000 horas destinadas a la educación brindadas en países como Holanda, Suiza y Francia. Según informes oficiales, Argentina llegaría, en el mejor de los casos, a cumplir apenas con 720 horas de clases.
La optimista declaración de los funcionarios educativos bonaerenses –también nacionales- de proyectar 180 días de clases, al menos en el nivel secundario, resulta una falacia. Referirse a una cifra significativamente menor brindaría a la sociedad una apreciación más realista acerca de las falencias estructurales que han contribuido a la lamentable situación en que hoy se encuentra nuestro sistema educativo.
Innumerables causas que motivan la suspensión de actividades escolares han impedido concretar o aproximarse a la cantidad de días de clases anunciado. Problemas crónicos de infraestructura edilicia, desinfecciones, entre otras infinitas causas, sumadas a las infaltables “horas libres”, impiden dar cumplimiento a la Ley Nacional 25.864 que impone un mínimo de 180 días de clases anuales.
El régimen de asistencia de alumnos implementado en los últimos años, lejos de limitar, estimula a no concurrir todos los días a la escuela. Hoy un alumno puede faltar una importante cantidad de días a clases, sin que ello afecte su condición de regular. Esto, junto a fines de semanas, feriados, suspensión de actividades por los más variados motivos, pueden determinar largos períodos de ausencia. Sumado al impresionante ausentismo docente que se registra, ocasiona inevitablemente la falta de continuidad pedagógica en un proceso que debería resultar sistemático y continuo, como es la educación.
De todas maneras, resulta oportuno destacar que el hecho de aplicar el cronograma escolar no resuelve la cuestión de fondo, que no pasa exclusivamente por la cantidad de días de clases, sino por la cantidad de horas efectivas y su aprovechamiento integral. En las actuales circunstancias, ni siquiera implementando un régimen doble escolaridad podríamos alcanzar las 1000 horas destinadas a la educación brindadas en países como Holanda, Suiza y Francia. Según informes oficiales, Argentina llegaría, en el mejor de los casos, a cumplir apenas con 720 horas de clases.
La optimista declaración de los funcionarios educativos bonaerenses –también nacionales- de proyectar 180 días de clases, al menos en el nivel secundario, resulta una falacia. Referirse a una cifra significativamente menor brindaría a la sociedad una apreciación más realista acerca de las falencias estructurales que han contribuido a la lamentable situación en que hoy se encuentra nuestro sistema educativo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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