Cartas de lectores
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Un movimiento social no se puede detener
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Señor Director:
Como un derecho ciudadano de expresarme en democracia, tomándolo como una instancia por este medio, pienso que las decisiones que reflejaron los comicios afectaron la vida de los peronistas en todos sus niveles.
El cual es un movimiento único y no debe llevar otro nombre que el de su creador el General Juan Domingo Perón y su compañera Eva Duarte.
Una etapa se cierra y otra se abre, con vistas futuras, el lógico optimismo y los buenos deseos de la renovación del Partido en Tandil.
Las dificultades del pasado nos obligan a ser precavidos, a estudiar la realidad con atención y evaluar el impacto de decisión, pero sabemos íntimamente que este gran movimiento social no se puede detener. Un peronista de ley desde sus raíces.
José Joaquín Ledo
DNI 5519344
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Agradecimiento
Señor Director:
Desde el Centro de Día Pajaritos de la Calle, queremos agradecer a Cristian Schenfeld coordinador de “Tierra Soleada” (Hogar de varones) y sus colaboradores, quienes nos brindaron el espacio de pileta libre en temporada de verano desde el año 2011 a la fecha, para que los niños puedan disfrutar de la misma.
Centro de Día Pajaritos de la Calle.
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Prioridad de paso sí, eximición de frenado no
Señor Director:
Con relación al artículo publicado días pasados por el doctor Martín Zubeldía, con respecto a la Ley de Tránsito y lo detallado en su artículo 41, en el cual se determina que la prioridad de paso la posee quien circula por la derecha, coincido plenamente con lo expuesto por el doctor salvo que para realizar una información completa a los lectores y/o conductores, habría que comentar que en el mencionado artículo 41, inciso g) ítem 3 se deja claro que dicha prioridad de paso se extingue cuando quien circule por la derecha gire para ingresar a la otra arteria, es decir tiene prioridad quien venga circulando por la izquierda.
Asimismo la ley en el artículo de referencia, habla de prioridad absoluta de paso y no de eximición de frenado, es decir que para un tránsito totalmente ordenado y sobre todo con sentido común y solidaridad, por más que vengamos por la derecha… como decía mi padre “peinemos” el freno y todos en paz.
Esteban Fernando Quaglia
Inspector de Siniestros. Perito en Accidentología.
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Multaron a quien resulta damnificado
Señor Director:
Hace un tiempo me pregunto ¿dónde están los agentes de tránsito cuando se los necesita?. Mi garaje está situado al lado de un supermercado chino. Como se imaginará el despierto lector, estacionar, guardar o sacar mi auto es una tarea casi de titanes. Camiones, camionetas y utilitarios por doquier estacionando en doble o triple fila en cualquier horario, descargando mercadería tanto en la vereda del supermercado como en la mía, tapando una y otra vez mi garaje. Y llenando mi vereda de mercadería, por supuesto todo esto con la consabida mugre que se genera. ¿Y los muchachos de tránsito?, bien gracias.
Un párrafo aparte merecen los clientes del súper, que estacionan en el garaje o directamente sobre la vereda, como también la cantidad de motos que dejan sobre la acera. Y al ser “molestados” para entrar o sacar mi auto, no siempre del mejor modo, contestan “son quince minutos”, “no te calientes”, “está lloviendo”, “hace calor”, “hace frío”, “estoy operado/a”, “mi suegra no puede caminar”, “no había lugar”, “el auto estaba en otro lado, me adujeron y lo dejaron acá” o el clásico y educado “diculpá no vi el cartel” (cartel de un metro de diámetro con una E tachada y en los costados líneas amarillas y negras).
O los micros de larga distancia que paran a la sombrita y por supuesto tapando ¿qué?, mi entrada de vehículos.
Y nuevamente me planteo ¿dónde están los agentes de tránsito cuando se los necesita?. Donde están cuando alguien concurre al mercado o al estadio a disfrutar de un partido y deja clavado en mi entrada-salida su automóvil. Donde están cuando llamo para que retiren un vehículo, para yo poder, por ejemplo irme de viaje y jamás aparecen. Donde están cuando interminable cantidad de motos pasan generando esas encantadoras explosiones y circulando a velocidades suicidad o asesinas como se quiera ver.
Donde están cuando infinidad de autos hacen esos hermosos giros en “U” poniendo en peligro a los motociclistas, ciclistas y público en general. Y tanto preguntarme y renegar durante años, ayer tuve una respuesta contundente que me hizo rever todas mis dudas y enojos inconducentes y hasta casi esbozar una disculpa… los agentes de tránsito multaron un auto, si señor lector, como lo lee. Mi auto multaron, ni más ni menos. Ni cinco minutos les tomó, que es el tiempo que tardo en bajarme, abrir la puerta lateral, sacar la alarma y abrir el portón para guardar el auto (se abre de adentro).
Si doña, créalo. Me multaron guardando mi auto. Obstrucción de la acera dice el panfleto. La pregunta es ¿si no hay lugar para estacionar en la calle y tengo que entrar mi auto que hago?. Lo dejo a dos cuadras, abro el portón y voy a buscar el auto con la esperanza que los amigos de lo ajeno digan “no lo afanemos que el muchacho está entrando el auto”.
¿Entro rápido derribándolo? Doy una vuelta al centro y vuelvo cuatro horas después con la ilusión que nadie haya estacionado en mi entrada, aclaro que tampoco cuento con el dinero para cambiarlo por un portón automático por si a alguien se le ocurrió la genial idea.
Por último una sugerencia para generar más ingresos, el árbol que hay en la vereda a la altura del portón, genera la misma obstrucción que generó mi auto. ¿Por qué no multarlo?
En fin, tal vez todo esto se trate simplemente de educación y convivencia o tal vez sea tan complicado como eso.
Jorge Zurzolo
DNI 17221498
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La tasa es constitucional (y cara)
Señor Director:
La seguridad, en su más amplio alcance, también es una cuestión municipal.
La Constitución de la Provincia de Buenos Aires no prohíbe a los municipios legislar en esta materia, es más, una actualizada, armónica y realista interpretación de los preceptos constitucionales incluye a la seguridad dentro de los intereses y servicios locales, para lo cual la Legislatura ha deslindado las atribuciones y responsabilidades de los municipios, confiriéndoles las facultades necesarias para que ellos puedan atenderlos eficazmente (artículo 191, Constitución Provincial).
Así, desde hace ya mucho tiempo, y en cumplimiento de este mandato constitucional, la Legislatura bonaerense dispuso que “las ordenanzas deberán responder a los conceptos de ornato, sanidad, asistencia social, seguridad, moralidad, cultura, educación, protección, fomento, conservación y demás estimaciones encuadradas en su competencia constitucional que coordinen con las atribuciones provinciales y nacionales” (artículo 25 y 27 inciso 28 de la Ley Orgánica de las Municipalidades).
Con base en esta facultad (luego de negarla por egoístas intereses políticos durante mucho tiempo) en el año 2012 el Gobierno municipal comenzó a recaudar y gastar recursos con destino a la seguridad ciudadana. Lo hizo mediante la afectación de parte de la recaudación de la Tasa Retributiva de Servicios. El año pasado llegó a ser del 5 por ciento de esos ingresos.
Asimismo, en febrero de 2014 mediante la sanción de la Ordenanza 13.843 se creó el Sistema Integrado de Protección Ciudadana y a fines de 2015 la Tasa Complementaria de Protección Ciudadana para financiar este “nuevo servicio municipal”.
Consecuentemente, sostener su inconstitucionalidad es erróneo, no sólo jurídicamente sino también desde una visión realista de la defensa de los intereses de los vecinos tandilenses.
La inseguridad, junto a los problemas económicos (empleo, acceso a la vivienda, calidad de la educación, etc.), encabeza la lista de los intereses de los vecinos tandilenses, ello producto del fracaso de políticas públicas de prevención y persecución del delito y de cohesión social proclamadas durante muchos años.
Hoy es necesario dar soluciones. Para ello se creó este nuevo servicio municipal, que esperamos signifique un cambio verdadero y que, claro está, debe ser acompañado de muchas otras tareas públicas y privadas que exceden esta opinión.
Creo que cuestionar constitucionalmente las ordenanzas tandilenses tratando de asimilarlas al caso de la Municipalidad de Coronel Pringles del año 2005 y resuelto por la Corte Provincial en el año 2014 (www.scba.gov.ar/falloscompl/SCBA/Inter/2009/06-03/I68491.doc) es desviar la atención hacia planteos alejados de nuestra realidad en este tema. Allí se trató un caso muy diferente, y no aplicable al nuestro.
Considero más productivo enfocar nuestras energías ciudadanas exigiendo calidad en la contraprestación que la Municipalidad nos da por el servicio que pagamos. Nuestros concejales (oficialistas y de otros partidos) tienen la obligación de legislar y controlar que ese objetivo se cumpla. También hay que poner el ojo en los funcionarios provinciales, nacionales y policiales. Los vecinos debemos participar también y si vemos que las cosas mejoran seguramente pagaremos contentos.
La tasa ha sido tratada “a las corridas” en el Concejo Deliberante, afecta al comercio y la producción justo cuando a estos sectores “los números no les cierran”, es injusta si no contempla la diferente capacidad de pago de los vecinos, puede ser cara si el servicio es malo, hasta pueden ser mal gastados sus recursos si no se la controla adecuadamente… pero es constitucional.
Carlos Andrés Mansilla
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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