Cartas de lectores
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A Julio Cesar Strassera, el hombre
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Señor Director:
Al cumplirse el venidero el 27 de febrero su partida, quiero recordar y dimensionar la figura de Julio Strassera.
Fue un actor central del hecho histórico más importante en materia de reparación de violación a los Derechos Humanos que haya tenido no solo la Argentina, u otro país de América Latina, el Juicio a las Juntas.
Para refrescar nuestra memoria, algunos hechos determinantes de una etapa donde la democracia estaba débil y los militares fuertes.
De aquel hecho histórico conocemos algunos pasos de enorme coraje político y algunas fechas trascendentes de enorme valor histórico.
El 15 de diciembre de 1983, cinco días después de asumir como presidente, Alfonsín sancionó el decreto 157 por el cual se promovía la prosecución penal a los jefes Montoneros y del ERP y el decreto 158 por el cual ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas.
El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), integrada por personalidades independientes para relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, y fundar así el juicio a las juntas militares.-
Esta documentación fue tomada por el fiscal para la acusación entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985 donde se realizó la audiencia pública en la Sala del Palacio de Justicia de la Nación, el 30 de setiembre desarrollo el histórico alegato.
La figura de Strassera tomo dimensión, trascendió nuestras fronteras, fue distinguido en distintos países, en distintas Universidades, su vida se transformó en publica y él llevaba ese reconocimiento con dignidad y humildad, esa humildad con la cual nos encontrábamos al recibirlo cada vez que venía a Tandil.-
Aquella primera vez que nos visitó en 1995, cerró un ciclo de charlas en la Universidad y luego fue al Comité , le entregamos una plaqueta, la agradeció y nos dijo: `la gente me distingue simplemente por haber hecho lo que correspondía´. Compartió un rato con todos y cada uno, fumando intensamente , nos saludó y nos dijo que volvería.
Lo hizo una decena de veces, se acercaba a nuestra ciudad, descansaba, compartía y discutía, lo hacía de igual a igual, fuera el interlocutor joven o no tanto siempre con pasión y respeto.
En ese afecto reciproco, fuimos construyendo una relación, nosotros sabíamos que el nos visitaría y habría debate intenso, reuniones con la juventud, con amigos y sería la política el factor predominante.
Y así vino a nuestra ciudad el 8 de febrero del 2015, nos visitaría nuevamente y compartiríamos unas empanadas y seguramente alguna discusión, la salud le dijo que esta vez no, que esta vez lo acompañaríamos desde otro lugar , acompañaríamos al amigo en un trance difícil.
Así lo trasladaron desde Tandil a Capital y nos quedamos preocupados, pasaron los días, los contactos diarios con Marisa y el 27 de febrero nos dejó.
Nos dejó una enorme tristeza. Nos dejó su afecto. Nos dejó su sabiduría y su humildad. Nos dejó su coherencia. Nos dejó con ganas de decirle, hola Julio, como le va.
Empezó a tener la dimensión que siempre debió tener, la del hombre que nos trasmitió junto a Raúl Alfonsín que la democracia llegaba a la Argentina para quedarse definitivamente, producto de la decisión política y la valentía.
Infinitamente gracias, porque nos permitió compartir, conocerlo y saber que en cada encuentro su figura nos acerca y nos convoca. Hoy a un año de su partida quiero recordar al amigo, al jurista, al fiscal , al hombre que ayudo a construir la mejor historia. La verdadera historia.
En la inclaudicable lucha por la verdad y la justicia, doctor Strassera simplemente gracias.
Julio Elichiribehety
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La gobernadora Vidal y la “teoría de juego”
Señor Director:
Los fundamentos de la teoría de juegos, o de suma cero, se basan en el teorema de “mínimax” que desarrolló John Neumann, en 1928; luego, junto al economista Oskar Morgenstern entendieron, en 1944, que los problemas típicos del comportamiento económico coincidían totalmente con los principios matemáticos aplicados a determinados juegos de estrategia.
Luego, esta teoría sirvió para elaborar otros estudios relacionados, por ejemplo, con la “Economía Política” y a las “Ciencias Sociales” desarrollados, entre otros, por Martín Shubik (1992). También puede aplicarse a problemas de tipo antropológico y sociológico (Buchler y Nutini, 1968). Es el caso del modelo de la ley del “más fuerte” y los fenómenos del aislamiento (Anderson, 1967; Laing y Morrison 1973) o sobre las coaliciones entre integrantes de una tribu (Barth, 1959).
El papel de los regalos en la Edad Media y del dinero incipiente estudiado por Mauss (1954) también se vincula “con las diferentes condiciones de capacidad de transferencia encontradas en la teoría de juego”. En los años sesenta y setenta creció el interés de aplicar las ideas de la teoría de los juegos a la biología y la zoología (d. c.). Los militares tienen sus preferencias como, por ejemplo, los juegos de asignación (Dresher, 1961); incluso, el juego del coronel Blotto se difundió –al público- gracias a la prensa (McDonald y Tuky, 1949). Se debe incluir también el aporte de John Nash, basado en los juegos, que produjo una grieta en la teoría económica actual; pues, demostró con sus desarrollos matemáticos –sobre los regímenes de competencia perfecta e imperfecta- las dificultades de alcanzar el bienestar de las naciones, postulado por Smith.
La teoría de juegos puede aplicarse también a la competencia entre partidos políticos (Downs, 1957; Shubik, 1968 y Kramer, 1977, etc.). La vida política organizada precede, sin duda, al desarrollo de la economía; pues, las instituciones promovieron la protección, la comunicación, las leyes y el orden, estableciendo un ambiente adecuado para que se desarrolle el cambio y el comercio.
Esta cuestión, entre la política y la economía, es de suma importancia; pues la postura de Augusto Conte, privó a la política su primacía tradicional, pues la sociología la reemplazó como ciencia arquitectónica, dice Marcel Prélot. “La economía de nuevo estilo no solo se ha separado de la política, sino que pretende una autonomía total” (1979). Desde mi perspectiva, considero también que “la teoría política es el coronamiento de la investigación política y la consagración ideal de su relación” (d. c.).
La política tiene que estar en la cima de las distintas estrategias o áreas del Estado (instrucción, salud pública, infraestructura, defensa nacional, etc., etc.). Cuando no se cumplen con los planes estructurales de media y largo plazo, como las estrategias señaladas con anterioridad, pueden haber varios motivos como, por ejemplo, la incapacidad, la corrupción, la falta de institucionalidad, etc., etc. Si el gobierno de los Kirchner dejó un país con 14 millones de pobres, como señala el observatorio de la UCA, o si la desnutrición mata en el país, por día, a chicos de 5 años, como dice el centro de lucha contra el hambre de la UBA, y si no se rinden los dineros de los contribuyentes como ocurrió, por ejemplo, con las regalías petroleras de Santa Cruz (600 millones de dólares) o si entregaron “sin poner un peso” el 24,4 % de acciones de YPF, a los Eskenazi, quiere decir que la corrupción penetró ampliamente en el monitorio áulico de La Cámpora y clientes.
Estos temas y muchas otras cuestiones fueron algunos de los motivos de la derrota del Frente para la Victoria; un detonante fue, por ejemplo, la reacción de los tucumanos, por las irregularidades durante las elecciones y los aprietes de Alperovich contra políticos y ciudadanos de esta provincia. Además, los argentinos pudieron comprobar cómo dos candidatos a concejales, sin el menor pudor, “se filmaron ellos mismos” con las bolsas de comida y dinero que entregaban a la gente a cambio de votos, como ocurrió en otras provincias; los caudillos locales y nacionales se aprovechan de la pobreza, para su propio beneficio. La corrupción marca el principal problema de la República Argentina; por tanto, se trata de una cuestión de tipo moral.
Pero, como este escrito se relaciona con la teoría de juego y el éxito de la gobernadora Vidal, en la provincia de Buenos Aires, hay que señalar la articulación de los temas de “suma cero”, con las cuestiones electorales; habida cuenta que, en los juegos se puede asignar “que el poder de un votante aumenta si se le asigna más votos, y por otra completamente diferente la de asignar un número que refleje el incremento de su poder”, dice M. D. Davis (1986). Siguiendo a este autor, hay diferentes formas para asignar un valor al voto; es el caso, por ejemplo, del poder asignado a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o al comité de presupuesto de la ciudad de Nueva York.
Por tanto, gracias a la teoría de juegos y en relación a “los resultados del análisis de la instituciones, se ha llegado a modificar con éxito el sistema de votación que se practica en los tribunales (…) de Nassu”; el efecto “bandwagon”, hace referencia a “la inclinación de los electores para decantar su voto”. Aplicando el análisis de la medición del voto, se puede considerar una situación inestable con respecto, por ejemplo, a un determinado cuerpo electoral o de un candidato.
Así ocurrió en las elecciones primarias de 1976, para la nominación del candidato republicano a la presidencia; “el análisis de la situación a la luz de esta teoría hubiera sido más revelador que el que sorprendió a los observadores de aquella época”. El fenómeno “bandwagon” se relaciona con los que tienen mayores posibilidades de ganar; este efecto puede relacionarse con lo que se llama “voto útil” pues, “según el cual los electores prefieren decantar sus preferencias por otra alternativa diferente a la que realmente les gustaría ver triunfar” (d. c.). Hay muchas cuestiones que pueden sumarse a un fenómeno electoral; el caso de María Eugenia Vidal se inscribe (en parte) en torno del “voto útil”, si se tiene en cuenta que Aníbal Fernández –el “hombre del baúl” y de otros títulos- competía con ella por la gobernación de esa provincia.
Pero, además del cúmulo de hechos señalados con anterioridad, la esperanza de los bonaerenses de tener el beneficio de una buena gestión (obras públicas, seguridad, etc., etc.) culminó con el éxito de esta joven, inteligente, cordial y moderada.
Se debe considerar, también, que Cristina jugó a “todo o nada”, por soberbia o alentada por los aplausos “rentados” de sus militantes o mejor dicho de sus “soldados”, como les gustaba decir a sus jóvenes adictos. En último caso, tenía la posibilidad de montar luego una “guerra cultural” contra la administración actual. Hoy sus referentes más activos llevan a cabo esta estrategia, para socavar la gestión del nuevo gobierno, con el propósito de alentar el efecto “helicóptero”.
La teoría de juegos es una teoría de la toma de decisiones y, por tanto, el cúmulo de variables posibles será el tema de los políticos actuales; pero, se debe indicar que el problema más inquietante es de tipo “moral” y, por ello, se debe aplicar una “educación integral” que, en un plazo de diez años, logre establecer las bases y promocionar una juventud responsable y preparada.
Por último, se puede decir que las cuestiones relativas a los valores y principios también se relacionan con una visión sectaria (política y empresaria) que atenta contra el progreso general; ante las circunstancias de este tipo, el Estado -como diría Nash- debe intervenir para evitar excesos e irregularidades; es el caso, por ejemplo, de los precios de los alimentos, pero la intervención debe ser adecuada, no como hacía Moreno. Además, para lograr el progreso de los argentinos se deben aplicar planes estructurales de mediano y largo plazo.
El kirchnerismo debe considerar, antes de criticar, que la nueva gestión tiene que superar –primero- la pesada herencia que ellos dejaron; como el mal manejo de los dineros y bienes públicos, la notable pobreza y, entre otra cadena de irregularidades, el mal trato a las etnias indígenas, luego el macrismo deberá entregar –a la próxima administración- un país ordenado para el bien de todos los argentinos.
Sin embargo, esta administración y sus aliados deben pensar también en el equilibrio entre los Intereses del Estado y el Bien Común; pues, si no aplican un plan económico y social adecuado, difícilmente podrán alcanzar la armonía social y el progreso armónico de todos los ciudadanos de “La Argentina”.
Por Carlos A. Méndez Paz (h.)
“Una sociedad que perdió
los modelos a imitar”
Señor Director:
Asistimos a un proceso de deterioro de la influencia del pensamiento de los mayores en el comportamiento de los jóvenes. Durante siglos los adolescentes estuvieron sometidos a los designios de sus progenitores en cuanto a su libertad física y espiritual. Los abusos no fueron reprimidos por las leyes. Por el contrario, se promovió cierta impunidad de los excesos, dependiendo su grado de las diversas culturas.
Pero llegó la segunda gran guerra y con ella millones de hogares quedaron descabezados y sus hijos pasaron a ser atendidos por madres viudas o vueltas a casar o por hermanos tan inmaduros como ellos. Ahí comenzó la permisividad de los adultos para con los infantes, acompañada por la imperiosidad de aquellos por vivir con la plenitud que la guerra les había vedado. Y los niños crecieron sin la tiranía de los padres naturales, pero también sin los consejos y cuidados de antaño.
Aquellos chicos son hoy padres y tanto ellos como sus descendientes muestran, a nivel promedio, menos escrúpulos que los de generaciones anteriores. Y estos hombres engendrarán hijos que tampoco valorarán debidamente el respeto por sus antepasados, el respeto por sí mismos, el respeto a la honra, el respeto, en fin, como base para la convivencia pacífica.
¿Qué falló en la sociedad?. La virtual desaparición de modelos dignos de imitarse. Un país que ya dejó de soñar su futuro. Desorganización de su economía y del Estado, degradación de las instituciones y corrupción sistemática son rasgos de la utopía regresiva construida por quienes nos gobiernan. Así de simple.
Rodolfo Amolio
DNI 5115414.
Vergüenza de ser tandilense
Señor Director:
Paso a contar las peripecias que he pasado y hemos sufrido este fin de semana largo. Me da mucha vergüenza ser tandilense. Para empezar autoridades que no cumplen con el rol de acatar las leyes vigentes, policías que no tienen responsabilidad de cuidar a los ciudadanos, inspectores de tránsito sin la más mínima idea de hacer operativos de noche, de día. Sí agarran perejiles que van a trabajar y le secuestran el auto o moto. Cuatro días Tandil fue tierra de nadie.
Por eso digo a los jefes de cada entidad si están cansados de trabajar dejen lugar para otros, den un paso al costado, disfruten de sus hobbies y de la vida que es muy linda. Porque la democracia no es descontrol, hacer los que se te canta y molestar al ciudadano común que quiere vivir en paz.
Eduardo Rivas
DNI 11717610.
Que no crezcan los yuyos
Señor Director:
A primera hora del miércoles 10 nuestros amigos Virginia y Guillermo nos comunican que salían de Gesell, entraban a Tandil para saludarnos y proseguían el viaje.
Así ocurrió. El día era espléndido, caminamos bastante, tomamos un café, les sorprendió el progreso de la ciudad y charlamos de “todo”.
Al salir, sin énfasis, Carlos nos comenta “que le pareció una deficiencia los yuyos que hay en los cordones de algunas calles del sector céntrico. Antes de despedirnos Virginia nos dice “quizás regresemos para Semana Santa”. Entramos al departamento y me “salió”, casi sin pensar, la frase “ojalá no crezcan mucho”. ¿Quiénes? Me contestó Tere sorprendida. Los yuyos querida.
Julio Beretta
DNI 5359650.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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