Casi una revolución política
Desde hace mucho tiempo se venía hablando en nuestro país de la necesidad de la reforma política, pero nunca se encaraba. Más exactamente, nadie sabía de qué se trataba.
De repente, cien días de conflicto agrario han provocado una revolución política en la Argentina: el Parlamento discutirá las retenciones y los diputados y senadores tendrán que oír a los representados antes de votar y después responder ante ellos. El Congreso dejará de ser una escribanía, ahora los legisladores tendrán que plantearse si son representantes del pueblo o del partido que los eligió. Y tener muy presente que en un año y medio hay elecciones de nuevo y se pueden quedar sin trabajo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos gobernadores, los intendentes y las legislaturas provinciales tendrán que tomar partido. ¿Podrán estar en contra de que se coparticipen las retenciones? ¿Podrán volver a sus provincias los senadores y diputados que voten contra la distribución federal? ¿Cuántos hospitales tendrá que prometer Kirchner para asegurarse los votos de cada distrito? Eran sólo 30 y todos para el conurbano, pero en el Congreso cuentan más los votos del interior.
Una nueva dinámica política se ha instalado en la Argentina luego de cien días de lucha del sector agrario y del apoyo de amplios sectores urbanos. Costó mucho dinero y muchos sacrificios personales, pero se ha replanteado el funcionamiento de las instituciones. Para quienes son escépticos de que esta participación del Parlamento sirva para algo, bueno es recordarles que la Revolución Francesa -salvando las distancias desde ya-, comenzó cuando el Rey de Francia, Luis XVI, convocó a los Estados Generales, un parlamento estamentario, para discutir impuestos, la antesala de la primera república en suelo europeo. Los procesos históricos a veces toman carriles incontrolables.
Miguel Ibarlucía
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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