Castaño acusó a Tifner de irregularidades y lo responsabilizó por el aumento del delito
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Fiel a su estilo, el abogado Claudio Castaño realizó polémicas declaraciones ayer, durante una entrevista en el programa “Tandil despierta” que emiten Eco TV y Tandil FM.
Sus opiniones sobre el relevo de David Tifner de la Jefatura Departamental de Policía y del primer juicio oral y público en Tandil por crímenes de lesa humanidad desataron una oleada de comentarios de los oyentes que estaban cabalmente en contra o a favor de su postura.
En el primer tramo de la nota, Castaño pidió que “no maten al mensajero” y advirtió que “ese tipo de información -va para cualquier fiscal que me quiera tomar declaración, me voy a amparar en el secreto profesional- no hay otra manera que yo la pueda manejar que no sea proveniente de fuentes de su propia tropa”.
El letrado cuestionó que “el Intendente sigue insistiendo en que precisa explicaciones de por qué se le desplazó el jefe de Policía que él mismo pidió al ministro de Justicia, y que ni el mismo ministro de Justicia removió sino que removió el Vicegobernador por orden directa de él”.
En cuanto al desplazamiento de Tifner, sostuvo que “el mismo jefe removido tendría que dar las explicaciones del caso. A mí también me da vergüenza, como al Vicegobernador, tener que salir a decir cuáles son los motivos por los cuales fue removido”.
Desde su punto de vista, los disparadores fueron “irregularidades, que hacen que cualquier problema de todas estas irregularidades que repercuta en la policía repercute directamente en el Gobernador, y el Vicegobernador está para cuidar al Gobernador. Cualquier problema que repercuta en un policía pasa derecho al Gobernador y no pasa al Intendente, entonces que el Intendente se preocupe por la ciudad y que deje que el Vicegobernador cuide a su Gobernador”.
Al requerirle precisiones, enumeró “irregularidades en procedimientos; irregularidades en el desarrollo de su gestión; incremento en dos meses y medio, alarmante, de la estadística delictual; alentar a sus subordinados a no tomar denuncias por el tema estadística”.
Y le achacó que “en dos meses y medio tuvo el record de un doble homicidio; también, si bien como (jefe) Distrital, de otro homicidio en la calle Las Malvinas de (Luis Oscar) Fernández; un record también inusitado en Tandil de delito a mano armada con violencia en la persona, sobre todo en gente mayor, que no están esclarecidos”.
El caso Bravata
Castaño criticó que el doble crimen de los italianos “fue esclarecido por decantación, tampoco fue esclarecido porque sean muy inteligentes los efectivos policiales. Yo sostengo que lo de Bravata fue esclarecido por haber quebrado a un imputado mostrándole cierta evidencia o prueba que hizo que se quebrara emocionalmente y asumiera la responsabilidad prima facie del hecho, pero no por una investigación”.
En cuanto al video de la cámara de seguridad, manifestó que “habría que haber hecho un cotejo de imágenes, de la imagen de la persona sospechada con la persona filmada. Habría que haber tenido un cúmulo de indicios vehementes o de prueba contundente como para dictar la prisión preventiva”.
Además, denunció irregularidades durante la investigación del doble homicidio: “El (Tifner) sabe perfectamente, porque fue él y otro efectivo más quienes ingresaron primero a la casa. Por lo que tengo entendido hubo una cierta refriega con personal de otra dependencia, que es la DDI, que no dejaban ingresar a la casa porque era jurisdicción de Primera, cuestiones internas policiales”.
Castaño agregó que “hubo una irregularidad que manifiesta un efectivo del cual me reservo el nombre para preservar su integridad” y precisó que se trató de “un faltante de dinero y de papelería dentro de la casa de la persona, que no está debidamente justificado en la causa”.
Evaluó que este hecho deberá ser “materia de investigación del fiscal” y aseveró que “alguien constató que falta dinero y alguien constató que falta documentación de la casa que involucraría a algún personal policial, de préstamos o créditos que ha dado la persona fallecida. No olvidemos que esta persona fallecida no tenía ningún familiar en Tandil, nadie que reclamara, que controlara absolutamente nada. Con el paso de los días se supo de quién se trataba y cómo era su estilo de vida y la familia que tenía en Estados Unidos”.
“Historia oficial
y otra verdadera”
Claudio Castaño confirmó que, como defensor de la licenciada Daniela Lezcano, asistió a la reunión que mantuvieron integrantes de esta comunidad que movilizan los juicios contra el fiscal Luis Piotti y la jueza de Familia Silvia Monserrat con el vicegobernador Gabriel Mariotto.
Aclaró que “lo de Tifner fue aleatorio porque la reunión estaba pautada para atender a las víctimas de los abusos sexuales infantiles con respecto a un fiscal que está cuestionado, que se le pide el jury de enjuiciamiento y que está avanzado”.
Aclaró que Mariotto -“con un conocimiento total y absoluto de toda la situación de Tandil”- mencionó el desplazamiento de Tifner y sobre las razones, citó que: “Dijo ‘no voy a dar ningún tipo de explicaciones porque quien tiene que dar explicaciones es el propio desafectado’. Quienes con el paso de los años sabemos leer bajo el agua entendemos; a buen entendedor pocas palabras”.
Y aseguró que los motivos del desplazamiento “no los van a poner en una resolución: hay una historia oficial y otra historia, la verdadera. Por supuesto que no le corresponde que le den ningún tipo de explicación” y agregó “lo que yo le diría es que esté contento de estar en libertad”.
Lo involucró
en otro caso
Por otra parte, Castaño ligó a Tifner al robo a una farmacia. “Es materia de investigación, el fiscal está al tanto de todas las actuaciones. La línea investigativa se orientó hacia dos o tres personas, no fue amplia a nivel policial. A nivel judicial debo resaltar que la investigación, y yo no soy muy afecto a tirarle flores al Poder Judicial, es impecable. El fiscal (Marcos) Egusquiza está siendo sumamente prudente, está evacuando todas las citas, está ampliando la investigación, está juntado la prueba necesaria para tomar las determinaciones que él crea que tiene que tomar”.
Y le sumó que “no es apresurado nunca en la toma de decisiones, al menos el fiscal Egusquiza, que trabaja en esta causa y también en el homicidio de Fernández. Si hubiera sido otro fiscal, con Tifner a la cabeza, ya tendríamos desde el 8 de diciembre, que fue el hecho, detenidos con prueba endeble o atada con alambre o con alfileres, como ha pasado en otros casos y como pasa diariamente”.*
POR EL CRIMEN, SECUESTRO Y TORTURAS DE CARLOS MORENO
Dijo que a los imputados “les estamos
haciendo lo mismo en democracia”
En segundo término, Claudio Castaño realizó una particular lectura sobre el juicio oral y público en el que se ventila el asesinato del abogado Carlos Alberto Moreno, ocurrido en Tandil durante la última dictadura.
El letrado indicó que asiste a las audiencias para conocer al tribunal, que podría ser juzgador de un imputado en otro legajo de la causa de lesa humanidad que impulsa la Secretaría de Derechos Humanos, del cual es defensor.
Castaño argumentó que prefiere obtener información de primera mano porque “los medios están editando lo que está sucediendo en esto que se llama juicio, porque para mí no es un juicio”.
“Se está contando una parte sola de la historia”, dijo y manifestó que en los medios “está reflejado lo que dice el testigo, pero parcialmente”.
Y cuestionó la calidad de las declaraciones, porque “lo que estamos escuchando son testigos de oída o testigos de testigos de testigos. Los testigos son hijos de personas fallecidas, donde se incorpora prueba donde no puede tener contradictorio la defensa, no puede haber bilateralidad, no hay oralidad, y yo como defensor no permitiría que haya un testigo de oídas porque yo no lo puedo contradecir, no puedo ejercer la defensa debidamente”.
En esa línea, reparó en que no está reflejado que una persona dijo haber retirado pruebas de la quinta de los Méndez y hay contradicciones entre las declaraciones. “Sin embargo, el tribunal optó por dictar la detención de un policía de avanzadísima edad, con problemas de salud, por falso testimonio, por no reconocer la firma”, afirmó.
Desde su punto de vista, “es muy difícil juzgar 35 años después a alguien”, ya que el riesgo “es que tenga un juicio justo, completo, con bilateralidad, oralidad, contradictorio de la defensa, prueba”.
Se mostró en contra del traslado del tribunal a Tandil y de los aplausos que suceden a los testimonios: “Hay cosas que se permiten en la sala de audiencia que no se permiten en un juicio común oral y público, ni siquiera en un tribunal como el de Tandil que es de lo más rígido que he conocido en la provincia de Buenos Aires”.
Aclaró que sabe que su postura es “políticamente incorrecta” y afirmó que “esto es un gran negocio para abogados, para abogados querellantes, y es un gran desnegocio para el Estado, porque un juicio de estos la gente no toma magnitud de lo que le cuesta al Estado”.
También expresó que “lo que tampoco nadie dice es que estamos llevando a juicio a personas de avanzadísima edad, en condiciones casi infrahumanas de detención, vulnerándole las garantías y derechos desde lo material, no desde lo formal. Tener una persona de ochenta y pico de años en una cárcel común es violar los tratados internacionales más elementales”.
Para cerrar, concluyó que “a estas personas que hoy estamos juzgando les estamos haciendo lo mismo en democracia que supuestamente ellos hicieron” durante la dictadura. Y agregó que “la frase mía es que a Moreno lo matamos todos los abogados y lo estamos matando todos los días de nuevo”.*
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