Cesantearon a un inspector de Bromatología por pedir coimas en supermercados
Según quedó registrado en el documento público, el agente municipal fue hallado “responsable de los hechos denunciados por el señor Wang Zhong Qing, que dieron origen a un sumario administrativo”.
El propietario del comercio ubicado en España e Yrigoyen -en nombre de familiares que cuentan con negocios del mismo rubro- había realizado una presentación por escrito ante el Municipio, en la cual acusaba al empleado comunal de pedir coimas a cambio de no sancionar a los titulares de los establecimientos.
En la denuncia figuraban distintos episodios ocurridos en supermercados de origen oriental ubicados en calles Movediza y Figueroa, por lo que se contemplaban varios hechos.
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El proceso
La Secretaría Legal y Técnica consideró “acreditado suficientemente” que “en reiteradas oportunidades solicitó a los denunciantes dinero a cambio de evitar infraccionarlos o clausurar los comercios en los cuales desempeñan funciones”.
A partir de la acusación, el Municipio inició un expediente administrativo, que dio origen a un sumario tendiente a deslindar la responsabilidad del agente que se desempeñaba en Bromatología.
La investigación se demoró varios meses y Muñoz estuvo suspendido desde mediados de 2011 hasta agosto de este año, medida que se fue renovando mensualmente a partir de decretos del Ejecutivo.
En medio del proceso administrativo se procedió al reemplazo del instructor sumariante por la renuncia de la doctora Analía Mastropierro y tomó la posta su colega Bernardo O. Loustalot.
Por su parte, el empleado municipal contó con la representación del letrado Ricardo Roberto Leiva.
Tras las actuaciones, el 29 de marzo pasado el instructor Loustalot emitió su opinión fundada en las actuaciones y recomendó sancionar a Muñoz con la cesantía, según prevé el artículo 62 de la Ley 11.757 “Estatuto del Personal de las Municipalidades”.
Luego, el caso pasó a la Junta de Disciplina, que se reunió el 18 de abril, el 23 de abril y el 10 de mayo. Vencido el plazo establecido para expresarse, se limitó “únicamente a reconocer la opinión del instructor sumariante y su basamento en la valoración de la prueba producida, evitando expedirse”.
De este modo, primó el dictamen jurídico previo emitido por la Secretaría Legal y Técnica de la Municipalidad de Tandil, en el que “encuentra responsable de violación a los artículos 59 inciso a), 60 inciso a) de la Ley 11.757 e inmerso en las conductas tipificadas en los artículos 64 inciso 2, 3, 4, 5, y 10, de la misma, al señor Eduardo Alberto Muñoz, por haberse acreditado suficientemente en estos actuados que en reiteradas oportunidades solicitó a los denunciantes dinero a cambio de evitar infraccionarlos o clausurar los comercios en los cuales desempeñan funciones”.
Finalmente, aconsejó disponer la cesantía del agente Eduardo Muñoz como personal de revista de la Municipalidad de Tandil y que quedara constancia en su legajo personal.
Tras la firma del decreto, se informó a la Dirección de Recursos, Jefatura de Gabinete de Secretarios, Secretaría de Salud, Dirección de Bromatología, Secretaría Legal y Técnica, y Dirección de Recursos Humanos.
A partir de la acusación, el Municipio inició un expediente administrativo, que dio origen a un sumario tendiente a deslindar la responsabilidad del agente que se desempeñaba en Bromatología.
La investigación se demoró varios meses y Muñoz estuvo suspendido desde mediados de 2011 hasta agosto de este año, medida que se fue renovando mensualmente a partir de decretos del Ejecutivo.
En medio del proceso administrativo se procedió al reemplazo del instructor sumariante por la renuncia de la doctora Analía Mastropierro y tomó la posta su colega Bernardo O. Loustalot.
Por su parte, el empleado municipal contó con la representación del letrado Ricardo Roberto Leiva.
Tras las actuaciones, el 29 de marzo pasado el instructor Loustalot emitió su opinión fundada en las actuaciones y recomendó sancionar a Muñoz con la cesantía, según prevé el artículo 62 de la Ley 11.757 “Estatuto del Personal de las Municipalidades”.
Luego, el caso pasó a la Junta de Disciplina, que se reunió el 18 de abril, el 23 de abril y el 10 de mayo. Vencido el plazo establecido para expresarse, se limitó “únicamente a reconocer la opinión del instructor sumariante y su basamento en la valoración de la prueba producida, evitando expedirse”.
De este modo, primó el dictamen jurídico previo emitido por la Secretaría Legal y Técnica de la Municipalidad de Tandil, en el que “encuentra responsable de violación a los artículos 59 inciso a), 60 inciso a) de la Ley 11.757 e inmerso en las conductas tipificadas en los artículos 64 inciso 2, 3, 4, 5, y 10, de la misma, al señor Eduardo Alberto Muñoz, por haberse acreditado suficientemente en estos actuados que en reiteradas oportunidades solicitó a los denunciantes dinero a cambio de evitar infraccionarlos o clausurar los comercios en los cuales desempeñan funciones”.
Finalmente, aconsejó disponer la cesantía del agente Eduardo Muñoz como personal de revista de la Municipalidad de Tandil y que quedara constancia en su legajo personal.
Tras la firma del decreto, se informó a la Dirección de Recursos, Jefatura de Gabinete de Secretarios, Secretaría de Salud, Dirección de Bromatología, Secretaría Legal y Técnica, y Dirección de Recursos Humanos.
Los argumentos
Según los artículos citados, el agente no cumplió con la obligación de “prestar los servicios en forma regular y continua, dentro del horario general, especial o extraordinario que, de acuerdo con la naturaleza y necesidades de ellos se determine, con toda su capacidad, dedicación, contracción al trabajo y diligencia, conducentes a su mejor desempeño y a la eficiencia de la administración municipal” (artículo 59 inciso a).
Además, incumplió la prohibición de “percibir estipendios o recompensas que no sean los determinados por las normas vigentes; aceptar dádivas u obsequios que se le ofrezcan como retribución de actos inherentes a sus funciones o a consecuencia de ellas”.
De acuerdo con el Estatuto del Personal de las Municipalidades, le correspondió la cesantía debido a “faltas reiteradas en el cumplimiento de sus tareas o falta grave respecto al superior en la oficina o en el acto de servicio”; “inconducta notoria”; “incumplimiento de las obligaciones determinadas en el artículo 58, salvo cuando origine las sanciones establecidas en el artículo anterior”; “quebrantamiento de las prohibiciones dispuestas en el artículo 59” y “falta grave que perjudique materialmente a la administración municipal o que afecte el prestigio de la misma”. u
Además, incumplió la prohibición de “percibir estipendios o recompensas que no sean los determinados por las normas vigentes; aceptar dádivas u obsequios que se le ofrezcan como retribución de actos inherentes a sus funciones o a consecuencia de ellas”.
De acuerdo con el Estatuto del Personal de las Municipalidades, le correspondió la cesantía debido a “faltas reiteradas en el cumplimiento de sus tareas o falta grave respecto al superior en la oficina o en el acto de servicio”; “inconducta notoria”; “incumplimiento de las obligaciones determinadas en el artículo 58, salvo cuando origine las sanciones establecidas en el artículo anterior”; “quebrantamiento de las prohibiciones dispuestas en el artículo 59” y “falta grave que perjudique materialmente a la administración municipal o que afecte el prestigio de la misma”. u
Unos veinte agentes fiscalizan los comercios
El director de Bromatología, Omar Olivera, indicó que actualmente cuenta con unos 39 empleados municipales en su área y cerca de 17 son inspectores que asisten a los comercios, otros 3 están a cargo del control de plagas y un veterinario fiscaliza la faena en el frigorífico Viafer.
Consultado sobre el inspector cesanteado, el director de Bromatología indicó que Eduardo Alberto Muñoz trabajó durante un corto lapso en el área, debido a que antes era chofer del transporte a las escuelas de concentración rural cuando el servicio dependía de la comuna.
Por otro lado, indicó que el caso lo sorprendió porque no suelen recibir denuncias contra los inspectores y que ante cualquier sospecha o planteo, solicita a los vecinos que realicen las presentaciones por escrito.
Además, confirmó que fue la primera cesantía que recuerda en el sector por un hecho tan grave como el pedido de coima.
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