Christian Vogrich nos presenta sus ?Versiones?
Una perspectiva que se construye desde la reflexión permanente
-¿Por qué decidiste ser artista plástico?
-Siempre desde pequeño me hacía preguntas acerca de la existencia de todas las cosas, cuál era el origen, la causa, el fin. La parte espiritual, una de las más grandes incógnitas generadoras de búsqueda constante, fue lo que me hizo recorrer distintas filosofías, religiones, grupos, y me enseñó a extraer lo que me era provechoso y sobre todo los principios fundamentales que en varias religiones hacían hincapié. Pero lo más importante de todo era que cuanto más información recibía, muchas veces más separación y contradicción encontraba y así era que volvía a buscar los principios afines, o más importantes, para no perderme en las diferencias humanas. Lo mismo me pasó en la escuela, cuando estudiábamos la historia, y no todas las historias eran iguales, variaban según quién las escribía. De igual manera en el arte, las opiniones según los artistas variaban radicalmente cuando de arte se hablaba y siempre aparecía en cada cosa de la vida esa necesidad del ser humano por querer tener la razón, y por hacer casi como única y valedera esa visión.
-Tu obra se destaca por las miradas… ¿Qué te inspiró? ¿Por qué elegiste esa temática? ¿Qué deseás transmitir?
-De algún modo es parte del crecimiento el poder discernir y crear la propia filosofía de vida con los principios y valores que mejor consideremos aplicar. Toda esta inquietud de observar cómo los seres humanos podemos describir, rotular, embanderar, prejuzgar de diferentes maneras una misma cosa fue la que me inspiró para realizar esta muestra,”Versiones”.
-Una serie de pinturas donde básicamente se pueden apreciar distintas miradas, y se pretende representar conceptualmente los diferentes puntos de vista de cada ser al contemplar la “realidad”.
-Particularmente como artista me cuesta mucho realizar obras para una muestra temática o en serie, puesto que soy un tanto inquieto en la búsqueda del arte, y trabajar en una serie, de alguna manera me lleva a marcar ciertos límites que a veces me ahogan. Por eso para esta exposición vengo trabajando ya desde hace algunos años, en donde fui mechando estos trabajos con otros que no pertenecían a este proyecto. De todas formas dentro de la temática, hay intentos de “salir a buscar aire” cuando juego con la figura-fondo y me permito mezclar técnicas en algunas de las obras, o incluso el trabajo en un par de objetos y hasta en el video-arte (en donde filmé uno de mis ojos), que son parte de la muestra.
De técnicas y modelos
-¿Con qué técnicas trabajaste “Versiones” y quiénes son tus modelos?
-La mayoría de las obras son óleos sobre tela, y en donde utilizo técnicas mixtas: uso acrílico, óleo, enduido, carbonilla, pasteles, entre otras.
Con respecto a los modelos de mis obras, siempre les cuento a mis alumnos que tengo en mi taller que cuando uno se inicia en la pintura, les recomiendo copiar de fotos de revistas, de internet, de donde puedan. En mi opinión es fundamental para el aprendizaje formarse en base al estudio de las imágenes. Cuando uno ya comienza a sentirse más seguro con la técnica y se toma más en serio la pintura les aconsejo que es conveniente comenzar a conseguir sus propias imágenes, puesto que en la pintura realista o hiperrealista es fundamental el trabajo con una imagen que queremos lograr con el máximo de detalles, y es entonces la parte más creativa el momento de tomar las fotografías propias, ir a buscar afuera lo que queremos expresar desde adentro. El hiperrealismo es un tanto “pobre” creativamente hablando, por esto que digo, pero técnicamente considero unos de los estilos mas difíciles de trabajar dentro de la pintura. Es un gran desafío, y en mi caso si bien sigo fielmente la fotografía obtenida, muchas veces realizo modificaciones en la obra porque lo que en una foto se aprecia muchas veces en la pintura no, y es ahí donde el artista debe resolver con los efectos que sean necesarios el cuadro.
En las obras donde jugué más con la figura-fondo, y técnicas mixtas, la búsqueda no es el hiperrealismo sino la ruptura de toda esa técnica para tener más libertad y poder crear sin limitarme a la fotografía.
Volviendo al tema de los modelos elegidos para las obras, hay de todo tipo, los amigos que siempre están para esos “casos de emergencia” en donde se predisponen a dejarse hacer para poder lograr el objetivo, y los modelos a los cuales contrato para realizar una sesión de fotos. Pero van a apareciendo solos, según la búsqueda que esté persiguiendo en ese momento. Siempre lo ideal sería alguien que tenga alguna relación con el teatro, pero a veces la búsqueda de determinada característica física también tiene que ver. Años atrás, cuando vivía en Buenos Aires realizaba sesiones de fotos con la actriz Melina Balbuena, en donde en una sesión aprovechaba a hacer todas las poses de desnudos que necesitaba para tener material para varias obras futuras. Tuve la suerte de dar con Melina que es una modelo impecable, muy buscada por pintores y fotógrafos, puesto que ya tiene una larga trayectoria en esa labor, y es fundamental que la modelo no transmita tensión con su cuerpo y que sepa modelar delicadamente las posturas de sus manos y gestos.
-Has logrado obtener reconocimientos, premiaciones y expuesto en diferentes ámbitos y salones, de manera individual y colectiva. ¿”Versiones” fue exhibida en otra oportunidad?
-La muestra la realicé para presentarla aquí en Tandil en el Mumbat. Gracias al apoyo incondicional en todo momento de Indiana Gnocchini, fue posible exponerla. Quedará colgada hasta el 21 de julio. Tuve también la propuesta de la directora del Museo de Bellas Artes de Rauch para llevarla allí, así que seguramente más adelante incorporaré nuevas obras a la serie para llevarla a otros espacios del país. Tengo una propuesta de una galería de España para exhibir parte de la muestra, pero los costos en este momento no me permiten afrontar ese desafío.
-¿Podemos decir que sos un artista polifacético?
-Sí. Actualmente estoy a cargo de mi taller de pintura, coordinando exposiciones con mis alumnos, a los cuales trato de brindarles todo lo que más pueda, no sólo desde lo técnico, también desde lo humano, con entusiasmo, tratando de hacerles ver que la finalidad del arte no es nada más que económica, sino de realización personal. De poder permitirse al menos unas horas semanales, liberarse de los conflictos diarios y disfrutarse uno mismo con su obra, y porqué no también con los demás. Seguramente para fin de año estaremos realizando alguna exposición con ellos en Tandil.
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