Cierre de campaña
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu email Doy gracias inmensas al Creador, por haberme permitido concurrir a un acto de clausura, clásico, de los que se realizan 48 horas antes de realizarse una elección de candidatos de diversos rangos, para cubrir puestos en el acto eleccionario, del domingo 28 de junio.
En mi larga vida asistí a cuanto acto de clausura se realizó y algunos promovidos por mí mismo y de un desarrollo, bajo mi responsabilidad, algunos, muchos de ellos en San Rafael (Mendoza), otros en Monte Grande, uno en Mar del Plata y otro de diversos colores, aquí en Tandil mismo, pero en todos ellos, que cubrieron gran parte de mi vida y algunos dependieron de mi misma organización, no encontré el fervor, la convicción y la posesión que, en cada uno de los candidatos, imperó la gran energía, que cada uno de los candidatos expositores manifestó en sus dichos, que el inmenso público que colmó hasta la calle aplaudió y hasta las lágrimas de alegría, desbordaron por muchos rostros, no sólo de damas, sino, de los mismos hombres en sus distintas valencias, lo que arrancó entusiasmo, casi delirante de todos los presentes. Siendo todos, aclamados de pie, por la inmensa concurrencia.
Y esto hasta que tomó la palabra el Intendente, responsable de su segundo mandato, que sucede al primero, en que ya transformó la ciudad, con una perspectiva abierta a un dominio total del territorio y sus necesidades del corto, mediano y largo plazo, sin dejar el más mínimo detalle, del extenso territorio y sus pobladores, sin cubrir y a futuro. En este caso versaba el encuentro de presentación de una agrupación de candidatos de un temperamento, cada uno de ellos, adecuando a su misión de cobertura de las distintas áreas, pero unidas por una vocación ineludible, de gran conocimiento y una firmeza de convicción, capaz de mover montañas.
Haciendo exclamar al público que llenaba el club en que se realizó el acto, de aplausos de pie y exclamaciones de ¡viva!, por el tema tocado, pero aún yo diría que por la fogosidad de sus expresiones, sin retaceo ni mengua en su énfasis y claridad de expresión y dominio del tema, de cada uno de los expositores.
Lo que más me impactó fue una firmeza de convicción en todos cuanto hicieron uso de la palabra. Pero indudablemente faltaba el plato fuerte del final del acto, desarrollado por el Intendente en ejercicio, y sin ningún espacio de duda, expresando en una forma categórica los fundamentos del arraigo en sus ideas de cada uno de sus actos y expresiones de realización de hechos, volcados al asegurar, como viene ocurriendo desde su asunción al cargo, de todas las medidas y aplicadas y el futuro de todo cuanto tiene en mira de realización, para llegar a ser la concreción del ideal soñado, ya con un grupo joven, capacitado, educando y conocedor, cada uno de ellos, del más mínimo detalle y cuanto vale el desarrollo con el apego, a pies juntillas y a cumplir sin la menor duda, lo elaborado con programa de cada parte, de lo planeado desde hace años, en muchos casos, pero actualizado al momento del hoy y del mañana.
Es una bendición del Creador, encontrar en una noche de invierno, fría y poco acogedora para dejar el rincón de la casa, y encontrarse con un acto que reconforta el espíritu de las añoranzas, que inmersos en un mundo de tantos cambios, nunca había presentado.
O ninguno que llegara a impactar en nuestro espíritu y nos mostrara que si hay honradez, capacidad y entusiasmo, nada para a quien quiere dar buenas nuevas a la humanidad que le rodea y le pide su tiempo, con mesura, conociendo el camino de honestidad, que desarrollará, lo muestra a las claras y con fuerza inmensa.
Emilio Mármol Gagey
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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