Civalleri aseguró que en recolección ?es donde más ha costado lograr un diálogo constructivo?
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El secretario de Obras Públicas Mario Civalleri analizó ayer, durante el desayuno del programa “Tandil despierta” (Eco TV y Tandil FM), la situación del servicio de recolección de residuos, que en las últimas semanas ha generado reclamos entre los vecinos de distintos barrios.
“Se están haciendo todos los esfuerzos para tratar de cumplir con todos los recorridos. Es cierto que ha habido algunas dificultades. Tenemos básicamente un problema centrado en el tema de personal, tenemos mucha gente con ART. Obviamente, es una tarea que plantea riesgos y eso afecta bastante el servicio porque por ahí hay momentos en los cuales aun estando los camiones disponibles, no lográs armar el grupo de gente para hacer el recorrido, hay que hacerlo en un sobreturno, pagando horas extra”, argumentó el funcionario.
También aseveró que están trabajando para resolver estos inconvenientes y adelantó que “vamos a evaluar la incorporación de cuatro personas”, e indicó que “sabemos que éste es un servicio que tiene una buena recepción por parte de la comunidad y es función tanto nuestra como de los propios operarios, mantenerla”.
Consultado sobre las principales situaciones que se suscitaron desde la última encuesta que mostró resultados satisfactorios sobre la recolección, Civalleri rechazó “que haya sido por un problema de falta de planificación”, aunque reconoció que “obviamente uno siempre puede hacerse cargo de que hay cuestiones en el día a día que por ahí se pueden mejorar”.
Cargó contra
el personal
Civalleri agregó que “sinceramente, creo que el Gobierno municipal ha puesto lo mejor y, a nuestro juicio, no siempre recibimos una devolución equivalente por parte de algunos sectores del personal de recolección. He dado el ejemplo de esa famosa medida de fuerza de dos semanas atrás, que nos pareció absolutamente desproporcionada, dando muestras de una rispidez que no se da en la recíproca”.
El secretario hizo así referencia al paro que llevaron adelante los responsables de los recorridos diurnos en protesta por el atraso en el pago de las horas extras de Semana Santa.
En cuanto a ese conflicto, describió que “en ese caso fue la primera vez que la recolección se incorporaba a un trabajo especial para Semana Santa. Fue voluntario para aquellos que se quisieron sumar para mejorar aún más el servicio en esos días en que Tandil está tan llena de gente y la demora de uno o dos días en el pago, que tuvo aparte un correlato con un paro bancario, desembocó en una medida de fuerza. Por eso, hay algunas señales que me parecen desproporcionadas con el trato que el Municipio está dando”.
Y cuestionó que “por esos días de trabajo cada operario cobraba 160 ó 170 pesos por día, que en el caso de los recolectores es una jornada bastante reducida en cuanto a carga horaria. Y producir esa medida de fuerza precisamente en un día en que se acreditaban los haberes, realmente no le encontramos una explicación y eso demuestra que por ahí hay algunos sectores que no apuestan como apostamos desde nuestro lado, a un diálogo permanente para mejorar”.
-En un año electoral, ¿creen que hay un trasfondo político en esta situación?
-Puedo tener algún indicio y seguramente hay algunas personas que en años como éste caen en la tentación de jugar con esto, que me parece que es como una ruleta rusa, porque realmente, atentar contra el bienestar de la gente, si fuera así, es una barbaridad que tiene patas cortas. Obviamente, es más, si uno tuviera la certeza de que esto es así, no lo permitiríamos; seguramente, tendríamos que apelar a las medidas que correspondan. Espero que no lo sea y si hay alguno que está tentado de hacerlo, le aconsejo que desista de la idea porque en ese sentido vamos a ser inflexibles.
-Ante ese paro, ¿accionaron ante el Ministerio de Trabajo?
-No, se está evaluando la medida directa del descuento de los haberes del día. Esa es la primer medida que debe tomarse en un paro que no fue comunicado y que no cumplió en ningún caso con los resguardos legales que impone una medida de fuerza.
-Da la sensación de que se prioriza evitar el costo político sobre las sanciones a los empleados, de temor a la publicidad de estas medidas…
-Sí, puede haber algo de eso. En realidad, sinceramente, es uno de los sectores en donde más ha costado en el tiempo, ya llevamos unos años, poder lograr un diálogo profundo y constructivo. Más allá de que evidentemente se ha intentado. Hemos puesto lo mejor, al menos de nuestra parte, pero del otro lado encontramos respuestas que son en muchos casos muy hostiles.
Obviamente, cuando uno tiene responsabilidad de gobierno, uno tiene que pensar que estamos hablando de uno de los servicios más sensibles para la comunidad y uno trata de agotar por todos los medios el diálogo, aunque a veces eso pueda parecer un signo de debilidad, pero tratamos de apostar por todas las vías al diálogo para no perjudicar al vecino, es una cuestión realmente muy sensible. Vamos a poner siempre nuestra mejor buena voluntad, pero estas cuestiones producen tensiones que en algún momento se corre el riesgo de que se corten. Si alguno detrás de esto tiene alguna intencionalidad de otro tipo, mi consejo es que reflexione porque esta situación no se puede mantener eternamente.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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