Claudio Ersinger no dejará librada la banca del PRO y buscará ?el equilibrio de fuerzas? en el Concejo
Ratificó su intención de ordenar y controlar algunos aspectos “relajados” en Tandil que hacen a la calidad de vida de los vecinos, como “el tema de la nocturnidad, las construcciones clandestinas, las habilitaciones de los comercios”, entre otros.
Dentro del recinto, admitió la falta de debate que responde, según su experiencia, directamente a una “mayoría automática” del bloque radical, por lo que apuntó a “equilibrar las fuerzas”.
Criticó también al Ejecutivo municipal y aseguró que “muchos de los proyectos que han venido al Concejo demuestran la falta de un equipo profesional acompañando una gestión”.
Se mostró confiado por su experiencia en el Deliberativo y también por el “equipo” profesional y humano que lo acompaña en esta elección. En lo personal, se definió como un “concejal de consenso, de trabajar, de aportar experiencia”, y aseguró que renovar la banca de Unión PRO es para él una “obligación”.
-¿Por qué renovar la banca en el Concejo? ¿Qué motivos lo llevaron a embarcarse de nuevo o, mejor dicho, a continuar en la política?
-El concepto que tengo es el siguiente: yo gano una banca por un espacio político, no es mía; pero sí la responsabilidad de mantenerla por ese espacio político. Como son las campañas electorales, uno tiene que asumir este rol de encabezar la lista y de ser el primero por una cuestión de exposición pública, de nivel de conocimiento de la sociedad, yo no tendría ningún problema en ir en el segundo o el tercer lugar, más todavía en la que hemos armado, tengo a una persona inmediatamente atrás que es el doctor Pablo Díaz Cisneros, que la gente lo conoce y los que lo conocen lo reconocen profesionalmente y humanamente como persona, entonces a mí no me cabe la más mínima duda de que el aporte que va a hacer él en el Concejo va a ser grandioso.
Me propuse hacer este aporte, trabajar en política por la ciudad, lo hice y lo hago con muchísimo gusto, lo mejor que puedo y de manera comprometida, pero el espacio que se ganó en 2009 es una banca que le pertenece a una idea política y me parece que hay un sector del electorado de la población de Tandil que se siente identificado con ella. Entonces, a mí me parecería una irresponsabilidad total que no me presente y lo deje librado a que se la lleve otro a la banca. No, no, esa banca es del PRO. Hay que mantenerla y quién tiene que ser el mascarón de proa, yo no tengo ningún problema, lo hago, por eso también me preocupó mucho el hecho de poder armar una lista sólida, con gente competente, comprometida, y con gente que si no soy yo o Pablo, o no es Stella Maris Vittoria, el que está cuarto es tan idóneo, es tan capaz o comprometido como el primero o el segundo. Así que ¿por qué tengo que renovar? Porque yo creo es una obligación.
-¿Cómo se define Claudio Ersinger como concejal?
-Yo he sido una persona de consenso. Me interesa alcanzar el consenso dentro de lo posible. Entiendo que tal vez para los medios –por ejemplo- el desempeño del Concejo Deliberante en estos últimos 2 y 4 años, con el recambio intermedio, ha sido un tanto aburrido porque no se dan encendido debates en el recinto.
-Ha dado lugar a las críticas también…
-Sí, pero a veces escucho que las críticas no están del todo fundadas, por ejemplo, he estado leyendo el fin de semana pasado que `el Concejo no está a la altura de las circunstancias´ y creo que lo dicen con cierto grado de desconocimiento porque si uno revisa las actas de las reuniones de comisión se tratan muchos temas, al menos en las que yo participo que no son pocas, muchos expedientes. Lo que pasa es que hay que también ser consciente de que todas las comisiones de trabajo tienen mayoría radical, o sea, la mayoría es del oficialismo. Entonces, de los 8, 9 ó 10 expedientes que tratamos cada lunes en Obras Públicas, si hay 1 ó 2 expedientes que a mí no me terminan de convencer y me mantengo firme en mis convicciones, yo debato, discuto y demás, pero si sale aprobado por mayoría, en el dictamen de comisión y después en el recinto, eso después no trasciende porque inclusive los medios no reparan en este hecho, sobre cuáles son las cosas que se votaron por mayoría y no por unanimidad. La estadística dice que el 95 por ciento de los proyectos y asuntos salen aprobados por unanimidad, hay muy poquitos que se aprueban por mayoría, pero pasan desapercibidos también.
En mi caso he sido específico y muy puntual a la hora de criticar proyectos que han venido del Ejecutivo, desde el traslado del estadio, como el famoso proyecto de la plusvalía que demoramos 3 años hasta que salió aprobado y sigo sin acompañarlo. He pedido infinidad de veces la revisión del Plan de Desarrollo Territorial porque merece una revisión y una corrección para, por lo menos, dejar de tratar tantas excepciones como se tratan. No digo que se aprueban muchas excepciones, como escuchamos a la Asamblea Permanente por la Preservación de las Sierras del Tandil; no se aprueban muchas excepciones, lo que sí sucede es que vienen al Concejo pedidos siempre de exactamente lo mismo porque evidentemente hay algo que está mal. Entonces, ¿por qué no corregimos eso que está mal? Con una sola modificación, resolveríamos el problema de todos.
Las propuestas
-¿Cuáles son sus ejes de campaña? Habló de orden y control, ¿en qué aspectos?
-Creo que cuando hay una administración como la que tiene esta intendencia de la ciudad, que es una administración aceptable, mejorable, me parece que lo que hay que hacer es tratar de ordenar ciertas cuestiones que hacen a la calidad de vida del vecino. Un ejemplo es el transporte público de pasajeros, hay bastantes reclamos y del otro lado no son compartidos porque Daniel Salvi, que preside la Comisión de Transporte, me ha reconocido que ellos reciben quejas pero a la hora de tener que discutir en la única oportunidad anual que tenemos, que es cuando se debate la tarifa, no se ponen todos los temas en la mesa, que es lo que sistemáticamente he planteado en los tres años que he discutido el tema del boleto. Yo nunca me negué porque sería hasta contrario a mi forma de pensar, yo no estoy en contra de que las empresas ganen plata, pero acá hay un factor central que es que la Municipalidad, que no quiere dar ese servicio y lo da en concesión, tiene que controlar después lo que pasa, no solamente convalidar el pedido de aumento del boleto porque sino después las empresas amenazan con que se retiran, hay una serie de cuestiones en el pliego de bases y condiciones que controlar y uno lo ve en el servicio a diario, que la gente se queja de que no se respetan las frecuencias, los horarios nocturnos, los recorridos…
Sí hay que reconocer que cuando la Municipalidad exigió que se renueve y se actualice la flota, se renovó bastante. Y hay otras concesiones además del transporte en las que me parece que falta control.
El tema de la nocturnidad y de la alcoholemia. Creo que es mucho más fácil educar al soberano, acostumbrar a la gente que no quiere usar casco cuando anda en moto, pero por la positiva, y esto es si está la normativa que dice que no podés manejar un auto por encima de cierta graduación alcohólica, entonces quien tiene la potestad de velar por eso, que para eso te votaron y sos Gobierno, salí a controlar y castigar porque cuando no cumplís con la normativa, hay un castigo. Hay distritos en donde además de secuestrarte el auto, de sacarte la licencia y hacerte pagar la multa, te hacen hacer un trabajo comunitario, hay herramientas. Los controles son antipáticos, son impopulares, no son una medida que la gente aplauda, pero de alguna manera cuando uno viene al centro y es un caos de tráfico, y uno dice qué pasa que hay una congestión y hay un camión que está descargando mercadería a las 11, que no tiene que estar, o no hay una persona que esté ordenando el tránsito a la salida de los colegios, y uno empieza a aplicar la normativa, hacerla valer y cumplir, terminamos poniéndonos felices. Una de las claves para mejorar esto es ordenar, aplicar algunos controles, empezar a ejercer el poder sin ser caratulado como represor, porque no es eso, es decir `controlemos esto que está relajado para que mejore un poco la calidad de vida de la gente´. El tema de la nocturnidad, de las construcciones clandestinas, de las habilitaciones del comercio, hay toda una serie de cuestiones que están relacionadas al control y la regulación, que por ahora están un poco relajadas.
El termómetro
en la calle
-Seguramente en estos días ha podido conversar con vecinos de distintos barrios, ¿cuál es el termómetro en la calle?
-Nos vemos muy bien ubicados, con todo respeto para los que son nuestros competidores. La gente de alguna manera reconoce a los miembros que integran la lista, advierte que no se armó hace dos fines de semana para participar de una elección sino que se viene trabajando desde hace tiempo. De hecho en esta elección estuvimos tentados por otros espacios políticos para sumarnos o para pasarnos, y fuimos muy respetuosos de mantenernos dentro del PRO, e inclusive después de lo que fue este arreglo de armar un frente electoral nuevamente, nosotros tampoco veíamos factible una lista de consenso, de unidad, con gente que está en otras listas.
-De hecho, Daniel López dice ser el precandidato genuino de Sergio Massa…
-Puede ser, tal vez lo diga de esa manera y tenga razón. Ni me lo planteo ni me lo propongo, me parece que la gente en Tandil es muy estudiosa del voto desde ese punto de vista, acá hay un nivel de corte de boleta muy importante… Así que nosotros estamos muy contentos con la campaña que vamos llevando adelante, con la reacción de la gente.
-¿Cómo sigue la campaña de acá al 11 de agosto? ¿Y en caso de ganar la interna?
-Vamos a entrar en estas dos semanas donde tenemos que meterle muchísimo, que caminar y andar mucho. No creo que hagamos ningún acto pero sí estamos en contacto con la gente, haciendo el puerta a puerta en los barrios. Y si pasamos a la elección general vamos seguramente a utilizar otras estrategias y vamos a tener que ganar un espacio para poder tener chances de entrar dos o tres concejales por esta lista. u
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A LUNGHI LE FALTA “UN EQUIPO DE PROFESIONALES”
El Legislativo recibe iniciativas
“blindadas” que no pueden cambiar
-¿Cómo analiza al Concejo Deliberante hoy? Muchos precandidatos y candidatos han criticado la falta de un debate profundo en el recinto.
-Es la principal consecuencia de la mayoría automática, yo trato de hacer docencia para que se interprete cuál es una elección legislativa o de medio término, que representa renovar el 50 por ciento de un recinto, una banca o un Concejo, la importancia de que haya un equilibrio de fuerzas. Así escucha uno del otro lado que un Presidente, Gobernador o Intendente va a gobernar más fácilmente si tiene el control legislativo porque le aprueban todos los proyectos de ley o de ordenanza. En este caso, me parece que el debate se ha perdido justamente por este motivo.
-Se dijo que algunos proyectos se cajonean…
-No, más que nada, los proyectos como vienen del Ejecutivo la verdad reciben muy pocas modificaciones, yo diría casi ninguna, y eso no es saludable, no es bueno. Es una visión de las cosas con la que en muchos casos no estoy de acuerdo, siempre lo planteo, me parece que una ciudad como Tandil, ubicada geográficamente en un lugar estratégico, con una Universidad como tiene, tantos profesionales, me parece que necesita un Ejecutivo con un estadista al frente, una persona que tenga una mirada de mediano a largo plazo y que esté mucho más allá de lo cotidiano, para lo cual tiene que tener un equipo de trabajo importante, gente idónea, capacitada, sean amigos o no, pero un equipo que sea el que se encarga de todo lo cotidiano, y el Intendente tener una mirada un poquito más allá, de proyectar la ciudad de acá a 20 ó 30 años.
-¿Considera que eso falta ahora?
-Sí, no ha estado y me parece que muchos de los proyectos que han venido al Concejo Deliberante demuestran la falta de un equipo profesional acompañando una gestión, hay un trabajo muy grande, muy fuerte y una impronta muy fuerte del Intendente, pero falta un equipo interdisciplinario y profesional trabajando por detrás, y los proyectos muchas veces llegan con ese vicio o falta –desde mi punto de vista- y como no se pueden modificar mucho, uno puede tirar una propuesta pero generalmente no es tomada en cuenta, es decir, discutimos algunas cuestiones pero hay algunas que vienen casi -le diría- ‘blindadas’, en las que se puede meter alguna opinión, pero es difícil con la mayoría automática, por eso falta el debate. u
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