Claves para proteger a bebés y niños de la bronquiolitis

El virus sincicial respiratorio (VSR) es uno de los principales causantes de la bronquiolitis. Al no existir una vacuna, es fundamental evitar la exposición de los bebés al contagio y consultar inmediatamente con un especialista ante la aparición de los primeros síntomas.

El virus sincicial respiratorio (VSR), uno de los principales causantes de bronquiolitis, afecta las vías aéreas inferiores o “bronquiolos” y es causa frecuente de internación en chicos menores de un año. Para prevenir la bronquiolitis no existe una vacuna, por eso es muy importante reducir la exposición del bebé al virus y, ante la aparición de los primeros síntomas, consultar con el médico. El doctor Carlos Alberto Kambourian, director del hospital pediátrico de Malvinas Argentinas, explicó que hasta el mes de setiembre existe una alta incidencia de infección respiratoria causada por este virus y alertó que “año a año, el regreso a las escuelas luego de las vacaciones de invierno nos pone frente a otro pico epidemiológico y a una mayor circulación viral”.

La mayoría de los bebés que padecen una enfermedad respiratoria de este tipo no requieren internación, y en caso de necesitarla, es por períodos menores a cinco días. Sin embargo, los niños más vulnerables -aquellos que nacieron en forma prematura, padecen ciertas enfermedades congénitas del corazón o sufren de problemas pulmonares serios- tienen un riesgo cuatro a cinco veces mayor de hospitalización por infección por VSR respecto de los bebés sanos, como así también, más probabilidades de evolución grave y complicaciones.

Cómo reducir el riesgo de infecciones respiratorias

Para prevenir el contagio de bronquiolitis y otras infecciones respiratorias causadas por el VSR se recomienda:
*Impulsar y mantener la lactancia materna, ya que de esta manera el bebe recibe protección a través de anticuerpos presentes en la leche materna.
*Lavarse las manos con agua y jabón.
*Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros).
*Evitar el hacinamiento.
*Realizar controles periódicos con el pediatra de cabecera.
*Concurrir a los controles rutinarios para bebés prematuros de alto riesgo.
*Cumplir el calendario nacional de vacunación y con otras vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes convivan con él.
*Inmunización pasiva indicada para los niños más vulnerables (ver niños de alto riesgo).

Niños de alto riesgo

En todos los lactantes pequeños, pero en especial en los de alto riesgo, deben tenerse en cuenta recomendaciones de prevención de las infecciones respiratorias. Estas incluyen la promoción de la lactancia materna, evitar el humo en la habitación, el lavado de manos sistemático antes de tocar al niño, evitar en lo posible contacto con niños de edad escolar en época invernal, etc.

La afectación provocada por VSR en este grupo suele ser más grave y, habitualmente, provoca internaciones más prolongadas y complicaciones:

*Alto índice de recurrencia de infección
*Reagudizaciones del cuadro respiratorio frecuente
*Necesidad de oxigenoterapia prolongada
*Trastornos del desarrollo y crecimiento.

Actualmente, otra medida importante para reducir el riesgo en los niños más vulnerables es la inmunización pasiva, incluida en la “Estrategia Integral de Prevención de Infecciones Respiratorias en Prematuros de Alto riesgo” del Ministerio de Salud de la Nación. Para niños portadores de cardiopatías con inestabilidad hemodinámica significativa, existen recomendaciones consensuadas con las sociedades científicas. La inmunidad persiste un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual para mantener los niveles adecuados de anticuerpos contra el VSR durante la época de mayores brotes causados por el virus. “Sumada a las demás medidas de prevención, la inmunización pasiva es de vital importancia en los pacientes pediátricos de alto riesgo, ya que logra una reducción de más del 50 % de la internación y ayuda a evitar infecciones graves y complicaciones” explica el especialista.

Esta medida debe complementarse junto con otra estrategia fundamental: la lactancia materna, ya que los bebés alimentados con leche humana tienen menor riesgo de enfermar y sufrir complicaciones por esta infección gracias a sus propiedades inmunológicas. Asimismo, es importante respetar las demás acciones preventivas recomendadas para los bebés en general (ver Cómo reducir el riesgo de infecciones respiratorias).

“Cada año, los casos de bronquiolitis provocadas por VSR son más frecuentes y más graves. La importancia de contar con estrategias para prevenir la infección diseminada en este tipo de niños nos da herramientas para lograr que nuestros hijos crezcan y se desarrollen adecuadamente”, concluye el doctor Kambourian.

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