Comenzará a dictarse en Tandil un programa nacional de alfabetización
A través de un convenio nacional firmado entre el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) y la Asociación Un Mundo Mejor es Posible donde ya se implementó en otros lugares del país, el MPE está tratando que se implemente en todas las sedes de la Unicén con el aval de la Universidad y de la Federación.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, la coordinadora del Programa de Alfabetización “Yo Sí Puedo Tandil”, María Elena Bustos explicó que éste es un método que se oficializó en el 2001 en el país y que en el 2013 se intentó comenzar a implementar en la ciudad pero por distintas cuestiones no se pudo; por lo que este año decidieron que de una forma u otra se tenía que llevar a cabo.
El programa fue desarrollado en Cuba, en el año 2001, por Leonela Relys y por el Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño de Cuba (IPLAC). Su objetivo primordial es brindar herramientas que posibiliten la adquisición de la lectoescritura de los sectores más vulnerados.
Frente a esto, “Yo sí Puedo” propone fortalecer, mediante la alfabetización, procesos que fomentan la identificación individual y colectiva; fomentar en las personas, la confianza en sí mismos y la convicción de que con esfuerzo pueden lograr el objetivo de aprender a leer y escribir; siempre partiendo de que la alfabetización debe convertirse en una vía de acceso a la igualdad plena, a la información y al desarrollo de las potencialidades de los seres humanos.
El método
“Yo Sí Puedo” es un programa de alfabetización nacional que utiliza la metodología de enseñanza con la relación de números y letras, a través de un método audiovisual en el cual hay 65 videos divididos por clases. Primero se enseña el manejo del trazo para las personas que no están acostumbradas a un lápiz o lapicera por lo que también se trabaja la motricidad; luego se conocen los números y a partir de allí pasan a las letras por lo tanto a cada número le va a pertenecer una letra. “Por ejemplo primero se aprenden las vocales donde al 1 le pertenece la A, al 2 la E y así se van comenzando a trabajar las palabras y demás”, agregó María Elena Bustos.
En líneas generales, es un programa que se caracteriza por ser efectivo, para que aquel que no sepa leer y escribir desarrolle dichas habilidades; ágil, para que el participante alfabetizando no pierda el entusiasmo inicial con que comienza la tarea de su alfabetización y el alfabetizador vea los avances a partir de su compromiso y esfuerzo en la tarea. Además debe ser flexible para que pueda adaptarse a las enormes y diversas particularidades que dispone cada persona para desarrollar el proceso educativo; así como también integral, ya que al entender la alfabetización como un proceso más amplio que la adquisición de la lectoescritura, se deberán abordar cuestiones relacionadas a Derechos Humanos, género, cultura, Estado, entre otras cosas.
La duración del programa son 3 meses y 15 días, tiempo en que se aprende a leer y escribir; y el producto final es que el alumno elabore una carta a una persona que quiera.
Modo de trabajo
La coordinadora del programa en Tandil indicó que la idea es que los que trabajan en el programa son facilitadores ya que hacemos de nexo para que la persona iletrada tenga acceso al video y a una cartilla. Los videos no alcanzan todas las tareas, por lo tanto los facilitadores se encargan de pensar las actividades se pueden desarrollar con los alumnos.
La semana pasada se realizó la segunda capacitación para los facilitadores tanto de Tandil como de Olavarría; las cuales están a cargo de Renatea y la persona encargada es un cubano que está radicado en Argentina para esta función. Además Renatea es quien facilita todos los materiales como son las cartillas, los videos, el kit de cuadernos y lapiceras para todas las personas que van a aprender a leer y escribir así como también para los facilitadores.
En lo que respecta al momento en que se iniciará el programa, los facilitadores pretendían comenzar en agosto para así tener un tiempo prudente para relevar, acercarse al barrio y que las personas los conozcan. Sin embargo el capacitador les dijo que era mucho tiempo, “pero nuestro problema es que no tenemos todavía un trabajo territorial fuerte y eso hay que generarlo. Frente a esto es que los primeros días de julio, el capacitador va a volver a Tandil para acompañar a los facilitadores a abrir el espacio de formación”, destacó María Elena Bustos.
Por otro lado indicó que los cursos los van a dictar en los mismos barrios: si hay un espacio común donde las personas quieran ir irán allá, si se puede en las casas para que se sientan más cómodos también se puede hacer; el lugar lo eligen las personas ya que se pueden armar grupos de 1 a 10 personas. La idea también es acordar los horarios con ellos y estar a disposición para que puedan elegir dónde hacerlo.
Relevamiento barrial
Como era la primera vez que se lleva a cabo el programan en Tandil, era necesario abarcar lugares donde ya los conocen a los facilitadores como es el barrio de Villa Aguirre donde muchos de ellos ya habían trabajado allí y conocían a las personas. Así fue que se acercaron a las instituciones del barrio, les presentaron el proyecto y les recomendaron que una zona que tiene poco trabajo territorial es el Paraje El Molino.
“Cuando nos acercamos a la escuela, que es la única institución que hay, tanto la directora de secundaria como de primaria nos recibieron muy bien, la trabajadora social conocía de casos que nos fuimos acercando y confirmamos que ese es nuestro territorio para comenzar a trabajar”, expresó María Elena Bustos.
Luego realizaron una encuesta pequeña para relevar las casas que están más cercanas al Paraje y trabajaron con las organizaciones que conocen personas que puedan necesitar del programa, ya que “la vergüenza y el miedo es una barrera que hay que sobrepasarla. Igualmente tenemos la esperanza de que vamos a generar el vínculo suficiente para que se animen a acercarse, nos conozcan y puedan participar”.
Para comunicarse con los facilitadores pueden hacerlo a alfabetizaciontandil@gmail.com; por facebook “Yo Sí Puedo Tandil” o al mail de María Elena bustosmaria.e@gmail.com; así como también pueden comunicarse a Renatea al4438001.
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