Comerciantes de A Cielo Abierto piden evitar los eventos que afecten las ventas de Navidad
La carta, que ingresó el miércoles por mesa de entradas, también fue remitida al presidente del Concejo Deliberante y a los tres bloques que integran el cuerpo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el primer párrafo expresaron que “los comerciantes y/o propietarios de locales, actividades comerciales y afines del centro comercial A Cielo Abierto de la calle 9 de Julio del 500 al 700 de Tandil, nos dirigimos a usted a fin de solicitarle que no se realicen actividades recreativas, culturales, religiosas o de otra índole que obstaculicen el normal desenvolvimiento de nuestro desarrollo comercial, sobre todo en horarios y días altamente favorables para el mismo”.
Tras aclarar que “esto se debe a que en otras ocasiones los espectáculos realizados redundaron en detrimento de nuestra labor permanente”, indicaron que “no nos oponemos a que dichas actividades se realicen, sólo que pedimos que se hagan en otros predios que al efecto están preparados para ello y así permitir que el centro comercial A Cielo Abierto se desarrolle en plenitud para lo que fue creado”.
La demanda fue acompañada por la firma de 46 representantes de negocios en nombre de 47 locales ubicados en las dos cuadras de 9 de Julio donde funciona la peatonal, sede de diversos espectáculos.
En principio, los frentistas estarían sumamente interesados en que les informen el cronograma de eventos para el paseo, pero además buscan evitar los actos que demanden el armado de grandes estructuras de escenarios y equipos de sonido con amplificación.
Los comerciantes recordaron que el 23 de diciembre del año pasado, cuando el público definía sus compras de Navidad, en 9 de Julio esquina Sarmiento se llevó a cabo un gran evento para el cual se montó un escenario. De extensa duración, el show repercutió negativamente en las ventas de algunos negocios.
El diagnóstico de la situación
En diálogo con El Eco de Tandil, Cecilia Lippi de la mercería La Fama explicó que “en algunos momentos venimos padeciendo el A Cielo Abierto. Si bien es un progreso para Tandil, eso no lo puede negar nadie, para nosotros en ciertos aspectos ha sido un retroceso, como los más de seis meses que duró la obra”.
La titular del negocio explicó que el tiempo que demoró la construcción fue “áspero” sumado a que el Municipio “no tenía un plan de contingencia para socorrernos” ante la ostensible baja en las ventas.
A poco de la inauguración de la segunda cuadra, el 23 de diciembre de 2012 la comuna organizó un espectáculo y dispuso un escenario enorme, con bafles, que entorpeció la actividad e impactó negativamente en el nivel de ventas.
Con el espíritu de una crítica constructiva, Cecilia Lippi aclaró que “no es el hecho de que saquemos todo y que sea blanco o negro. La cuestión es que hasta ahora el Municipio, a la gran mayoría, no nos ha consultado, ni tampoco nos avisa de las actividades”.
En la actualidad no existe una comunicación formal entre el Municipio y la Cámara Empresaria con los comerciantes, una suerte de convidados de piedra en la gestión de la peatonal.
Críticos, pero constructivos
Cecilia Lippi indicó que visitaron a la mayoría de los locales, en algunos no encontraron a los propietarios y otras cadenas no están autorizadas a firmar o tienen como política no adherir a ningún reclamo. De todos modos, 47 adhesiones es un número significativo.
Además, explicó que algunos comercios del rubro gastronómico -no todos- se benefician con el corte del tránsito y los espectáculos, por eso valoró que la pluralidad y que cada uno pueda realizar su aporte.
“Hay gran cantidad de opiniones. La mayoría es constructiva. Lo que pedimos es que si van a poner un escenario, lo hagan en la plaza del pasaje Fournier que está a dos pasos de la peatonal y la gente no tiene que desplazarse lejos para ver el espectáculo. Está el predio que realmente puede albergar ese evento en forma placentera para todo el mundo”, propuso.
El balance
En cuanto al balance del funcionamiento de la peatonal, Cecilia Lippi contó que “por ejemplo el viernes, que es un día que no se corta la calle, vendí tres veces más que el sábado. No son malas ventas, pero tres veces más es mucho. Es mi realidad”.
Y evaluó que la mañana del sábado es “muy comercial” y que preferiría que sólo se interrumpa el tránsito y se hagan espectáculos por la tarde, cuando el público tiene otro perfil y se dedica a pasear.
Abrir el diálogo
El principal objetivo de esta nota es que el Gobierno municipal y la Cámara Empresaria escuchen las inquietudes que emanan de los negocios para que puedan prosperar y convivan todas las actividades.
“La idea es que dialoguemos. Lo que seguro no queremos es que en esta Navidad nos hagan como el 23 de diciembre pasado, que nos corten la calle todo el día sin avisarnos y nos pongan bafles”, describió.
Para finalizar, Cecilia Lippi reconoció que “no es nuestro el centro comercial, pero es un centro comercial. El centro cultural o los espectáculos culturales los podemos trasladar a otro lado, o hacer cosas culturales que sean compatibles con la actividad para lo que se creó el centro comercial”.
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