Cometieron dos asaltos a mano armada en distintos almacenes del barrio La Movediza
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El pasado lunes, el barrio La Movediza fue escenario de dos asaltos a mano armada que se sucedieron en la misma manzana, con poca diferencia horaria. Ambos tuvieron como protagonistas a comerciantes de almacenes quienes, asustados, entregaron todo el dinero de la caja y no sufrieron ningún tipo de violencia física.
El primer ilícito ocurrió en el almacén ubicado en la calle Los Pensamientos 1807, a las 20, cuando un delincuente “todo cubierto” ingresó al lugar exigiendo el dinero. El comerciante le dio el efectivo que había en la caja y finalmente el ladrón se fue con el botín.
En diálogo con este Diario, Mauricio Dalesandro, hermano de la propietaria del almacén, Maura de 27 años, contó que “alrededor de las 20 entró un chico, yo estaba detrás del mostrador y cuando vine para atenderlo, me apuntó con un arma y me dijo que le diera la plata”.
“Me dijo “quedate tranquilo” y me exigió el dinero. Yo estaba justo con mis sobrinos así que lo que hice fue procurar que no vinieran para acá. Le di la plata y se fue”, aseguró.
Instantes antes de ocurrido el asalto, su hermana había retirado la plata de la caja, por lo que el delincuente se llevó una suma de 200 pesos, pero “nada de mercadería por suerte”.
El comerciante afirmó que el delincuente estaba “todo tapado”, y por lo que pudo conversar con “la chica del otro almacén”, las características de ambos delincuentes eran similares.
Cumpliendo ya dos meses que comenzó a trabajar en el comercio de su hermana, Dalesandro contó que el local tiene menos de un año de antigüedad y que a él es la primera vez que le pasa. No obstante, admitió que su hermana le había comentado que es la segunda vez que sufre un hecho de estas características.
La propietaria del local efectuó la denuncia en la comisaría Segunda.
“Fue muy feo”
Ya por la noche, alrededor de las 23.20, justo antes de cerrar su comercio de la calle Paseo de los Abuelos 1830, Pamela Ibáñez -quien abrió las puertas del almacén hace 15 días atrás junto a su marido- fue víctima de un hecho similar.
A pocas horas de lo ocurrido explicó que “entró una persona encapuchada con un arma de fuego, me pidió que me quedara tranquila y le diera la plata de la caja, y se la di”.
En aquel momento, su esposo se encontraba en el lugar, por lo que pudo advertir que algo pasaba, se acercó adonde se encontraba su esposa y al ver lo que sucedía, “le habló al chico, se tranquilizó y se fue rápido”, contó Ibáñez, a la vez que calculó alrededor de 80 pesos la cantidad del monto robado.
La mujer reconoció además no tener pista alguna de quién podría ser el delincuente, si habita el barrio o no. A la hora de describirlo físicamente, aseguró que “era chico, bajo, flaco, pero mucho no lo pude ver porque estaba encapuchado”. La denuncia quedó asentada en la comisaría Segunda de Tandil y quien se acercó fue su marido, Carlos Horacio Valles.*
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