Comienzan los cursos de lengua de señas del segundo cuatrimestre
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El próximo 4 de agosto comenzarán los cursos de lengua de señas que se brindan desde Effata. Los mismos se dictan dos veces por mes. En el caso del primer y segundo nivel el primer y tercer sábado de cada mes y el cuarto nivel todos los jueves.
Natalia Gonzalía, una de las profesoras, explicó que “estos cursos se dividen en dos partes cualquiera sea el nivel, una teórica, que es la que doy yo y una parte práctica, que la dan Enriqueta y Matías”.
“Desde Effata apuntamos a la integración entre los dos mundos: personas sordas y oyentes. Más allá de que nosotros conozcamos la lengua de señas, está bueno saber cómo se compone la cultura sorda, qué es una persona sorda, cómo tenemos que actuar nosotros, saber acerca de la psicología de esa persona”, señaló.
Y añadió que “en la parte teórica se abordan estas cuestiones, diferentes según el nivel y también nos apoyamos en análisis de películas para ver esta discapacidad desde el sujeto adulto cuando ingresa al mundo laboral y en una relación afectiva y en segundo nivel cuando el nene es chico cómo actúan los papás. En el tercer nivel trabajamos la película que se llama El milagro de Ana Sullivan que cuenta la historia de Helen Keler”.
Por su parte, Enriqueta Aller, una de las profesoras encargadas de la parte práctica, aseguró que “mucha gente cree que el lenguaje de señas es un código, pero no, es un idioma más”.
Y aseguró que “a pesar de que yo soy hipoacúsica me integro con la gente oyente”.
En ese sentido, Claudia Frijon, presidenta de la ONG, manifestó que “en la policía, en los bancos, en los bomberos, en el registro civil, en todas partes debería haber gente que supiese lengua de señas, porque ellos van a hacer un trámite y la gente que está del otro lado no los entiende. Y si no tienen que depender siempre de ir acompañados por otra persona”.
Gonzalía agregó que “a veces tienen que ir al médico o al psicólogo acompañados y no pueden tener intimidad porque no los entienden. Es invitar a generar conciencia porque todos podemos cruzarnos en la calle con un sordo. Entonces, es bueno conocer un poco su idioma y cultura simplemente para poder comunicarnos con ellos”.
Y aclaró que no se requiere ningún conocimiento previo y no hay límite de edad. “El único requisito es tener ganas de aprender y pasar un lindo momento”, resaltó.
Para inscribirse o realizar consultas a los cursos pueden llamar al 444-4034 ó 154-332330. También en Facebook Delegación Effata Tandil. *
—————
El 27 de julio se celebra el Día
Internacional de la Sordoceguera
Desde Effata explicaron la importancia del Día Internacional de la Sordoceguera, que se celebra el 27 de julio.
Fue una fecha instituida en Estocolmo en 1889 por el natalicio de Helen Keler. Ella nació sana, pero a sus 19 meses de edad, se enfermó de una supuesta congestión cerebral que la dejó ciega, sorda, e incapaz de hablar.
De ahí en más, aun sin el uso de sus ojos, oídos, o cuerdas vocales, la pequeña aprendió sola a comunicarse con su familia para que comprendieran sus sentimientos y necesidades. Sin permitir que esto la desalentara ni a ella ni a su familia, a la edad de siete años ya había desarrollado más de 60 distintas señas para comunicarse.
En 1887, sus padres se comunicaron con Alexander Graham Bell, quien trabajaba con jóvenes sordos. Él les recomendó el Instituto Perkins para Personas Ciegas en Massachusetts.
Le delegaron a Anne Sullivan, una de las maestras de ese instituto, para intentar crear una conexión con Helen y enseñarle el lenguaje de signos, a leer en Braille y a escribir.
Sullivan recibió permiso de los Keller para aislar a Helen en una pequeña casa en su jardín para disciplinar a la niña y enseñarle a controlar su mal genio.
Su maestra personal le pudo enseñar a Helen a hablar usando el método Tadoma: tocando los labios de otros mientras hablan, sintiendo las vibraciones, y deletreando los caracteres alfabéticos en la palma de la mano de Helen. También aprendió a leer francés, alemán, griego, latín, geografía y matemáticas.
Desde Effata la destacaron como “un ejemplo de vida”. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios