Como cada vez que llueve, se inundó el SUM del CEF 42
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Las autoridades del CEF 42, ubicado en Rosalía de Castro 1131, manifestaron preocupación por la situación que viven cada vez que llueve, ya que el salón de usos múltiples se inunda y deben suspender las clases. Con las copiosas precipitaciones del jueves se inundó, pero ya la semana pasada con el granizo se cayó parte del techo y desde entonces se debieron suspender las clases.
Mariela Ferraro, la regente, explicó que “cada vez que llueve esto se transforma en un río, se inunda. Este sector es el más afectado, el SUM de la parte nueva. Es una obra que tiene ocho años y es la segunda vez que se cae el techo. Hay un error en la construcción, en febrero de 2010 se cayó el techo por primera vez. Lo arreglaron, “pero volvió a suceder ahora”.
“Agradecemos que ocurrió durante el receso escolar porque todo el tiempo entra y sale gente a este lugar”, sostuvo, y explicó que debieron sacar los tubos fluorescentes porque el agua corría por los cables.
“El problema es que la canaleta no soporta el caudal de agua que tiene que recoger del techo del gimnasio, no alcanza a desagotar”, indicó.
En el SUM, que es el espacio afectado, se dicta gimnasia rítmica para niños y gimnasia para adultos. Además, se realizan capacitaciones y reuniones de personal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna gran complicación
Ferraro explicó que al lugar, donde se dictan actividades, no solamente concurren chicos del barrio, sino que atiende distintas zonas de la ciudad porque “al ser una oferta gratuita es para todos los que quieran venir, solamente nos manejamos con una cooperadora como todas las escuelas estatales, que es voluntaria”.
“La calidad de los docentes que tenemos es muy buena, la oferta también entonces se acercan de todos los sectores sociales, del barrio y toda la ciudad”, resaltó.
La regente expuso su preocupación porque muchos alumnos están interrumpiendo sus actividades. “Por estos salones pasan aproximadamente 500 alumnos por semana. Son muchas las clases que se dan en diferentes horarios, tuvimos que salir a buscar otros lugares alternativos que los estamos conversando para trasladar las clases, pero es un trastorno porque ya estamos a mitad de año, los alumnos que vienen ya están organizados, ya tienen sus rutinas, los papás también, cambiarlos a otro lugar puede afectar la matrícula”, lamentó.
Sostuvo que “los alumnos no están obligados a venir como en una escuela, vienen por voluntad propia, porque les gusta, les interesa la propuesta, si desestabilizamos la organización familiar es complicado, es un riesgo que se corre de perder la matrícula”.
“Tenemos muchas nenas que vienen a la salida de la Escuela 34, de la 67 y del jardín que está a la vuelta, algunas mamás dejan a las nenas acá y hacen una actividad en el mismo horario. Es una complicación tanto para nosotros como para los alumnos”, argumentó.
Sin respuestas
Ferraro explicó que no hay un desagüe y el piso está “mal hecho”, entonces cuando se inunda, el agua queda acumulada y las porteras tienen que sacarla “a balde y trapo” porque de otro modo, “se estropea todo, las paredes, el mobiliario, tuvimos que sacar todo, las colchonetas, equipo de música, los elementos que usamos a diario y no tenemos un espacio para ir guardando”.
“Tenemos que suspender la actividad o amontonarnos en el gimnasio. Lo que pasa es que las actividades con música interfieren con las que se dan en el gimnasio, donde hay otras clases, y no se puede trabajar en las mejores condiciones. Entonces o suspendemos o buscamos otros espacios, que es lo que estamos haciendo porque no podemos dar clase en estas condiciones”, remarcó.
Desde aquel momento “en que se cayó por primera vez el techo hasta el día de hoy estamos elevando notas a Consejo Escolar, ya que la parte de infraestructura y mantenimiento de establecimientos escolares depende de ellos. Estamos elevando las notas pertinentes desde esa fecha, hasta la actualidad, pero no hemos tenido respuestas satisfactorias. Sí han dado soluciones momentáneas, pero no la solución de raíz que estamos reclamando. Siempre la falta de recursos económicos es el argumento que nos dan”.
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