Como parte de una “asignatura pendiente”, Espacios Públicos avanza con un plan de arbolado en la ciudad
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El plan de arbolado público se incorporó el año pasado a la Dirección General de Espacios Verdes Públicos y contempla seis puntos de acción que ordena la actividad del área en el abordaje de uno de los frentes de trabajo que más aristas presenta.
“El arbolado es una asignatura pendiente en Tandil y lo hemos empezado a acotar y trabajar en forma específica con un programa armado a partir de 2015”, definió el director general Hugo Biasco.
En diálogo con El Eco de Tandil el funcionario precisó detalles del programa y precisó que el primer programa apunta a la erradicación de árboles de vereda de alto riesgo, sobre el cual citó los ejemplares de tres especies distintas ubicados sobre Chacabuco, Lamadrid y 11 de Septiembre, los cuales se encuentran “sobremaduros, ahuecados, con raíces levantando veredas”.
Esta circunstancia se afronta con el retiro y la reforestación con especies aptas, es decir aquellas que, en estado adulto, no sobrepasarán los seis metros de altura en la vereda, tendrán un diámetro que no supere los 40 centímetros y raíces poco agresivas, y que cumplen con los requisitos para su uso público.
Con un plano que ordena el trabajo, el personal técnico del área realiza un relevamiento por las distintas calles de la ciudad para detectar el estado de estas especies y avanzar así en su reposición por “especies aptas”, como el crespón o el árbol de Judea.
El éxito del accionar depende de la adaptación de la nueva planta y de su supervivencia frente a ataques externos, como la “rotura, quebradura e incluso extracción, actos vandálicos a los que no estamos ajenos”.
Citó el trabajo de reposición en la zona de la Estación de Ferrocarril, del barrio La Movediza, sobre las calles Paseo de los Abuelos y de los Niños, y la reforestación de la avenida España con ejemplares de fresno dorado que en este momento se mantienen en buenas condiciones.
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El programa de mantenimiento general del arbolado público (poda anual de formación, tratamiento fitosanitarios, de raíces, entre otros) es otro de los puntos que se mantienen en plena vigencia a lo largo del año.
Biasco marcó detalles sobre el accionar, que se encuentra regulado por ordenanza municipal y respaldado por la Ley Provincial 12.276.
En primer término, y ante la consulta sobre el modo de proceder frente a una nueva vivienda, puntualizó que recibieron la inquietud de frentistas por conocer qué especie colocar para evitar inconvenientes a futuro.
Lo cierto es que el árbol de vereda es “obligatorio”, excepto en una zona “muy acotada” del microcentro, tal cual lo establece el Plan de Desarrollo Territorial (PDT), y detalló que es responsabilidad del Municipio la colocación y el mantenimiento.
En ese sentido respaldó los hechos al mencionar que en el Código de Edificación establece que el final de obra de una nueva construcción “no se otorga si el árbol de vereda no está colocado”.
No obstante aclaró que en caso de que el vecino contrate a una persona para realizar el corte de la copa del ejemplar, el técnico de la dirección brindará las instrucciones “y a nosotros nos descongestiona tanto trabajo”.
También alertó sobre la poda indiscriminada y precisó que se realiza en un período del año y con técnicas específicas.
A propósito, Biasco hizo hincapié en el programa de inspección técnica y fiscalización, que se ejecuta en forma conjunta con la Dirección Inspección General. “Hacemos un relevamiento en caso de poda o extracción no autorizada”, indicó.
La actividad en torno al arbolado público “está regulada e intentamos llegar a todos los lugares porque Tandil es muy grande; tenemos un equipo y demandas de vecinos que aún no hemos podido satisfacer”, planteó el técnico forestal, que garantizó que priorizan la respuesta cuando el árbol interfiere con los servicios esenciales.
Daños de las veredas
A partir de un relevamiento desde el área establecieron un programa para el tratamiento, en carácter de urgente, de 25 árboles cuyas raíces invadieron la vereda y causaron daños.
Si bien admitió que hay gran cantidad de casos, Biasco aseguró que presupuestariamente ése es el número que podrán abordar, lo cual implicará “levantar parte de la vereda, podar las raíces, realizar un paredón de cemento en profundidad, resguardarlo para frenar el crecimiento para después tapar”. Correrá por cuenta del vecino, tras acuerdo previo, la reparación de la vereda.
Preservación
Otro de los ejes avanza sobre las acciones vinculadas a la educación ciudadana y la preservación de árboles del patrimonio histórico cultural.
En esa línea contó que buscarán la inclusión para su resguardo de dos especies, un alcornoque único en Tandil ubicado frente a la Escuela Primaria 22, y un aguaribay de 1,40 metro de diámetro, que se encuentra en Urquiza al 0, en Villa Italia.
En tanto, el cuarto punto propone la forestación urbana, que el año pasado logró la plantación de 400 árboles y que este año apunta a superar la cifra, mientras se trabaja en la detección de sectores para completar esta tarea.
Censo
“Ningún plan de arbolado podría establecerse sin antes hacer un censo”, reconoció el director general de Espacios Verdes Públicos para referirse al último, pero no menos importante, punto.
El relevamiento sobre el estado del arbolado en la ciudad no se encuentra confeccionado aún y está planificado para este año y el entrante, aunque dependerá de las asignaciones presupuestarias para la repartición.
Los datos obtenidos les permitirán a las autoridades del área ajustar los ejes y trabajar de manera más precisa. u
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