CON CLARISA SALINARDI TORRES, DESCENDIENTE DE TEHUELCHES ?En determinadas fechas hay energías más favorables para pedir cosas?

Ñuke Mapu quiere decir ?Madre tierra? en lengua mapuche. Tiene relación con el ciclo de la vida, que se renueva de una manera llamativamente natural.
Pero en el apuro cotidiano del mundo occidental, ni nos damos cuenta.
Sin embargo, es algo demasiado simple, aunque a veces nos distraemos y lo vivimos muy lejanamente.
Es un proceso paulatino, lento pero seguro y real; el sol comienza a retornar cada día con más fuerza. 
Las noches se acortan y los días se alargan.
Por eso, en el hemisferio Sur, el verdadero Año Nuevo sería  a partir del comienzo del invierno. Pero como decía el ?Negro? Fontanarrosa, ?el mundo ha vivido equivocado??
Sobre esta interesante cosmovisión disertaron días pasados en la Universidad, el profesor Luis Pincén, descendiente directo del célebre cacique; Clarisa Salinardi, estudiosa muchacha con ascendencia tehuelche,  y Delia Caniumir, docente, también con ancestros de pueblos originarios, que reside en Tandil.
Organizó la interesante actividad la agrupación lugareña Che Mahuida, con el auspicio del municipio y la Unicén.

CLARISA Y SU ABUELO TEHUELCHE

Clarisa Salinardi Torres es descendiente de pueblos originarios. Su abuelo materno era un tehuelche nacido en Pehuajó, que vivió hasta los 20 años en Bahía Blanca y su apellido indio fue cambiado por el de Torres.
?Por eso -dice  esta inquieta estudiante de Comunicación y difusora de la cultura aborigen- investigué bastante, lo sigo haciendo y me siento tehuelche con mucho orgullo. He escuchado mucho a mi abuelo y sigo escuchando a otros abuelos, que son los que saben, para aprender y transmitir todo lo que pueda de la mejor manera posible?.

EL AÑO NUEVO DEL MES DE JUNIO

-¿Cómo podría explicar esta cuestión del Año Nuevo que ustedes muy didácticamente abordaron en la charla?
-Entre el 21 y el 24 de junio de cada año se celebra el Año Nuevo de los Pueblos Originarios. La fecha no es antojadiza sino que tiene que ver con la salida del sol del día 21 del nuevo ciclo. Se celebra la Fiesta del Sol. Culmina el 24 con el Año Nuevo, en un calendario andino de 13 meses de 28 días.
El 24 es el día del cambio, porque se inicia el nuevo ciclo de la vida. El 21, como corresponde al solsticio de invierno, es donde uno se relaciona con el cosmos a través de los elementos.
En la primera jornada (del 20 al 21) se da la relación con el fuego, con el agua, con el aire, con la tierra.
-¿Desde qué punto de vista abordamos todo esto?
-Es un concepto espiritual. No podemos separar ciencia de espiritualidad. Pero no desde una perspectiva religiosa. Es una práctica que la hacemos día a día, pero en determinadas fechas es como que las energías son favorables para pedir, para poder ver, para entender los mensajes que nos da la propia naturaleza. Por ejemplo a veces escuchamos cantar un sapito y decimos ?uy? va a llover?.   Y es parte de toda esa cosmovisión. Así pasa con todos los elementos, los animales, los árboles, las piedras, las estrellas, el color del cielo, la luz del sol que sale ese 21 de junio. Son todos mensajes. Es saber leer, saber interpretar lo que nos dice la naturaleza. En esos días nos relacionamos.

EL CALENDARIO GREGORIANO NO ES NATURAL, ADEMAS DE SER IRREGULAR

-¿Estamos celebrando, entonces, el nuevo año de acuerdo a una perspectiva del hemisferio Norte?
-Claro. Por algo allí lo festejan en invierno. Está bien para ellos. Además, se ha impuesto un calendario gregoriano que no es natural para nadie. Es irregular en cantidad de días mensuales, no coincide ni condice con nada. Pero han sido fechas impuestas, como la fiesta de San Juan el 24 de junio. Han superpuesto las fechas a las que ya celebraban los pueblos originarios, para captarlos y poder convertirlos.
-¿Cómo maneja la cultura de los pueblos originarios la cuestión de la mujer?
-Las mujeres, que somos la Pacha Mama, nos manejamos de igual manera. La luna es quien nos rige en nuestros ciclos, tanto en la tierra como en nosotras mismas, puesto que hasta en cantidad de masa líquida somos iguales al planeta.
-¿No se concibe una sociedad patriarcal o machista?
-Nos manifestamos en dualidad hombre-mujer. No funcionamos sin el complemento del otro. Cuando se plantea esa diferenciación, no hay buenos resultados. Caminamos juntos, de la misma forma que no podrían existir el día sin la noche, el frío sin el calor. El otro es quien nos marca quiénes somos. El hombre me dice que yo soy mujer y yo te digo que vos sos hombre.
El rol de la mujer, en todas nuestras culturas, ha sido siempre muy importante. Sobre todo en la tehuelche-mapuche, el lugar que ocupaba la mujer era tan o más importante que el del hombre, pero funciona solamente entre dos, como en el resto de la naturaleza.

DE LA SOCIEDAD MACHISTA OCCIDENTAL A LA CRUZ DEL SUR

-O sea que el concepto de ?sociedad machista? es netamente occidental.
-Sí, y es lógico que así sea.
-¿Por qué es lógico?
-Porque son hemisferios que están regidos por una constelación individual. En cambio nuestro hemisferio está regido por la Cruz del Sur, con dos pares de estrellas. Somos duales.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario