Con el mejor entorno
El abuelo Lucas se emocionó cuando le pidieron hacer una nota y prefirió no concederla, allí mismo en su carnicería de siempre, en Villa Italia, Sáenz Peña y Pasteur. En la puerta, claro, cuelga una foto de Juan Martín. ?Yo no entiendo nada de tenis, me adecuo a mi rol de mamá y prefiero no salirme de ahí?, contó alguna vez Patricia. Papá Daniel se codea con los grandes periodistas, desde ?Salata? (Fox) a ?Capora? (Continental) y de otros medios internacionales lo llaman todos y le consultan. Aún así, se mantiene afuera del ?aire?. Julieta, su hermana, también es cauta. Amables y simpáticos, se saben ubicar en el rol familiar y prefieren ni figurar a costa del brillo de Juan Martín. Algo que, todavía, le da más brillo al pupilo de Franco Davin.
La formación serena de Palito, ahora popularmente llamado la ?Torre de Tandil?, también tiene que ver con un trabajo mancomunado del Negro Gómez: ?Daniel siempre respetó lo que decidía yo, opinaba, lo charlábamos, pero nunca se metió más allá de donde le correspondía?, confesó Marcelo en otra ocasión.
De eso se trata el Del Potro que no se ve, más allá de los palazos o ?las piedras que tira?, como describió Mariana Pérez Roldán, hay un chico medido, ubicado, que espera su momento y ahí recién habla.
?Venite vos, por favor, porque a Juan lo tengo que concentrar sí o sí, no puede ir a Argentina, no puede ir a Tandil, no puede ir a tomar, no puede ir a bailar. Se tiene que concentrar, sí o sí, al cien por cien?, así le pidió Franco Davin a su mujer Mariana que por favor le hiciera el aguante para contener a Del Potro que, tras el certamen de Cincinatti, se salía de la vaina por volverse a su pago. Todo eso, por supuesto, previo al último Grand Slam del año en el que anteayer el tandilense se consagró.
Uno de los hijos de Davin, Juana, tiene muchas faltas en el colegio y su mamá se negaba, pero Franco insistió: ?Tenés que venirte porque Juan puede ganarlo, puede?.
Así fue que hicieron una intensiva preparación en Miami y Juan Martín se vio contenido por la mujer de su coach, terapeuta ella, ante la falta de un ser cercano. Cuentan que se quejaba, medio en broma, con Mariana: ?¿Viste que no me deja ir a Tandil??.
Pasaron dos meses de gira y Palito se hizo roble, se bancó el último esfuerzo para mantenerse enfocado, disputó dos semanas con un nivel de tenis increíble y levantó los brazos ni más ni menos que ante Roger Federer.
Luego se acercó íntimamente a su coach y le agradeció, reconociéndole que esa concentración a la que lo sometió, terminó siendo el mejor de los consejos?
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